MidJourney y Dall-E son dos de las muchas inteligencias artificiales de las que tanto se habla últimamente. La cualidad de imaginar y crear una imagen a raíz de unos comandos y descripciones de un usuario las ha lanzado al estrellato en las redes sociales y en la red en general.

Actualmente la tecnología de las IA (Midjourney como ejemplo) está dando sus primeros pasos y pese a que las imágenes y obras que se pueden crear con ellas son de bastante calidad, hay cosas que aún no están a su alcance.
Quizás el comienzo de todo este revuelo haya sido el concurso de arte digital que tuvo como ganador a Jason Allen, quien participó con una obra concebida con Midjourney y modificada por él mediante Photoshop.
Muchas voces se están elevando para catalogar este hito como el final de los ilustradores y artistas. Quizás sí y quizás no, pero todavía es muy pronto para decirlo.

Es cierto que pese a que estamos al comienzo de todo este avance, ya se pueden realizar, en cuestión de minutos, obras que a un autor le llevarían horas o días de trabajo. Obviamente, no son perfectas hasta el momento, pero pueden servir para complementar alguna escrita o realizar la portada de un libro para quien no tenga alcance a un ilustrador.
A MidJourney, Dall-E y compañía las veo como lo que fueron la fotografía o el autotune al día de su nacimiento. Muchos suponían que sería el final de los artistas y a día de hoy aún conviven con esas tecnologías. Estas IA serán un apoyo que facilitará su trabajo y pondrán al alcance de cualquiera, aun sin las habilidades pertinentes, una forma de ser autosuficiente.

El mayor ejemplo de esto son las imágenes y páginas de cómic que están complementando este artículo, que han sido realizadas con MidJourney en menos de dos horas. El mayor debate en el que se puede entrar es cómo catalogar dichas obras ¿Son arte? ¿Quién es el autor real de la obra?
En mi caso lo veo como una herramienta y una guía. Alguien que tenga algún guion de cómic o bien el escrito en bruto de un juego de rol cogiendo polvo en un cajón y que no pueda permitirse los honorarios de un ilustrador profesional, tiene ahora, por un precio mínimo, la opción de sacar adelante su proyecto para que una editorial pueda ver la idea en conjunto y valorar si le interesa publicarlo y, entonces sí, buscar un ilustrador para que la idea mejore más aún.

Es verdad que a día de hoy las descripciones para las ilustraciones (al menos en MidJourney) deben ser introducidas en inglés y eso es un hándicap para quienes no dominen la lengua de Shakespeare. El traductor de Google puede hacer un apaño, pero nunca será igual para un español explicarlo con el mismo detalle.
En los comandos que se introducen existe la opción de adjuntar una imagen sacada de la red y pedirle a la IA que la reinterprete o que la imagine al estilo de un cuadro de Van Gogh, o de un dibujo manga… las opciones son infinitas.

También es cierto que hay ciertas ideas que no plasman perfectamente por el momento: aún tengo problemas a la hora de conseguir que el programa plasme las manos humanas. Tiempo al tiempo.
La controversia está servida con MidJourney, Dall-E y las demás que se han ido sumando y lo seguirán haciendo. Dudo mucho que estas Inteligencias artificiales acaben con los ilustradores y artistas; simplemente van a cambiar algunas reglas del juego y con el tiempo serán, como Photoshop, una herramienta más .

¿Quién el autor real de la obra? Es la pregunta más repetida y creo (personalmente) que la respuesta es: la persona tras la idea. Creo que tiene el mismo mérito (volviendo al guion de cómic) quien lo escribe y describe qué ilustración expresa mejor su idea como el ilustrador que la plasma y crea. Pero en el caso de las IA, como ya he mencionado, las veo como una herramienta y por ello, sería como preguntarse si el autor de una ilustración es el ilustrador o el programa que usa para la tableta de dibujo.
A corto plazo veremos qué consecuencias tiene la aparición de estas inteligencias artificiales, aunque soy de los que opinan que no es el final de los artistas, al igual que los eBooks no fueron el final de los libros en papel.

Actualmente se pueden ya ver algunas obras creadas con Dall-E 2 y están rozando la perfección. Cuanto más ‘entrene’ la IA, mayores y mejores resultados tendrá. Prefiero que las inteligencias artificiales se dediquen a realizar dibujos que a crear Terminators para acabar con la raza humana.
Un saludo y nos vemos en el futuro.



