Si hay una cinta que tiene casi asegurado el Oscar este año es definitivamente Coco, por mejor película de animación, ya que logró cautivar tanto al público como a la crítica por su bella y conmovedora historia. Eso sin contar que, siendo sinceros, si te dan a elegir entre esta, El bebé jefazo (The boss baby) o Ferdinand, no parece ser una elección muy difícil. No obstante, sí que hay entre las nominadas una película a la que valdría la pena considerar dos veces antes de afirmar que el premio será para Coco, y esa es Loving Vincent.
Escrita y dirigida por Dorota Kobiela y Hugh Welchman, Loving Vincent nos narra la historia del joven Ardmand Roulin (Douglas Booth), quien por petición de su padre comienza un viaje para entregar la última carta que Vincent Van Gogh (Robert Gulaczyk) le escribió a su hermano, Theo Van Gogh. Sin embargo, lo que parecía una simple y sencilla entrega se torna más complicada cuando Ardmand descubre que Theo falleció tan solo seis meses después de su hermano, comenzando así una trama donde el hilo principal de la historia será tratar de averiguar la causa del supuesto suicidio de Vincent, la forma en que pasó sus últimas semanas, y encontrar al adecuado destinatario de esa última carta escrita por el famoso pintor.

Lo que sin duda alguna hace única a esta cinta es la belleza de su detallado arte visual, contando toda la historia a través de las propias pinturas de Van Gogh. Y en serio, créanme cuando les digo que este es un largometraje único en su tipo. Lo que lo hace tan especial es el hecho de que esta es la primera película que es completamente pintada a mano. Cuadro por cuadro más de 120 artistas se encargaron de pintar más de 65000 cuadros al óleo en un proceso que tomó años para hacer que todo este concepto fuera posible.
La película se grabó con actores reales, en montajes y pantalla verde para que después los artista pudieran tomar todo ese material como referencia, logrando con esto que los personajes tengan una verdadera personalidad, permitiendo al espectador apreciar los sentimientos y la tensión que existe en ellos. Y la verdad es que los artistas consiguieron un resultado increíble con esto, plasmando a la perfección todos los rasgos y emociones de los actores y actrices, así como fondos y paisajes que recrean maravillosamente el estilo de este pintor.
Sin duda un proceso único que requirió de mucho esfuerzo por parte de todos los creadores y que no deberíamos pasar por alto. Pero, ¿quién soy yo para tratar de explicar procesos de esta complejidad cuando pueden simplemente pasarse por la web de la película para saber más de esta, su proceso creativo, y todo lo relativo al equipo de trabajo?

En cuanto a la historia tenemos un guión y trama que a pesar de ser muy simples, están perfectamente bien desarrollados. Consiguen mantener cierto interés e intriga sobre lo que sucedió realmente con el artista, llevándonos de un lado a otro y siempre especulando -en base a los contradictorios testimonios de la gente con la que Vincent pasaba sus días- sobre si su muerte realmente había sido a causa de suicidio o alguien más lo había asesinado.
En resumen, una película muy interesante que esta notoriamente hecha con mucho amor hacia este particular personaje, con un excelente trabajo artístico y de producción, y que sin duda se convertirá en una obra importante y dejará su huella dentro del medio.

Pero, ¿Es una película que se merece el Oscar? Pues si me lo preguntan a mi… sí, absolutamente.
¿Creo que lo va a ganar? Pues… me gustaría decir que sí, pero honestamente, dudo mucho que lo gane.
Como ya todos sabemos, los ganadores no se seleccionan cien por ciento en base a la calidad, se toman en cuenta diferentes factores como el contexto social, la popularidad y otras mil y un cosas que pueden afectar en la decisión final. En este caso se tiene que considerar que Coco fue una película muy popular que tuvo bastante éxito a nivel mundial -especialmente en México- y de la que se tienen muchas expectativas en esta entrega de los premios de la Academia, y eso por no decir que prácticamente nadie piensa que pueda perder. Así como también esta el echo de que Loving Vincent es una excelente película, que hasta el momento ha sido muy infravalorada. Pero más allá de que consiga o no el Oscar, vale mucho la pena darle una oportunidad, seguramente no te haga llorar tanto como Coco, pero te aseguro que será un deleite visual de principio a fin.



