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Reseña de La Mennulara, cuidado con las malas lenguas

Adaptada de la exitosa homónima novela, nos llega la novela gráfica de La Mennulara. Un cómic dibujado elegantemente por Massimo Fenati, que busca expandir y funcionar de manera autónoma al libro que otorgó reputación a Simonetta Agnello Hornby. Autora que repite aquí escenarios y personajes, brindándonos una historia peculiar y encantadora.

La decadencia de la pequeña aristocracia.

La Mennulara nos ubica en Italia, concretamente Roccacolomba. Un pequeño pueblo siciliano que vive atascado en una especie de limbo temporal en el que los tiempos cambian más rápido de lo que ellos pueden, compartiendo espacio así esqueletos de antiguas construcciones y creencias con nuevos negocios y estilos de vida que todavía no logran cuajar.

La Mennulara

La historia se desata a raíz del fallecimiento de una mujer y de todo lo que deja detrás. O mejor dicho, lo que no deja… A la fallecida se la conocía como La Mennulara –apodo destinado a aquellas mujeres que trabajan en el campo–, y era sirvienta de una familia antaño poderosa y perteneciente a la pequeña aristocracia: los Alfallipe. Tras su muerte y la ausencia de testamento, toda una serie de habladurías empiezan a correr por Roccacolomba, entreviendo así que quizás La Mennulara fuera algo más que una mera sirvienta

Una historia a través del “qué dirán”.

La Mennulara nos plantea una narrativa interesante, en la que los hechos giran alrededor de una protagonista que, por cosas de la muerte, no puede ser activa ni participar directamente en los acontecimientos. El cómic aprovecha este hecho para narrarnos una historia a través de todo un pueblo. El personaje de Maria Rosalia Inzerillo –verdadero nombre de La Mennulara– no puede presentarse a sí mismo, por lo que vamos obteniendo poco a poco un retrato de su personalidad basado en lo que la población de Roccacolomba pensaba de ella. Un retrato inevitablemente dudoso, lleno de falsedades y exageraciones que terminan haciendo que cuestionemos su imagen en cada momento a la vez que convierten su recuerdo en una especie de leyenda.

A través de estos discursos y las reacciones tanto de los Alfallipe como del pueblo, todos perfectamente conectados, entramos de lleno en la verdadera pregunta que busca investigar el cómic: ¿Quién era realmente La Mennulara?

Tradiciones olvidadas, mentalidades obsoletas.

Uno de los puntos más interesantes de la novela gráfica, trama policíaca y mafiosa a parte, es el estudio que hace de la Italia rural. Gracias a sus múltiples personajes y puntos de vista, La Mennulara es capaz establecer un discurso tridimensional acerca de los cambios y perspectivas de la sociedad de Roccacolomba. Una población de costumbres profundamente enraizadas que generan toda clase de prejuicios y que condicionan prácticamente su estilo de vida.

Una mentalidad que con el tiempo se ha mostrado desfasada pero de la que todavía quedan vestigios. Una fortaleza de muros intactos, pero de interior oxidado y desgastado, todo fachada, un esqueleto. La Mennulara nos ofrece una mirada cálida, ligera y melancólica, contada entre cotilleos y los desvaríos de una aristocracia casi extinta, al borde de la neurosis por no obtener el reconocimiento en un testamento del que se creen merecedores. Complicando más una situación ya delicada, y de la que no paran de salir sombras rodeando la figura de la difunta, estableciéndose conexiones improbables e inexplicables de lo que se espera de una criada.

La Mennulara es una agradable sorpresa que nos plantea una historia amena y llena de personalidad centrada en lo mundano. Para algunos es posible que la falta de una figura protagonista clara y la inmensa coralidad de la historia –tanto que viene apoyada por una árbol de relaciones en las contraportadas–  puedan ser un detrimento de cara a la inmersión e interés por su lectura. Y en parte es cierto que La Mennulara tarda en terminar de sentar las bases de la historia, pero el debate y reflexiones que termina exponiendo, valen una oportunidad. Una propuesta especial con un estilo narrativo pausado y sereno que se hecha en falta hoy en día.

Aquellos que quieran saber más acerca de la novela gráfica, podéis encontrar todos los detalles en este link de Planeta.

Pablo Ferrer
Proyecto de todo sin llegar a nada. Intento de guionista y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello.

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