Los 19 mejores discursos de la historia del cine.

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El verano es tiempo de hastío, de estancamiento y de no parar de cambiar, de moverse, de viajar. Solo esa es la causa de que un artículo de esta magnitud se haya visto retrasado. Este top nació de un acontecimiento triste, como lo es cualquier fallecimiento: el de Rutger Hauer.

El actor holandés, como bien dice mi compañero Pedro, no era Marlon Brando. Es muy difícil medir la calidad de un actor. ¿Qué influye más? ¿Ganar Oscar? ¿Una carrera plagada de películas brillantes? ¿O una actuación inolvidable en una única película?

Muere Rutger Hauer a los 75 años

Es una pena, aunque entendible, que Hauer sea recordado por Blade Runner y menos por su relación con el primer Paul Verhoeven (Eric, oficial de la reina , Los señores del acero, Delicias turcas…). Pero, al final, lo que quedará para el recuerdo y no se perderá como lagrimas en la lluvia es su magnífico monólogo final en la laureada película de Ridley Scott.

Te dejamos con el artículo en formato vídeo haciendo una selección de los 10 mejores discursos. Si te gusta el vídeo no olvides suscribirte al canal. Y si no, puedes seguir para ver el artículo desarrollado en formato escrito.

Por ello, y teniendo en cuenta que es una lista totalmente subjetiva, aquí tenéis mi top personal de monólogos de la historia del cine. Obviamente, no voy a incluir voz en off, como la del inicio de Trainspotting.

Aclaro que el top no es por orden de calidad, si no por orden cronológico. Espero que los disfrutéis.

1. Charles Chaplin en El gran dictador (1940), la madre de todos los alegatos antifascistas.

A diferencia de la inmensa mayoría de Hollywood, Charles Chaplin tardó la friolera de trece años en hablar para el cine. Y, ya que se había hecho esperar, decidió hacerlo para algo realmente importante.

Cuando Estados Unidos y Reino Unido todavía querían llevarse bien con la Alemania nazi, el genial cómico invirtió gran parte de su fortuna en El gran dictador, toda una sátira antifascista cuyo final fue prácticamente improvisado.

Chaplin tenía preparado otro final para la historia del barbero judío que era confundido con el dictador de un régimen fascista y antisemita, pero la crudeza de las acciones nazis le llevó a sustituir un final sarcástico por un discurso emotivo y visceral que preparó apenas unos minutos antes de salir a escena.

Para muestra, un pequeño fragmento del discurso del genial creador inglés.

Hemos progresado muy deprisa, pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos. El maquinismo, que crea abundancia, nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos. Nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado, sentimos muy poco. Más que máquinas necesitamos más humanidad. Más que inteligencia, tener bondad y dulzura.

2. GREGORY PECK EN MATAR A UN RUISEÑOR (1962), HONESTIDAD FRENTE A IGNORANCIA.

Adaptación de la genial novela de Harper Lee, Matar a un Ruiseñor es una película que todos deberían ver una vez en la vida.

Por ser una de las mejores películas sobre el carácter mágico de la infancia y por mostrar al mejor padre que ha tenido el cine: el honorable  e íntegro abogado Atticus Finch, que defiende contra todo y todos a un hombre negro falsamente acusado de violar a una mujer blanca. Su discurso final en el juicio (que no os diré como resulta) debería ser visto por todo el mundo, ya sea racista o no.

…Confiaban en que ustedes señores, estarían de acuerdo con ellos en la suposición, en la indigna suposición, de que todos los negros mienten. De que en el fondo todos los negros son seres inmorales, de que nadie se puede fiar nunca de los negros cuando se hayan cerca de nuestras mujeres, suposición que solo puede brotar de mentes como las de esas personas y que no es ni más ni menos que una mentira insensata. Una mentira que no es necesario demostrar a ustedes…

3. ROBERT SHAW EN TIBURÓN (1975), COMO CONTAR UNA HISTORIA.

Hay muchos motivos para calificar a Tiburón no solo como una obra maestra, si no como el primer blockbuster de la historia del cine. Uno de ellos es este genial monólogo a cargo de Quint, interpretado por Robert Shaw.

Un discurso improvisado a seis manos entre Steven Spielberg, su íntimo amigo, y director, John Milius (Conan el Bárbaro) y el propio actor con el objetivo de dar un contexto sólido al personaje. Y vaya si lo consiguieron, amparándose en un hecho real y escalofriante ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial.

… La idea era que cuando el tiburón se acercara a uno de nosotros éste empezara a gritar y a chapotear y a veces el tiburón se iba, pero otras veces permanecía allí y otras se quedaba mirándole a uno fijamente a los ojos; una de sus características son sus ojos sin vida, de muñeca, ojos negros y quietos; cuando se acerca a uno se diría que no tiene vida, hasta que le muerde; esos pequeños ojos negros se vuelven blancos y entonces ah… entonces se oye un grito tremendo y espantoso, el agua se vuelve de color rojo, y a pesar del chapoteo y del griterío ves como esas fieras se acercan y te van despedazando. Supe luego que aquel primer amanecer perdimos cien hombres…

 4. PETER FINCH EN NETWORK, UN MUNDO IMPLACABLE (1976), PROFETIZAR EL PRESENTE.

Probablemente, la mejor película jamás hecha sobre la manipulación de los medios de comunicación. Howard Beale es un veterano presentador de informativos que, ante las bajas audiencias de su programa, es despedido por los altos cargos de la compañía. Sin embargo, en su último programa, el presentador anuncia su suicidio ante las cámaras, lo que incrementa los niveles de audiencia y será usado por los compañeros de Howard para mantener el interés de los espectadores.

En este contexto, Network es una película repleta de reflexiones acerca del poder de la televisión sobre todos nosotros, pero ninguna tiene la fuerza de este discurso del protagonista ante las cámaras. Un alegato absolutamente profético de lo que tenemos hoy en día. Recomiendo que lo veáis, que recibáis un tortazo de realidad antes de continuar con vuestras (nuestras) vidas manipuladas.

… porque menos del 3% de ustedes, amigos, leen libros. Porque menos del 15% de ustedes leen periódicos. Porque la única verdad que conocen es la que les llega de la tele. ¡Ahora mismo hay una generación entera que nunca supo nada que no saliera de la tele! Esta tele es el Evangelio. La revelación final. Esta tele puede hacer triunfar o fracasar a Presidentes, Papas, Ministros…

5. ROBERT DE NIRO EN TAXI DRIVER (1976), MIRARSE AL ESPEJO.

Sin duda alguna, una de las películas más importantes no ya de los años 70, si no de toda la historia del cine. Un veterano de  Vietnam que trabaja como taxista decide pasar a la acción contra un sistema podrido al que culpa de su mala suerte. La obra que encumbró a Martin Scorsese y, por supuesto, a un Robert de Niro que apabulla. Muestra de ello es la conocidísima “You talking to me?”.

Paul Schrader, guionista de la película, cuenta que en el libreto de la escena solo ponía “Travis habla con su imagen en el espejo”. Por lo tanto, el discurso es totalmente improvisado por De Niro, que muestra a un hombre desquiciado que solo puede encontrar refugio en la rabia y la violencia.

Eh… ¿Eh?… ¡Eh! (desenfunda)… ¡Je!… Más rápido que tú hijo de perra ¿Qué te has creído?… Te he visto venir, ¡borde! (oculta la pistola)… ¡Cagón!… Ah… Bueno aquí estoy, anda, atrévete…. Empieza tú… ¡Atácame!… (desenfunda de nuevo) Ni lo intentes cabronazo… (oculta la pistola) Anda… ¿Hablas conmigo?… ¿Me lo dices a mí?… Dime ¿Es a mí? (mira a su alrededor)… Entonces ¿A quién demonios le hablas si no es a mí?… Aquí no hay nadie más que yo… Con quién puñeta crees que estás hablando…. Ah ¿sí?… ¿eh?… Muy bien (desenfunda)… ¿Eh?.

6. ROBERT DUVALL EN APOCALYPSE NOW (1979), EL ABSURDO DE LA GUERRA.

Pocas películas han retratado el absurdo de la guerra como la icónica Apocalypse now, sobre la que se ha escrito cientos de artículos acerca del significado de sus escenas y diálogos.

Aunque bien hubiera podido incluir el monólogo de Kurtz sobre el horror de la guerra, me quedo con el discurso del demente coronel Kilgore, todo un reflejo del dualismo de aquella guerra, de todas las guerras: mensajeros de paz que traen la guerra, absurdez y crueldad, ruido de las bombas y silencio de los muertos por el napalm.

¿Hueles eso? ¿Lo hueles, muchacho? Napalm, hijo. Nada en el mundo huele así. Qué delicia oler napalm por la mañana. Una vez durante doce horas bombardeamos una colina y cuando todo acabó, subí: no encontramos ni un cadáver de esos chinos de mierda. Pero aquel olor a gasolina quemada… Aquella colina olía a… victoria.

7. RUTGER HAUER EN BLADE RUNNER (1982), MÁQUINAS Y TRASCENDENCIA.

Aunque esta lista está planteada en orden cronológico, he de reconocer que este es mi monólogo favorito. Por la belleza de sus palabras, pese a hablar de algo tan fantasioso como naves en llamas más allá de Orión. Por la conjugación entre interpretación, música e imagen.

Porque son las últimas palabras de un villano de un thriller de ciencia ficción que nos habla de lo pasajero de nuestra existencia, de cómo nuestros actos son bellos porque nosotros mismos somos los únicos que podemos atesorarlos.

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.

8. ROBIN WILLIAMS EN EL CLUB DE LOS POETAS MUERTOS (1989), CARPE DIEM.

Película de las que crean vocación a la enseñanza. Toda una rara avis de los años 80 que fue un exitazo y que aupó a un Robin Williams que era conocido únicamente por su vis cómica. A nadie le gusta el colegio, pero seguro que nuestra opinión cambiaría si hubiéramos tenido, al menos, un profesor como John Keating. Y, si no conocéis sus métodos, lo mejor es que veáis la escena. Mejor aún, id a por la película.

 …pero si escuchan con atención podrán oír cómo les susurran su legado, acérquense, escuchen, ¿lo oyen?, … carpe, ¿lo ven?, … carpe, … carpe diem, aprovechad el momento chicos, haced que vuestra vida sea extraordinaria….

 9. ALEC BALDWIN EN GLENGARRY GLENN ROSS (1992), ERES LO QUE TIENES.

Injustamente desconocida, la película es una adaptación de una obra de teatro del guionista y director David Mamet, ganador del Pulitzer en 1984 por una crítica tremenda al capitalismo y a la sociedad materialista que hoy tenemos, que se basa más en lo que tienes que en lo que eres.

Al Pacino, Jack Lemmon, Ed Harris, Alan Arkin, Kevin Spacey…y Alec Baldwin, cuyos siete minutos de aparición son lo mejor que ha hecho en toda su carrera. Atentos a  este discurso que, aún hoy, se utiliza en muchos cursos de vendedores.

…Este reloj cuesta más que tu auto. Yo gané $970.000 el año pasado. ¿Cuánto ganaste tú? Verás, amigo…yo soy rico y tú no eres nada. ¿Eres buena gente? No me importa un carajo. ¿Buen padre? Muérete…vete a casa a jugar con tus hijos. Si quieres trabajar aquí, cierra los tratos. ¿Esto les parece abusivo? ¿Te parece abusivo, imbécil? Si no aguantas esto, ¿cómo aguantarás el abuso de una venta? Si no te gusta, lárgate. Yo podría salir esta noche con los materiales que tienen y ganarme $15.000. Esta noche, en dos horas. ¿Podrías tú? ¿Podrías tu?…

10. JACK NICHOLSON EN ALGUNOS HOMBRES BUENOS (1992), SOBRE PATRIOTISMO Y CHOVINISMO.

Algunos de los grandes discursos o monólogos de la historia del cine se han dado en el género judicial, que tuvo un repunte en los años 90 cuyo mayor exponente fue el juicio militar de Algunos hombres buenos, peliculón que sirve como duelo entre un joven Tom Cruise y la leyenda Jack Nicholson, que responde a la provocación y espeta o, más bien,  vomita un alegato de patriotismo mal entendido aderezada con la falsa posesión de la verdad absoluta.

¿Ordenó usted el código rojo? La respuesta ya es historia del cine.

…Y mi existencia, aunque grotesca e incomprensible para ti, salva vidas. Tú no qieres la verdad porque en tu interior, en lugares de los que no hablas en las fiestas, me quieres en ese muro, me necesitas en ese muro…

11. SAMUEL L. JACKSON EN PULP FICTION (1994)

La película que convirtió en mito a Tarantino y la prueba de que sus diálogos actuales palidecen con los que escribió para esta magnífica película plagada de personajes que ya son iconos de la cultura pop Uno de ellos es Julius, el religioso sicario interpretado por Samuel L. Jackson que siempre recita el mismo pasaje bíblico antes de matar a alguien…solo que la última vez es algo diferente.

…Ahora se me ocurre que tal vez significa que tú eres el hombre malo, y yo soy el hombre recto, y que el señor 9 mm es el pastor que protege mi recto culo en el valle de la oscuridad. O será tal vez que tú eres el hombre recto, y yo soy el pastor, y que este mundo es injusto y egoísta. Me gustaría eso, pero ese rollo no es la verdad. La verdad es que tú eres el débil y yo soy la tiranía de los hombres malos. Pero me esfuerzo, Ringo, me esfuerzo con toda intensidad por ser el pastor...

 12. MEL GIBSON EN BRAVEHEART (1995), EL CARISMA DE UN LÍDER.

A toro pasado, parece fácil. Pero que, a mediados de los 90, un actor conocido sobre todo por sus papeles de acción dirigiera, produjera y protagonizara un drama histórico de tres horas de duración auguraba un fracaso estrepitoso. Más teniendo en cuenta que hacía décadas que no se producían películas de este tipo. Sin embargo, Mel Gibson puso todo su corazón en el proyecto… y enamoro a todo el mundo por, entre otras, escenas como esta. Realismo histórico, un discurso motivador y una de las mejores bandas sonoras de la historia.

Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la libertad. Aludiendo a esta mítica frase, que no os quiten la vida mientras tengáis la libertad de ver este peliculón.

 Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, ¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy, por una oportunidad, solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡¡la libertad!!

13. QUENTIN TARANTINO EN DESPERADO (1995), EL CHISTE MÁS LARGO DEL CINE.

No es el mejor monólogo de esta lista, pero sin duda es el chiste más largo de la historia del cine. Lo lleva a cabo Tarantino, en la época en la que actuaba en las películas de sus amiguetes (en este caso, Robert Rodríguez). Lo cierto es que, si se lo damos a alguien con gracia, el resultado puede ser apoteósico.

14. AL PACINO EN PACTAR CON EL DIABLO (1997), SOBRE SATANISMO Y HUMANISMO.

Lo de España, los títulos de cine y el diablo es de traca. Nada mejor para reventar una película que anunciar el giro final desde el mismo título. ¿Para qué esperar a los créditos?

Ocurrió con La semilla del diablo y en esta Pactar con el diablo, donde un Al Pacino desatado encarna al villano más grande de todos los tiempos y explica sus motivaciones de una forma…un tanto diferente. A lo mejor, hasta convence a más de uno.

…Él dispone las reglas y el tablero. Y es un auténtico tramposo: Mira pero no toques, toca pero no pruebes. Prueba… pero no saborees. ¿Y mientras os lleva como marionetas de un lado a otro qué hace él? ¡Se descojona! ¡Se parte el culo de risa! ¡Es un payaso! ¡Es un sádico! ¡Es el peor casero del mundo! ¿Y adoráis eso? ¡Nunca!…

15. ROBIN WILLIAMS EN EL INDOMABLE WILL HUNTING (1997), LEER ESTÁ SOBREVALORADO.

Interesante y sobrevalorada película sobre el conocerse a uno mismo y, sobre todo, a que ni el más inteligente de los hombres es capaz de definirse a sí mismo. Ya lo dijo mi compañero Raúl. No leáis. Que ni el mejor de los libros (y os lo dice un ávido lector) basta para definir la enorme complejidad de un ser humano. Y esto es lo que le viene a decir un contenido Robin Williams que, si no lo cogeréis como profesor, ya lo escojo yo como psicólogo.

…Eres huérfano, ¿verdad?. ¿Crees que sé lo dura y penosa que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres, porque he leído Oliver Twist?, ¿un libro basta para definirte?…

16. AL PACINO EN UN DOMINGO CUALQUIERA (1999), PURO CHOLISMO.

Si os creíais que Simeone fue el que acuñó la frase “partido a partido”, seguro que no habéis visto esta película sobre un equipo de fútbol americano en descomposición que se enfrenta al partido de sus vidas.

Su entrenador, un Al Pacino experto en hablar y dejar callado a los que le escuchan, les da una lección sobre como la vida se construye en las decisiones del día a día en solo unos pocos minutos.

…Así es el fútbol, porque, en cada juego, la vida o el fútbol
El margen de error es muy pequeño
Medio segundo más lento o más rápido y no llegas a pasarla.
Medio segundo más lento o mas rápido y no llegas a cogerla.
Las pulgadas que necesitamos están a nuestro alrededor.
Están en cada momento del juego, en cada minuto, en cada segundo
En este equipo luchamos por este terreno
En este equipo nos dejamos nosotros y cada uno de los demás por esa pulgada que se gana
Porque cuando sumamos una tras otra, porque sabemos que si sumamos esas pulgadas
Eso es lo que va a marcar la puta diferencia entre ganar o perder, entre vivir o morir…

17. RUSSELL CROWE EN GLADIATOR (2000), ROMA VICTIS.

Sin duda alguna, una de las películas de mi generación. Aunque, vista con perspectiva, adolece de un guión mejorable, lo cierto es que sus diálogos son insuperables. He estado a punto de decantarme por el momento en el que Máximo Décimo Meridio se quita la máscara y asusta a un Cómodo que parece haber visto a un fantasma, pero me quedo con el discurso antes de la primera batalla, uno de los inicios cinematográficos más impactantes de la historia del cine. Que levante la mano el que ha pronunciado alguna vez: lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad o Fuerza y honor.

Dentro de tres semanas yo estaré recogiendo mis cosechas. Imaginad donde querréis estar y se hará realidad. Manteneos firmes, no os separéis de mi. Si os veis cabalgando solos por verdes prados, el rostro bañado por el sol, que no os cause temor. Estaréis en el Elíseo y ya habréis muerto. ¡Hermanos! Lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad.

18. DAVID CARRADINE Y KILL BILL 2(2004), SOBRE SUPERHÉROES Y ACEPTARNOS A NOSOTROS MISMOS.

En mi opinión, la última gran película de un Tarantino un poco perdido en el filo entre el uso de influencias y la copia descarada. Kill Bill 2 es todo un goce friki en el que se entrecruzan asesinos a sueldo, katanas inmortales, legendarios maestros asiáticos y golpes secretos cuya enseñanza solo alcanza a unos pocos.

Y sí, también monólogos marca de la casa Tarantino. Mi favorito es el que Bill, villano de la película, le dedica a una Beatrix Kiddo drogada con un suero de la verdad. Solo Tarantino es capaz de utilizar la esencia de un personaje tan conocido como Superman para decirle a Kiddo que acepte su naturaleza como asesina.

 …El traje con la “S” roja y grande es la cobija en la que estaba envuelto cuando los Kent lo encontraron. Ésa era su ropa. Lo que Kent usa, los lentes, el traje de ejecutivo, ése es su disfraz. Es el disfraz que Superman usa para encajar con nosotros. Clark Kent es como Superman nos ve. ¿Y cuáles son las características de Clark Kent? Es débil, inseguro, es un cobarde. Clark Kent es la crítica de Superman para el mundo entero. ¿Algo así como Beatrix Kiddo y la Sra. Tommy Plympton?…

19. HEATH LEDGER EL CABALLERO OSCURO (2008), EL AGENTE DEL CAOS.

Y de un monólogo sobre superhéroes a la mejor película superheroica de la historia. Aunque realmente es un thriller policiaco con héroe enmascarado, lo que hace de El caballero oscuro una obra maestra es ese axioma de que un héroe es tan grande como temible es su villano.

En el caso del Joker, estamos ante uno de los antagonistas más imprevisibles de la historia del cine. Heath Ledger arrolló en una película repleta de momentos inolvidables. Pero como esto va de monólogos, nos quedamos en su declaración de intenciones que supuso la conversión definitiva de Harvey Dent en Dos Caras.

Soy un agente del caos. ¿Y sabes qué tiene el caos? Que es justo.

Hasta aquí el top. ¿Qué pensáis? ¿Os falta alguna escena?



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

6 comentarios

  1. Pedro Perez S. el

    Pues yo hecho de menos un par de monólogos de Malditos Bastardos: el que sirve de presentación a Hans Landa y el de Brad Pitt: y quiero mis cabelleras. Un abrazo.

    • Fernando Vílchez el

      Tarantino es todo un experto. En concreto, el prólogo de Malditos bastardos es lo mejor de la película. Gracias por tu aportación, compañero

    • Fernando Vílchez el

      Pues es una buena pregunta. Tengo 26 años y lo cierto es que, para mí, son los mejores. Que el cine actual me parece menos original que el anterior es una opinión personal.

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