Reseña de Buscavidas, hambre de desgracias

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Hay ocasiones en las que la vida propia es simple y llanamente aburrida. La monotonía de nuestros habituales quehaceres y la desidia de la rutina, no tienen mayor interés que lo meramente anecdótico. En cambio, el mundo se ofrece como una mina interminable de historias, un pozo sin fondo donde la desgracia y la tragedia campan a sus anchas, desatendidas y esperadas a ser rescatadas y recopiladas para la posteridad. Esta bien podría ser la premisa con la que el protagonista de Buscavidas –si es que se le puede llamar así– justifica los inicios de su cometido. Un cómic incómodo que ilustra con esmero los límites de la decadencia humana y del completo derrumbe de valores e integridad. Un clásico desconocido del noveno arte que regresa ahora recopilado por ECC en una edición que nos mete un poco más en la perversa mirada voyeur del Buscavidas.

Historias de una sociedad deprimida

Buscavidas, guionizado por Carlos Trillo y dibujado por Alberto Breccia, busca sumirnos en una decrépita Argentina sometida por una dura dictadura militar. Escenario en el que un morboso parásito de historias, campa a sus anchas recolectando las vivencias del resto de la gente, nutriéndose de las desgracias y recopilándolas en su particular biblioteca, dejándolas archivadas para poder así revivirlas una y otra vez. Con esta premisa, Trillo y Breccia exploran los recovecos más oscuros de una sociedad deprimida y decadente al borde de la histeria y el suicidio, pero lo realmente interesante de este enfoque es que se nos incluye desde un inicio como espectador pasivo a través del Buscavidas. Este papel de voyeur acentúa el malestar de las desgracias pues recalcan la sensación de impotencia pues estas historias ya han ocurrido, ahora solo las están reviviendo y, como de costumbre, nos encanta escuchar.

El escenario histórico también es significativo. Si bien no tiene una presencia o peso argumental protagonista –de hecho rara vez se menciona– la coyuntura política y social marca la dinámica y tono del entorno del cómic. La pobreza y lo cochambroso reina en unas calles pobladas de gente deprimida. Gente que, harta de acumular desgracias o sentirse infeliz, se encuentra al borde de estallar y volverse loca, cediendo ante una imperante histeria colectiva. Un trasfondo duro que se ve salpicado con un mordaz humor negro de Trillo y los increíbles y asfixiantes dibujos de Breccia.

Una realidad deforme

Buscavidas es un cómic agobiante y delirante. Si bien el contexto es uno real e histórico, las historias y presentación de las mismas rozan la fantasía, como si existiese un submundo cochambroso alimentado por la desgracia y personas rotas. Este escenario lo planta Breccia con un dibujo en el que nuevamente se lleva al extremo. Deformidades, rasgos exagerados y arquitectura sacada casi de un expresionismo alemán digno del Gabinete del Doctor Caligari, convierten cada viñeta en un pasaje casi pesadillesco en el que el sufrimiento subyacente en la sociedad se hace más vigente.

Aunque, a pesar de ser un desconocido clásico, no todo es perfecto pues cuando uno termina su lectura puede quedarse algo frío. En parte esto se debe a la tonalidad que impregna el cómic, pero creo que también se echa un poco en falta un poco de profundidad en el personaje del Buscavidas. Si bien es cierto que parte de la gracia está en no saber nada de él, creo que esta sensación podría haberse visto acentuada si –como bien puede ser el caso de la última historia– en cada relato se dejaran caer pistas de quién es realmente este misterioso parásito.

Redescubriendo un clásico

Buscavidas es sin duda alguna un encomiable ejercicio de perspectiva y forma. Ambos creadores exploran los recovecos de una sociedad deprimida a través de una lente profundamente cínica y alienada, que busca remover las desgracias por pura curiosidad morbosa. Una perspectiva que no es para nada aleatoria e indaga en nuestra naturaleza voyeur que muchas veces nos negamos a admitir, que la desgracia que no nos toca tampoco es para tanto.

Esta edición de ECC, nos deja también una segunda mitad en la que podemos asomarnos al proceso creativo que hay detrás de las viñetas, gozando de las anotaciones tanto técnicas como históricas de Breccia. Sin duda un cómic a leer que ha envejecido sorprendentemente bien, siendo su mensaje más vigente que nunca.

Si queréis asomar la cabeza en el mundo de Buscavidas, os dejo por aquí el link de la ficha de ECC:

Buscavidas -ECC



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Intento de guionista y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello.

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