Aunque Robert E. Howard se suicidó en 1936 con tan solo 30 años, dejó tras de sí una obra vasta que ha influido en multitud de autores de la literatura moderna. Todo el mundo lo conoce como uno de los padres de la literatura de espada y brujería con su Conan el Bárbaro, pero también fue autor de otro tipo de obras y personajes, como Solomon Kane o Kull el conquistador. Hoy nos vamos a centrar en un relato suyo del Oeste, Santuario de buitres, que ha sido editada por Cartem Cómics.
Todas nuestras reseñas de Conan el bárbaro.
En las fronteras desérticas del Oeste de Estados Unidos, el cowboy Bill McClanahan, conocido en el Oeste como “Gran Mac”, cabalga hacia San Francisco para disfrutar de lo ganado durante un año en un rancho.
Sin embargo, en una de sus paradas, coincide con un padre y su hija, quienes son guiados por un criminal a la guarida de una misteriosa banda que se refugian en el fondo de un estrecho e inexpugnable cañón.
El cómic es adaptado por la dupla Ángel García Nieto y Benito Gallego, que consiguen articular una obra clásica, de narrativa ágil y directa y con dibujo anatómico y estilizado. Básicamente, son fieles al autor original.
Cuando uno lee Santuario de buitres y, sobre todo, ha visto mucho western (como es mi caso y, sino os lo creéis, podéis consultar la guía definitiva del western que elaboré para esta web), puede encontrarse ante una historia familiar. Un vaquero solitario de aspecto rudo pero nobles sentimientos, una frontera plagada de rufianes dispuestos a todo con tal de sobrevivir con unos cuantos dólares en el bolsillo y la sensación de que, en aquella zona en expansión, todavía quedan lugares a las que el ser humano apenas ha llegado.
La guía definitiva del western

Pero claro, Santuario de buitres es un relato escrito a principios de los años 30, cuando el western cinematográfico era un género puro, de buenos y malos (estos últimos con plumas en la cabeza).
Ahí está el principal mérito de esta obra. Howard supo trasladar el espíritu de Conan el bárbaro a su Big Mac. De hecho, nuestro vaquero protagonista, con su melena oscura y su musculoso cuerpo recuerda al famoso cimerio.
Los autores adaptan de forma modélica la historia. Santuario de buitres es un cómic que se lee en una sentada. Tanto que deja ganas de más, de conocer un poco el universo de un personaje que va tanto al grano que apenas sabemos nada de él ni del temor que inspira.
En definitiva, Santuario de buitres es un cómic que combina a la perfección el western y el género Pulp tan propio de los años 30. Un relato corto con un personaje de escasas palabras pero gran corazón capaz de todo con tal de salvar a una joven en apuros. Ojalá que adapten más obras del maestro Howard en Cartem Cómics.
Enlace a Santuario de buitres en Cartem Cómics.

Un relato de Robert E. Howard reinventado en clave de western oscuro
Robert E. Howard, célebre creador de Conan el Bárbaro, exploró numerosos géneros más allá de la fantasía heroica. En Santuario de Buitres, nos legó una historia breve, intensa y cargada de simbolismo: violencia, traición y redención en un territorio hostil.
Esta adaptación, con guion de Ángel García Nieto y dibujo de Benito Gallego, recoge la esencia del relato original y la transforma en un western poderoso y visceral. La narrativa visual amplifica cada tensión, cada silencio y cada estallido de violencia. Un homenaje al pulp más salvaje, desde una mirada contemporánea.
¡Un saludo y sed felices!
¡Nos leemos en Las cosas que nos hacen felices!




Muchas gracias por la reseña, de las mejores que he leído, aunque me habeis cambiado el apellido (es GALLEGO y no GALLARDO):
“El cómic es adaptado por la dupla Ángel García Nieto y Benito Gallardo(!)”
También en los TAGS está incorrecto
Espero que lo podais corregir.
Un saludo cordial.
–Benito Gallego
Es todo un honor que te hayas pasado por aquí para escribirnos. Disculpa la errata, ya está corregida, y enhorabuena por la obra.
Muchas gracias, Fernando.