InicioAnime / MangaThermae Romae Novae (2022): un romano en los baños de Tokio

Thermae Romae Novae (2022): un romano en los baños de Tokio

Thermae Romae Novae es un nuevo anime estrenado por Netflix, con una premisa delirante y desenfadada, que nos llevará a la Roma imperial a través de una de sus señas de identidad: los famosos baños o termas. Basada en el manga homónimo de Mari Yamazaki, esta serie es uno de tantos productos de animación japonesa que se han distribuido directamente por la plataforma, sin pasar por la televisión.

Thermae Romae Novae

La serie sigue los pasos de Lucius, un constructor de termas que siempre ha sentido fascinación por ellas desde que su padre le explicó su importancia cuando era un niño. Ya de adulto, se irá haciendo un nombre en el gremio, a pesar de que sus primeros pasos en el mismo serán accidentados y difíciles. Sin embargo, un desarrollo fantástico de los acontecimientos hará que todo cambie.

Thermae Romae Novae

Un buen día, cuando está disfrutando de un baño, será transportado a una sauna del Japón contemporáneo, donde se encontrará con unas personas que le resultarán extrañas. Pese a ello, pronto aprenderá que sus diferencias no son tan importantes, y aplicará lo que ha aprendido de los nipones en su retorno a Roma. Durante los años siguientes, llevará a cabo estos viajes en distintas ocasiones, siempre volviendo con una lección aprendida.

Un romano en los baños de Tokio

Thermae Romae Novae es un anime episódico que, a pesar de que sigue una progresión en la vida de Lucius, no cuenta con una trama excesivamente compleja. La historia de este arquitecto nos recuerda a Un yanqui en la corte del rey Arturo, donde otro viajero en el tiempo aprovechaba sus conocimientos para escalar socialmente, pero el tono no podría ser más distinto: aunque hay algunas escenas más dramáticas que otras, la agradable liviandad del producto se mantiene en todos y cada uno de los episodios. Nunca sabremos cómo viaja nuestro protagonista al Japón actual, pero tampoco nos importará.

Sin un rigor o una profundidad extremos, la serie nos sitúa adecuadamente en una de las épocas de mayor esplendor del Imperio Romano, durante el reinado relativamente pacífico de Adriano. A través de sus once episodios de algo más de veinte minutos, se nos explicará la importancia que tenían las termas dentro de la vida social de los romanos. Como suele suceder en animes de este tipo, en ocasiones se les da a estos baños una importancia desmedida, presentándolos como capaces de curar heridas y decidir el curso de batallas, pero la falta de pretensiones de esta ficción nos permite ignorar estas licencias.

Otro de los defectos que se pueden apreciar en esta serie es la visión excesivamente amable de la cultura nipona, que el propio protagonista reconoce como superior a la romana. Todos los japoneses con los que se encuentra Lucius son hospitalarios y comprensivos con el extranjero desnudo que habla latín, lo que resulta poco creíble. Si fuéramos más malpensados, diríamos que se trata de un ejercicio de nacionalismo, pero probablemente se haya producido de manera involuntaria.

Un baño relajante sin pretensiones

Pero la serie es tan simpática que resultaría cínico centrarse en sus fallos, sobre todo cuando su mensaje es tan positivo. A pesar de las diferencias culturales y físicas que separan a Lucius y a sus huéspedes japoneses, estos acaban hallando un entendimiento a través de su afición a las termas. Los obstáculos con los que se va encontrando el protagonista se resuelven principalmente a través del diálogo, permitiéndole superar los prejuicios que tiene, por ejemplo, hacia los bárbaros o los esclavos liberados.

Thermae Romae Novae sigue un patrón que ha funcionado muy bien en los mangas deportivos o de peleas, por el que el personaje principal va escalando puestos y logrando sus fines de manera gradual. En este caso, sin embargo, su objetivo no es la gloria personal o salvar el mundo, sino mejorar la calidad de vida de los ciudadanos de Roma y servir a su emperador. Así, el final es tan modesto como adecuado, sin grandes giros tramposos.

Por último, tenemos que destacar que, al final de cada capítulo, veremos a la autora del manga visitando algunos baños japoneses, cuyos responsables explican de manera superficial su funcionamiento. Estos fragmentos no son necesarios para entender la serie, pero resulta agradable ver cómo la mangaka ha recibido algo de gratitud por su labor en lugar de estar encadenada a una mesa en su estudio.

Conclusión

Thermae Romae Novae no pasará a la historia como uno de los grandes animes de la década, pero se trata de un producto agradable y muy digno con algunas enseñanzas positivas que a todos nos vendría bien repasar. Tras ver la serie, solo dan ganas de disfrutar de un buen baño relajante y olvidarnos por un minúsculo instante de todos los problemas que nos acechan.

Máximo Simancas
Máximo Simancashttps://laautopistadepalabras.wordpress.com/
Periodista. Redactor en esta página y, antes, en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS