The Leftovers: exquisita angustia existencial

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Ahora que Westworld ha concluido y que la séptima temporada de Juego de Tronos ha sido retrasada hasta el próximo verano, HBO, el canal de streaming de moda que acaba de aterrizar en nuestro país nos da unos meses de respiro para seguir disfrutando del resto de su contenido original. A pesar de que muchos conoceréis las series ya mencionadas, existe un pequeño tesoro dentro de la programación de la cadena que no cuenta con la audiencia ni con la publicidad que merece pero que, para mucha gente, servidor incluido, es de lo mejorcito que hay en televisión a día de hoy. Os estoy hablando ni más ni menos que de The Leftovers de Damon Lindelof, el creador de la mítica Perdidos y Tom Perrota, el autor del libro original en el que se basa esta magnífica obra.

La serie, que cuenta ya con dos temporadas completas y otra final en camino, nos presenta una premisa que a más de uno le sonará vagamente familiar: el 14 de octubre de 2011 el 2% de la población mundial (140 millones de personas) desaparece de forma inexplicable, sumergiendo a la humanidad en un vacío existencial donde las religiones tradicionales se desmoronan mientras nuevas sectas emergen. El argumento sigue principalmente a la familia Garvey, residente en Mappleton, un pueblecito de Nueva York y nos enseña a través de cada uno de sus miembros diferentes aspectos de una sociedad rota que intenta superar esta tremenda perdida y adaptarse al cambio cultural provocado por la llamada “ascensión”. Si queréis más información podéis echarle un ojo al maravilloso primer vistazo que la compañera Sibila escribió hace tiempo. A diferencia de series como Los 4400 o Resurrección, The Leftovers no se centra en la misteriosa desaparición ni en gente que regresa del más allá, sino en el significado que este evento ha tenido en la vida de aquellos que han quedado ‘atrás’.

No os voy a engañar, The Leftovers no es un plato sencillo y de fácil digestión. Es lenta, introspectiva e incluso desagradable en ocasiones, pero también es impactante, única y sabe recompensar al aficionado con paciencia suficiente para dedicarle tiempo. La serie trata temas complicados como la religión, la familia, la enfermedad mental, la perdida… todo con el dolor como piedra angular, un dolor colectivo producido por una angustia existencial que pone a los personajes continuamente contra las cuerdas, puede que la familia Garvey no haya perdido a nadie, pero está tan rota como el resto de un mundo que aún no se ha dado cuenta de que ha llegado a su fin.

La historia se nutre de una rica red de personajes, desde el jefe de policía que intenta desesperadamente recuperar a su familia hasta su esposa que se ha unido a una de las nuevas sectas para superar el dolor, pasando por el párroco local que se aferra a su iglesia o una mujer que perdió a toda su familia durante la ascensión, y nos presenta una estructura narrativa alternante que se centra en el punto de vista de diferentes personajes (o grupos) cada capítulo relegando incluso a nuestro protagonista a un segundo plano en varios de ellos, algo similar a lo que podíamos ver en Perdidos pero sin tanto flashback de por medio. La serie ‘cuece’ a fuego lento el entretejido de cada una de estas tramas individuales hasta que todas culminan en una poderosa catarsis emocional.

Como os podéis imaginar, The Leftovers ha sido catalogada como una serie triste, depresiva y falta de significado. Al igual que ocurrió con Perdidos en su momento muchos se han quejado de la carencia de un hilo conductor, una clara resolución (que probablemente nunca va a llegar) al misterio que plantea, sin embargo, su belleza no radica ahí sino en el autodescubrimiento, en como los personajes luchan a dentelladas por encontrar un propósito que les permita seguir adelante ante un terrible enigma. La ascensión y su aparente futilidad es un símbolo de los terribles acontecimientos que definen nuestra era, desapariciones, ataques terroristas, desastres naturales que estremecen nuestro día a día y nos pueden parecer inexplicables o surrealistas. The Leftovers nos catapulta directamente al fin de la era del racionalismo, representa un vistazo hipotético a un momento en nuestra historia en el que los pilares fundamentales de nuestra sociedad desaparezcan y debamos entonces preguntarnos ¿y ahora qué?

Hasta aquí todo lo que estoy dispuesto a contaos, llegados a este punto solo os puedo decir que el resto lo tendréis que descubrir vosotros, si no habéis visto la serie espero que este pequeño artículo hay servido para despertar vuestro interés. En el caso de que lo que habéis leído os haya parecido mínimamente interesante os animo a que, ahora que ‘las grandes’ están de descanso le echéis un vistazo y decidáis por vosotros mismos, pero sed conscientes de que no es un producto para todo el mundo y probablemente solo los más “cafeteros” la encuentren de su agrado. Después de todo, la televisión suele ser una válvula de escape y The Leftovers se empeña en nadar contracorriente, martilleándonos la cabeza una y otra vez con algunos de los temas más duros de nuestra existencia ¿cuál es nuestro propósito?, ¿por qué estamos aquí?, ¿cuál es el significado de nuestra vida? Y proponiéndonos una respuesta que puede que no sea del agrado de todos: quizá no haya ninguno- quizá seamos nosotros los que tengamos que dárselo durante nuestro breve e incierto paso por el mundo.



el autor

Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

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