En esta temporada anime de verano 2017, han aparecido varias propuestas interesantes, entre las que destaca un proyecto del mismísimo de Stan Lee, quien en un vídeo promocional de la serie aseguró que creía que ésta era una buena apuesta para los fans del anime.
El proyecto corre a cargo de Studio Deen (Higurashi no koko ro ni, Hetalia, Ranma 1/2), que si bien cuenta con muy buenas series, no es un estudio que destaque por su calidad técnica, cosa que llama la atención teniendo en cuenta que (me juego un brazo a ello) la serie tiene un buen presupuesto. El director es el magnífico Hiroshi Nagahama (Mushishi), en cuyo juicio como director creo ciegamente. El guión es de Suzuki Yasuyuki, a quien debo reconocer que no conozco. Os dejo vídeo promocional.
https://www.youtube.com/watch?v=WoETIqNGq5o
Tras ver el primer capítulo de la serie, que de momento no tiene una duración prefijada, me hicieron falta unas horas de reflexión para ordenar mis ideas, que salieron a borbotones mientras veía el capítulo. Debo decir que no le auguro nada bueno a esta serie, para bien y para mal, y que en lo personal no me ha gustado.
Empecemos con quizá lo más llamativo del anime, y es su estilo de dibujo y animación. Lo primero que te viene a la cabeza nada más empezar el capítulo son los cómics americanos, pues parece que lo que estás viendo son viñetas por fotogramas. Los movimientos no están coordinados ni son fluidos, están hechos como a trompicones, como si estuvieses leyendo un cómic. Creo firmemente que ésto es intencionado, evidentemente tratando de desarrollar un estilo de animación experimental (en este caso aunando estilo americano y manga) como en los últimos años la industria está haciendo cada vez más a menudo. En ésto no veo nada negativo, y precisamente por estos intentos vemos cosas tan especiales como Mob Psycho 100 o Ping pong The animation. Los problemas en este caso son dos, el primero que en algunas escenas este recurso estaba mal hecho. Aunque pongas dos fotogramas para un mismo movimiento tiene que parecer que es el mismo y no otro. El segundo es que para hacer algo así, tienes que marcar una pauta. En este caso había escenas en las que todo estaba animado «bien», de forma que los movimientos quedaban uniformes, pero en otras escenas no. Parece que la animación no se regía por el ritmo que seguía cada escena, ni por momentos específicos, por lo que da la impresión de que está mal animado y todo hay que decirlo, queda como una chapuza.

Por otro lado, el estilo de dibujo es especial. Te puede gustar o no, pero malo no es. Se trata de una mezcla de estilo americano (mayoritariamente), anime y recuerda extrañamente al arte pop. Los personajes carecen de profundidad al estar pintados sin difuminado en las sombras, de forma que son 2D, y cuentan con bordeados muy definidos y cambios de colores bruscos. Los fondos son muy minimalistas y están en 3D. La extraña mezcla de tantos elementos distintos y el cuidado que se pone en que se aprecie a cada momento pone en manifiesto la cantidad de tiempo que se le ha puesto. Un estilo que creo que merece la pena destacar como punto fuerte de este primer capítulo, porque caray, novedoso es.
Por otra parte, la historia es como cualquiera de superhéroes de Stan Lee reciclada, sin ningún elemento innovador ni nada que aporte en lo que a que guión se refiere interés. Apenas conocemos a los personajes ni sabemos nada de ellos, y de los 20 minutos aproximadamente que dura el capítulo, 15 son de una pelea que no te atrapa, bien debido a que no sabes quién pelea ni porqué, bien porque la pelea en sí y los recursos utilizados en ella no son impactantes ni entretienen al ojo lo suficiente. De esta manera, el guión arranca a una velocidad desesperante, y mientras ves a gente que no te importa un carajo saltar de un lado a otro, la única información útil que se da es al final. Creo que no presentar como es debido una historia y unos personajes en el primer capítulo es un error fatal de principiante, sobre todo si lo que estás mostrando no es nada argumentalmente novedoso. Eso sin contar que al ser el primer capítulo, muy probablemente sea el mejor en lo que apartado técnico se refiere, y viendo la animación desencajada junto a un dibujo que aunque sea bueno, no es para tirar cohetes, la serie no da muy buena impresión. Aun con todo, le daré unos cuantos capítulos más ya que su director es Yasuyuki e igual consigue sacar el anime adelante con su magia.

La razón por la que mucha gente se ha lanzado a probar este anime es precisamente por su creador y la curiosidad que suscita, y eso, aunque sea lo que le va a dar más espectadores creo que es su mayor fallo. No es un proyecto nuevo, no es un anime, es como si Marvel tratase de expandir su tentáculos engañando a una audiencia a la que creen que pueden atraer sin hacer nada, y es que eso es lo que precisamente han hecho, nada. El manga no es cómic americano, ni busca lo mismo, ni tiene la misma audiencia, ni son medios que funcionen de la misma forma, y pretender hacer un anime que sea un cómic americano poniendo a los personajes ojos grandes me es absolutamente antipático, porque es una falta de esfuerzo e interés en un mundo en el que supuestamente te quieres introducir sobrehumano. Es que ni siquiera se han alejado de las historias de superhéroes con trajes ajustados en Nueva York, donde la bandera estadounidense ondea sin parar en todo el capítulo. Ni siquiera han animado el ending, donde un cuarteto de bailarinas descoordinadas bailan una coreografía.
Y creo que precisamente ésta forma de intentar colársela a los seguidores del mundo del manganime junto al hecho de que en general, su comunidad es en cuanto a dibujo muy cerrada y quisquillosa es lo que va a terminar de hundir a este proyecto, cosa que aunque es justificada sigue siendo triste, ya que probablemente este anime fuese el tanteo para hacer más proyectos así. Creo que ambos medios pueden aportarse mucho y hacer algo que nos sorprendiese a todos.
Recordad que ésta es sólo una primera impresión, la serie puede ser distinta. ¡Si no estáis de acuerdo con algo, dejadlo en comentarios!



