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Welcome to the Blumhouse: Crítica de Evil Eye, suspenso sobrenatural desde la India

Siguiendo con la tanda de estrenos de octubre que tiene como socios a Amazon Prime y a la productora Blumhouse, nos llega ahora Evil Eye, producción india que, una vez más, no encaja dentro del género de terror al cual supuestamente el ciclo está destinado.

Tal como lo venimos haciendo durante este mes, seguimos recorriendo uno a uno los estrenos que, dada la proximidad de Halloween, unen a Amazon Prime con la productora Blumhouse, ligada al género de terror. Tanto mi compañero José como yo hemos ya hablado de The Lie , Black Box  y Nocturne, títulos también estrenados en la plataforma como parte de esta misma antología. Esta vez es el turno de Evil Eye, procedente de una prolífica filmografía como es la de India y de la cual, sin embargo, nos llega poco (aunque, justamente, Amazon le da bastante lugar). Lo llamativo es que, de momento, ninguno de los estrenos parecería encajar en el género al que, en teoría, está dedicado el ciclo.

Historia de Dos Ciudades

Evil Eye (Mal de Ojo, en español) es una película dirigida por Elan y Rajeev Dassani que está basada, según pude indagar, en una obra de Madhuri Shekar escrita originalmente para audio: puede sonarnos extraño en cuanto fuente, pero no olvidemos que, después de todo, El Llanero Solitario nació de un serial radiofónico. La cuestión, aquí, es que, según tengo entendido, el material original se apoya de manera exclusiva en conversaciones telefónicas y mensajes de audio, lo cual hace que, al menos a primera vista, no parezca empresa fácil llevarlo a la pantalla y mantener el mismo grado de efectividad.

La historia transcurre, de manera paralela, en dos ciudades bien alejadas en el planeta: New Orleans y Nueva Delhi. En la primera de ellas vive la joven Pallavi (Sunita Mani), y en la segunda sus padres Usha (Sarita Choudhuri) y Krishnan (Bernard White), lo cual hace que, durante toda la primera mitad de la película, las charlas telefónicas tengan un papel fundamental.

Pallavi tiene veintinueve años y su madre, supersticiosa al extremo, cree en el mito popularmente extendido en la India de que si una mujer llega a los treinta sin haber contraído matrimonio, ya no lo hará en el resto de su vida. Como tal, no cesa de insistirle en que conozca a alguien y, dado que su hija no parece tener demasiado apuro ni sentir el peso del mandato social, ella misma se encarga de concertarle, a través de internet, una cita en un bar con un joven indio que estará de paso por New Orleans por pocos días: tal situación, según Usha, no debe desaprovecharse pues su comunidad no es muy populosa en dicha ciudad y, obviamente, ella prefiere un novio indio.

Encuentro Casual e Instinto de Madre

Pallavi accede sin demasiado entusiasmo pero al momento de aguardar a su cita en el bar, el joven en cuestión se retrasa y, en la espera, otro salido de la nada y también indio, le gana el lugar. Su nombre es Sandeep (Omar Maskati), es ingeniero, trabaja en una empresa de tecnología de alta gama y, de acuerdo a lo que su apellido indica, está ligado a las familias más acaudaladas del sur de Nueva Delhi.

Al principio, Usha parece ilusionarse con el hecho de que su hija, finalmente, dé señales de estar embarcada en una relación con visos de seriedad, más aún cuando todo parece marchar sobre rieles. Sin embargo, el entusiasmo inicial va dejando pronto paso a la preocupación y, finalmente, a la desesperación, con el agravante de que hallarse a unos quince mil kilómetros de distancia y sin poder hacer nada.

¿Cuál es el problema? Pues que Usha reconoce en Sandeep algunas características que remiten a una historia de su propio pasado personal que involucra embarazo, asesinato y secreto familiar celosamente guardado durante treinta años. Además, todo parece ser demasiado bueno para ser real, ya que Sandeep le ha comprado a Pallavi un apartamento y la sostiene económicamente: asociando todo, Usha comienza a creer que el encuentro entre ambos no fue casual e, inclusive, identifica, en fotos, dos pendientes que el joven le regaló a su hija y que son idénticos a los que, años atrás, alguien le obsequiara a ella… o tal vez los mismos.

Desde ese momento se baten en lucha superstición y racionalidad: Usha enloquece mientras tanto esposo Krishnan como su hija en New Orleans creen que sus manías sobreprotectoras la han desquiciado.

De Mayor a Menor

Toda la primera mitad del filme es muy atrapante y supongo que debe ser allí en donde más semejanzas debe guardar con la obra original; después la trama termina derivando a un thriller bastante convencional a pesar de la presencia de conceptos fantásticos muy ligados a la cultura de la India, como talismanes, amuletos y reencarnaciones.

La resolución de la historia, lamentablemente, no pasa de lo previsible y carece de giros sorpresivos. No deja de ser una lástima porque había cierto potencial digno de ser explotado; sin ir más lejos (lo mejor del filme), la descomunal actuación de Sarita Choudhory en el papel de Usha, actriz a quien podemos recordar por sus papeles cinematográficos en Mississippi Masala (Mira Nair, 1992), Gloria (John Cassavetes, 1999) o La Joven del Agua (M. Night Shyalaman, 2006). El resto del elenco cumple con corrección y la fotografía está muy bien lograda, sobre todo en las escenas nocturnas de Nueva Delhi.

Es interesante el planteo del choque cultural, ya que los padres de Pallavi han estado en algún momento viviendo en Estados Unidos y terminaron optando por regresar a su país; sin embargo: la realidad es que no se termina profundizando en ello. Asimismo, la trama parece olvidar a algunos personajes, como una amiga de Pallavi que da, al comienzo, impresión de ser importante, pero luego se pierde. Por otra parte, hay un intento demasiado obvio de asociar a la historia con la violencia de género actual y con los hombres muy obsesivos y posesivos: un enfoque bastante feminista que, en la premura por exponerlo y no dejar duda alguna, descuida la historia que debía servirle de contexto.

Es, asimismo, una pena que los directores no hayan echado mano de la también rica cultura de amuletos y talismanes que tiene la propia ciudad de New Orleans, lo cual podría haber dado pie a una interesante mixtura con su similar de la India, pero ya estaríamos comenzando a hablar de la película que no se hizo y tenemos que hablar de la que sí.

Balance Final

En definitiva, Evil Eye plantea una buena base y mantiene el interés inicial, pero resuelve su trama de modo muy lineal y algo torpe: tal como dije antes, es posible que gran parte del problema esté en la dificultad de adaptar el material original del audio a la pantalla. Se puede ver para pasar el rato sin ningún cargo de conciencia pero no esperen que revolucione el thriller fantástico ni nada por el estilo. Por cierto, seguimos esperando de esta antología Welcome to the Blumhouse el título que, definitivamente, nos ubique en el terror: Evil Eye, claramente, no lo es.

Dato curioso: en la producción, junto a Jason Blum, aparece Priyanka Chopra, la actriz india que alguna vez fuera Miss Mundo y a quien muchos quizás recuerden por su papel central en la serie Quantico.

En fin, gracias por leer. Nos encontraremos en el próximo estreno de Blumhouse a la espera de que cambie un poco la tendencia o que, al menos, nos asusten un poco más porque, por lo menos hasta aquí, creo que me sentí más aterrado con los muñecos gigantes de la inauguración del mundial de Francia en 1998

Será hasta entonces; mientras tanto, pórtense bien, hagan caso a sus madres y sean felices (aunque no siempre sean conceptos que van de la mano)…

Rodolfo Del Bene
Soy profesor de historia graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Entusiasta del cine, los cómics, la literatura, las series, la ciencia ficción y demás cosas que ayuden a mantener mi cerebro lo suficientemente alienado y trastornado.

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