Etapas e Historias de Los Vengadores que no deberías perderte (2 de 3)

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Introducción

Te saludo lector en esta segunda parte de mi trilogía de publicaciones acerca de las etapas e historias de Los Vengadores que no deberías perderte. Si, has leído bien, segunda parte, por lo que si alguien se le ha pasado el primer artículo aquí le dejo el enlace al mismo: Etapas e Historias de Los Vengadores que no deberías perderte (1 de 3). Una vez establecida la necesaria cortesía pasamos a la segunda publicación, que será más breve que la primera. La razón es que los mejores momentos del primer volumen de la colección de Los Vengadores se concentran en el período que va desde su creación, primeros años 60, hasta finales de los años 70. El período comprendido entre los años 80 y 90 fue extraño en el sentido de que el título no acabó de encontrar su sitio, eclipsado por las franquicias mutantes y arácnidas. Si bien hubo algún que otro momento salvable y es de eso de los que vamos a hablar a continuación.

Bajo Asedio

No no me refiero a la saga de Los Vengadores de Bendis y Coipel llamada Asedio. ¡Ya quisieran ellos! Hablo de Avengers: Under Siege, Vengadores: Bajo Asedio, la gran saga de la etapa de Roger Stern y John Buscema, que abarca The Avengers #270-#277 (86-87). Y es que si uno hace repaso de todo lo que habían sido Los Vengadores de los 80 entendemos por qué está saga brilla. Tras un fallido regreso de Jim Shooter y de Steve Englehart, este último a cargo de la colección derivada del título principal llamada Vengadores Costa Oeste, en la que, tanto uno como otro, no hacían más que repetir lo mismo o, en el mejor de los casos, intentaban ser innovadores sin conseguirlo, sólo nos quedaba mirar la etapa de Stern.

De entrada, no ayudaba que la dibujara Al Milgrom. Súmale que Stern se limitaba a jugar con la continuidad sin aportar más que dos o tres situaciones a destacar, como incrementar el número de Vengadoras o hacer a Ojo de Halcón líder de un grupo, los mencionados Vengadores Costa Oeste, cuyos integrantes, dicho sea de paso, no pegaban ni con cola. Sin olvidarnos de que afianzó a La Avispa como líder del grupo, continuando así lo que había iniciado Shooter.

Con todo esto nada hacía presagiar que fuera a salir algo bueno de la cabecera durante los ochenta. En parte eso cambiaría con el retorno de John Buscema. El apartado artístico mejoró bastante ganando las historias de algo más de espectacularidad. Si bien parecía que Los Vengadores no tenían nada que aportar más allá de pasearse por el resto del Universo Marvel implicándose en tramas, como la resurrección de Jean Grey, que poco o nada tenía que ver con ellos. Eso cambiaría al recuperar Stern a uno de los villanos clásicos de este grupo de héroes, Kang, llevando a cabo el primer intento de arreglar su confusa historia. Intento que culminaría, junto con Kurt Busiek, en Siempre Vengadores. Teníamos ya  un villano que entroncaba con la historia de Los Vengadores, al haber sido uno de sus primeros adversarios durante los años de Kirby y Lee, que, además, se enfrentaba a un equipo parecido al original. A saber, un equipo formado por la Avispa, el Capitán América, la Capitana Marvel, Hércules, el Caballero Negro y Namor.

Y de ahí pasamos a la saga que nos ocupa. Al igual que hicieran Frank Miller y David Mazzucchelli, en el arco argumental de Daredevil llamado Born Again, Stern y Buscema llevan a cabo lo que se va venido a llamar la deconstrucción del superhéroe o del grupo de superhéroes. A saber golpear a los superhéroes en su esencia, en los que los define, en los que les hace ser lo que son, para volverlos del revés y tratar de llevarlos hacia adelante, humanizándolos en el proceso. En este caso cambiando a Daredevil por Los Vengadores y a Kingpin por los Amos del Mal. Esta encarnación del conocido grupo de villanos aparece liderada por el Barón Helmut Zemo, hijo del Barón Heinrich Zemo, fundador de los Amos del Mal originales. De nuevo Stern recupera a villanos a los que Kirby y Lee enfrentaron a Los Vengadores en sus orígenes,  pero lo hacen huyendo de tópicos y situaciones esperpénticas. Helmut Zemo busca vengarse del que considera el asesino de su padre, el Capitán América y, además, de su familia, Los Vengadores. Para ello se dedica a estudiar sus debilidades de los mismos a la vez que recluta a la formación de Amos del Mal más poderosa y numerosa del momento. Todo es tan meticulosamente planeado que no puede sino conducir a la victoria de los villanos. Los Vengadores son derrotados y humillados en público, al ser incapaces tanto de mantener la integridad de su cuartel general, su Mansión, como de proteger a su fiel mayordomo Jarvis, el alma del grupo, que es sometido a una brutal paliza por el villano Mr. Hyde. Al final los héroes se levantarán y triunfarán ante la adversidad pero quedarán muy tocados emocionalmente, dejando así para el recuerdo un arco argumental que supo mostrar, como pocos, que, por encima de sus superpoderes, Los Vengadores son personas.

La transcendencia de esta saga se tradujo en varias tramas argumentales derivadas, que no estuvieron a su altura. Habrá que esperar al año 1997 para que Kurt Busiek y Mark Bagley llevarán a un paso más allá a la formación de Amos del Mal de Stern y Buscema, cogiendo a algunos de sus principales miembros y convirtiéndolos en los Thunderbolts, una especie de Vengadores Oscuros antes de que Bendis inventara ese despropósito que eran los suyos. En los Thunderbolts la ambigüedad moral de los personajes, con la redención como telón de fondo, dará lugar a situaciones interesantes y creíbles que convertirán a esta cabecera en la gran aportación de Busiek al Universo de Los Vengadores.

Además, Vengadores: Bajo Asedio tendrá una serie de consecuencias importantes:

  • Una nueva base de operaciones. Por primera vez Los Vengadores cambiaron su destrozada Mansión por La Hidrobase, el lugar donde alojaban sus Quinjets. Lo que, sin duda, resultaba muy beneficioso para Namor, dada su condición de Atlante.
  • Un cambio de formación, a la que se sumarían Hulka, Thor y el Dr. Druida para sustituir a personajes como la Avispa y Hércules. Con respecto a este último hay una curiosidad que quiero comentar. La principal tensión entre la Avispa y Hércules se debía al machismo de este último, que le costaba aceptar las órdenes de una mujer. Pero Stern parece olvidar que Hércules había sido miembro de un grupo de superhéroes similar a Los Vengadores, Los Campeones, dirigidos por la Viuda Negra, con la que no tuvo ningún problema. Aparte que ese Hércules, el de Los Campeones, parecía más centrado y metódico a la hora de combatir. Algo lógico si tenemos en cuenta que es un semidiós y, por tanto, no es descabellado asumir que su experiencia le haría más prudente al actuar y más abierto a la manera de ser y de actuar de las mujeres del Siglo XX dado la cantidad de tiempo que Herc pasó en La Tierra. Aunque no es ningún secreto que Stern cogía del personaje sólo lo que le interesaba para su trama, ya que también obvió lo contado en las dos series limitadas que hizo Bob Layton con el personaje, antes de que se uniera de forma fija a Los Vengadores.
  • La retirada de la Avispa como presidenta de Los Vengadores y su sustitución en el mando por la Capitana Marvel, convirtiéndose así en la primera heroína afroamericana en liderar a Los Héroes más poderosos de La Tierra.

 

La formación actual de Jason Aaron es sospechosamente parecida a la resultante de Vengadores: Bajo Asedio pero con la mayor parte de los personajes absolutamente irreconocibles. Sus Vengadores quieren reciclar planteamientos de Shooter y Stern pero, al final, todo se queda en un chiste.

Más sobre el material comentado y sobre algunas de sus ediciones actuales en Guía de Lectura de Los Vengadores. Parte 5. Etapa Roger Stern (guión), Al Milgrom y John Buscema (dibujo).

Operación: Tormenta Galáctica

“”Operation: Galactic Storm” no causó mucho revuelo en su lanzamiento, pero su valor como historia se ha incrementado con el tiempo, principalmente porque Marvel nunca volvió a ser tan pensativa e innovadora (…)”

“(…) ¿Qué hace que este crossover sea tan bueno? Es acerca de ideas. El bien mayor, la corrupción del concepto de evolución (¿o la inevitable separación de la ética y la evolución?), la naturaleza de lo que nos vuelve humanos, el pragmatismo versus el idealismo … todos estos temas aparecen en la historia (…). (…) “Galactic Storm” es una entidad propia, construida a partir de la historia de Marvel y de las diversas caracterizaciones de la familia de Los Vengadores, llevadas a una conclusión lógica. Y eso hace que sea una buena historia.”

J.A.W para Amazon.com. Recogida por Gabriel Rojo para su libro Iron Times 2.

Ni Walter Simonson ni John Byrne, en su regreso como autor completo a las dos cabeceras de Vengadores del momento, supieron llevar la colección tras la polémica marcha de Stern. Tampoco autores de menos renombre como Larry Hama. Sería el guionista Bob Harras y el dibujante Steve Epting los que desarrollarían las historias más destacadas de Los Vengadores durante los años 90. De entre todas ellas la que mejor ha resistido el paso del tiempo, pese a tratarse de un crossover entre todos los títulos de Vengadores de la época, es el evento Operación Tormenta Galáctica, Operation Galactic Storm, que abarcaba Captain America #398 (92), Avengers West Coast #80 (92), Quasar #32 (92), Wonder Man #7 (92), The Avengers #345 (92), Iron Man #278 (92), Thor #445 (92), Captain America #399 (92), Avengers West Coast #81 (92), Quasar #33 (92), Wonder Man #8 (92), The Avengers #346 (92), Iron Man #279 (92), Thor #446 (92), Captain America #400 (92), Avengers West Coast #82 (92), Quasar #34 (92), Wonder Man #9 (92) y The Avengers #347 (92).

Operación Tormenta Galáctica homenajeaba a La Guerra Kree-Skrull, pero introduciendo en el conflicto a los Shi’Ar en lugar de a los Skrull. Siendo este un ejemplo de la estrategia de Harras de integrar las franquicias de Vengadores y X-Men, de una forma natural, aprovechando las conexiones entre ambas, resultado de compartir el mismo universo de ficción. Además la historia tenía un componente político al hacer alusión, con su nombre, a la Operación Tormenta del Desierto, nombre en código de la Primera Guerra del Golfo, un conflicto bélico en el que Estados Unidos lideró una coalición formada por 34 países, contra la República de Irak, regida por Sadam Hussein, con motivo de la invasión y anexión iraquí del Estado de Kuwait. De hecho se han establecido paralelismos entre el villano de esta aventura, la Inteligencia Suprema, y Sadam Hussein, en tanto que aquel fue el responsable indirecto de detonar una Nega Bomba sobre su propia pueblo, Los Kree, con la excusa de que así los salvaba del estancamiento evolutivo, mientras que Hussein había llevado a cabo ataques químicos contra una de sus ciudades Halabja, entre otras atrocidades.

El papel de Los Vengadores, en lo que se refería a este conflicto entre los Kree y los Shi’Ar, era el de hacer de embajadores para tratar de que ambas parte cesaran en sus conflictos, ya no solo por el coste vidas sino porque ambas razas usaban el Sol como fuente de energía para activar los portales intergalácticos con los que desplazaban sus naves. Circunstancia que podría haber llevado a que nuestra estrella se convirtiera en una supernova que destruyera el Sistema Solar.  De una forma hábil, tanto Harras como el resto de los autores implicados, trataron de situar a Los Vengadores a la posición del ser humano común, más proclive al pacifismo. Pacifismo que defendían la mayor parte de los autores de la Marvel de la época.

Pero, como ocurre en la vida real, es muy difícil permanecer neutrales a los conflictos, por muy lejanos que estén de nosotros. Eso es lo que nos transmiten en esta saga. Los Vengadores, al final, se verán obligados a tomar partido con respecto a las acciones de la Inteligencia Suprema, formado dos bandos. Uno, con Iron Man al frente, partidarios de ajusticiarla y, otro, representado por el Capitán América, contrario a dicho proceder. Lo que, en el fondo, no era sino el debate acerca de si sería adecuado o no que los superhéroes fueran  más pro activos. Ambos bandos hablarán sobre ello y se dejará que cada uno tome su decisión como personas adultas. Lo cual es mucho más coherente con la forma de ser de Los Vengadores que lo que más tarde desarrollarán Mark Millar y Steve McNiven en Civil War. Evento en el que Iron Man y el Capitán América volverán a formar dos bandos por la idoneidad o no de una Ley de Registro de Superhéroes. Algo que Los Vengadores habrían rechazado en bloque si no hubiera sido por la excesiva militarización a la que fueron sometidos tras el 11 S.

Más sobre el material comentado y sobre algunas de sus ediciones actuales en Guía de Lectura de Los Vengadores. Parte 8. Etapa Bob Harras (guión) y Steven Epting (dibujo).

La última historia de Los Vengadores

Resulta apropiado que el relato que cierre mi selección del volumen 1 de Los Vengadores sea La última historia de Los Vengadores, The Last Avengers Story #1-#2 (95). Una obra en dos prestigios donde el guionista Peter David y el dibujante Ariel Olivetti nos presentan un futuro desolador, un futuro en donde el concepto Vengador ha sido vulgarizado y ridiculizado por una sociedad que ya no creo en el tipo de heroísmo que encarnaban. En esas circunstancias unos cansados, retirados y envejecidos Janet Van Dyne y Hank Pym acentarán el desafío final de su hijo Ultron, para el que se verán obligados a reunir a lo que queda de sus antiguos aliados y a sus descendientes para librar la batalla final contra sus enemigos.

Un crudo relato con tintes de tragedia que, en textos e imágenes, se adelanta al  estilo similar que luego desarrollarán Tierra X o Kingdom Come. Un relato sobre lo que significa ser un Vengador y una profundización en el concepto de heroísmo como pocas veces se ve en este género. Una historia que es el perfecto The End de los héroes más poderosos de La Tierra cuya calidad deja a proyectos crepusculares posteriores, como El viejo Logan o El viejo Ojo de Halcón, a la altura del betún.

Más sobre el material comentado y sobre algunas de sus ediciones actuales en Guía de Lectura de Los Vengadores. Parte 8. Etapa Bob Harras (guión) y Steven Epting (dibujo).

Aquí se termina mi selección de aquellas historias de Los Vengadores que no deberías perderte de su primer volumen, en lo que respecta a las décadas de los 80 y 90. ¿Qué te parece? ¿Añadirías alguna más? ¡Un saludo!

 

 



el autor

Friki del Cómic en particular y de la Cultura Pop en General. Colaborador de Las Cosas que nos hacen felices. Licenciado en Filosofía, Máster en Gestión Cultural. Diplomatura en desarrollo WordPress, Social Media Manager, Community Manager, Content Manager y Bloguero de una Institución Cultural Universitaria y miembro fundador del blog de Cultura Pop DYNAMIC CULTURE (www.dynamicculture.es). Cursos de S.E.O., Analítica Web, Community Manager y Marketing de Contenidos. Siempre aprendiendo y tratando de encontrar mi lugar en la vida, intentando disfrutar con lo que hago para que merezca la pena.

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