InicioCineUn poeta (2026) El arte ¿Salvación perdición?

Un poeta (2026) El arte ¿Salvación perdición?

Después de su recorrido por distintos festivales de cine, incluyendo el festival de cine de Cannes, la película colombiana Un poeta  dirigida por Simón Mesa Soto encontró su lugar en plataformas digitales atrayendo a mucho público con su historia. La historia se sitúa en Colombia y sigue a  Oscar (Ubeimar Rios) un poeta que con el paso de los años ha ido quedando en el olvido. Lucha para mantener su vida a flote, por lo cual a regañadientes acepta un trabajo como profesor donde conoce a Yurlady (Rebeca Andrade), una niña que también escribe poemas y a quien intentará ayudar a descubrir la pasión por la poesía.

Arte y realidad

La historia le da la vuelta al tropo de este tipo de historias. Escuchar de primeras que la historia trata de un profesor de poesía que se interesa por ayudar a una joven con su misma pasión suena a una historia muy conmovedora y marcada por el romanticismo, algo parecido aEl club de los poetas muertos, pero esta obra tiene todo lo contrario. Toma con mucho realismo y crudeza el deseo de ser un artista y cómo, a pesar de tener talento, logros destacables y la mejor de las disposiciones, simplemente la vida está llena de obstáculos que son imposibles de superar.

Un poeta no desprestigia a los artistas; en realidad los entiende y los comprende. Entiende cómo el arte es una forma de expresar y que la manera de expresarse y ser escuchados es la mayor satisfacción de los artistas, pero también cómo la vida es más complicada. Por mucha pasión que haya, si la sociedad no se interesa por ellos y por ende su reconocimiento y dinero escasean, entonces es muy difícil conseguir la motivación para continuar.

Para todos los amantes del cine": La aclamada película nominada en los Premios Goya que ya han visto más de 250.000 espectadores en Colombia

Distintos caminos

La historia se convierte en una espiral de introspección donde nuestro protagonista, Óscar, atraviesa las distintas realidades de los artistas en distintas situaciones. Vemos a los que se recargan en sus ventas y cómo llenan eventos siendo vitoreados, pero en realidad no tienen nada más que contar. Vemos a los desdichados, aquellos que creen que lo tienen todo, que entienden un buen poema o que saben que su arte es mejor que el de los demás, pero están condenados a que nadie sepa de ellos. Luego tenemos a los que no necesariamente quieren ser artistas, los que simplemente tienen otras preocupaciones en la vida, pero dentro de ellos siempre hay algo que contar.

Y en última instancia esa es la belleza de la película. En una historia con mucha desesperanza y crueldad se encuentra cierto alivio al saber que dentro de las personas podemos encontrar algo que comprender y entender, algo que nos puede cambiar nuestra visión sobre alguna cuestión particular o ayudar a ver nuestros propios errores antes que uno mismo, ese pequeño atisbo de arte que hay en cada persona

El museo TEA proyecta 'Un poeta', una película sobre la identidad, la resistencia y el desarraigo - Diario de Tenerife

Contra el tiempo

El tono de la cinta se complementa a la perfección con su ritmo. El tono de la cinta no es melancólico, deteniéndose a regodearse en la desdicha del protagonista, ni tampoco esperanzador donde el arte es la respuesta a todo. Es realista, donde la vida no se detiene a esperar la inspiración del artista, simplemente avanza no importando si las personas están avanzando en realidad o se están quedando a medio camino.

En ese aspecto la cinta presenta un ritmo frenético, donde en cada segundo nuestro personaje se enfrenta a distintas situaciones que lo pueden afectar de manera en que toda su vida puede derrumbarse, pero deteniéndose en momentos donde encuentra por qué seguir. Así, el ritmo de la cinta se siente perfecto porque no es rápido y frenético por el hecho de serlo, sino para reflejar la complejidad del protagonista, que simplemente no puede detener su vida para poder arreglar todos sus errores, pero sí puede detenerse a apreciar lo que tiene, siendo un gran manejo del ritmo acompañando a la narrativa.

Un poeta. CANNES 2025

El rostro del fracaso

Las actuaciones en conjunto de todo el elenco parecen un punto que no es tan fuerte en la cinta ya que hay ocasiones en las que se sienten desbalanceadas, pero si hay que destacar una es la de Ubeimar Ríos como Óscar, el cual refleja a la perfección a su personaje. Óscar es un poeta que ya no tiene nada por lo que seguir creyendo en el arte y en sí mismo, refugiado en el alcohol y sintiéndose por encima de todo y de todos los demás que lo rodean porque nadie entiende lo poderoso de la poesía, aunque él mismo lo haya olvidado.

Esto no es una contradicción en su personaje, sino que son las capas de profundidad y complejidad del mismo, ya que todo lo que vemos es simplemente un mecanismo de defensa de alguien que tiene su ego tan golpeado que intenta desesperadamente aferrarse a él. La actuación de Ríos en todo momento nos refleja eso: a alguien al borde del colapso pero que se niega a aceptarlo. En todo momento sus ojos y su manera de hablar nos demuestran todo lo que su personaje esconde. En cómo mira a los demás y cómo sostiene conversaciones entendemos que en realidad está a un paso de derrumbarse, pero que eso significaría aceptar el fracaso, por lo cual no se lo permite a sí mismo. Vemos esto en su forma de hablar, cómo en pequeños gestos vemos su duda antes de empezar las conversaciones, cómo en entornos más serios intenta parecer más amigable pero los gestos de su rostro demuestran su egocentrismo y cómo hasta su forma de caminar son un mero reflejo del mar de dudas que atraviesa.

La película colombiana “Un Poeta” es nominada en la edición 40 de los Premios Goya | Entretenimiento | Caracol Radio

Un poeta es una película poco común que encuentra su camino en la exploración de lo que significa ser un artista, acercándose a distintos puntos de vista a la vez que hace un estudio sobre las relaciones personales y cómo estas son las que cambian la visión de las personas y cómo compartir estas mismas relaciones son las que nos dan un propósito.

Esto lo vemos en Óscar, que en realidad no tiene propósito, pero al conocer a Yurlady encuentra uno. No porque sean acciones 100% altruistas o sea el vacío que le hacía falta para llenar su vida, sino porque simplemente encuentra a alguien con quien compartir su arte y ve a alguien que puede necesitar lo mismo. Porque esa es la verdadera naturaleza de un artista: no necesariamente perderse en el arte a tal punto que solo se pueda ver dentro de uno mismo ni ser la salvación definitiva que le da el completo sentido a la vida, sino más bien una manera de conectar y compartir, y ese mensaje es lo que hace a Un poeta.

Fernando Arévalo
Fernando Arévalo
Amo las pelis :)
ARTICULOS RELACIONADOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Últimos artículos

Comentarios recientes