4 animes románticos que deberías ver

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¡Buenas queridos lectores! Bienvenidos a esta nueva entrada donde hablaré de 4 animes románticos que deberías ver. Por supuesto, se trata de una selección completamente personal y en la que seguro faltarán muchos animes por meter.

Algo que debo aclarar es que me limitaré a colocar aquí animes de temática esencialmente romántica, por lo que series que tengan romance pero estén en un plano secundario como Beastars o, no sé, la saga Monogatari, no están siquiera contempladas para estar aquí. Una vez aclarados todos estos puntos: ¡Comencemos!

Ouran Highschool Host Club

Aquí empezamos con un clasicazo, y es que las cosas que se hacen bien (o muy mal) pasan a la posterioridad, como debe ser. Esta serie, que vi por primera vez hace años, me resultó ligera y encantadora, tal y como, en mi opinión, debe ser un shôjo de instituto. Sin tomarse demasiado en serio a sí misma y a todos los clichés, no solo de todo el género romántico, sino también del yaoi, además del propio mundo otaku, consigue crear una historia de amor divertida y tierna en un harem inverso.

Es posible que un anime emitido en 2006 cuente aún con algunas lastras del shôjo que tanto detestamos en el Occidente, como algunas muestras de machismo y en este caso de clasismo (la historia tiene lugar en un colegio de niños ricos cuyo lema es “el linaje viene primero, la riqueza va segundo”), pero debo recalcar el constante esfuerzo de modernización y sátira en un Japón de hace casi dos décadas, así como una protagonista con los clásicos caracteres femeninos deseados, como son la dulzura, bondad, delicadeza… enmarcados en una chica con carácter, fuerte, decidida, inteligente, brava y valiente. 

Sin más propósito que contarnos una historia de amor en un ambiente ridículo y pomposo, Ouran highschool host club se desarrolla lenta pero segura para brindarnos una sensación de calidez en el pecho y una sonrisa que nos acompañará durante toda su duración. La única pega es, como con casi todos los shôjo de la época, que no está enteramente adaptada a anime…

Koi wa Ameagari no You ni

Si antes hablaba de lo que debería ser un anime de romance de instituto centrados más en la comedia y menos en los dramas y en adolescentes rajándose las venas por las esquinas, aquí rompo una lanza en favor de la madurez y la complejidad de este Josei. Koi wa Ameagari no You ni nos habla del “amor” entre una adolescente y un divorciado de 40 años, gerente del restaurante donde trabaja la jovenzuela. 

En esta serie se tratarán, en el fondo, los temas de la idealización de una persona, de la nostalgia, del pasar del tiempo y de lo que supone el éxito o el fracaso en una vida yel modo en que se enfrentan. Lejos de parecer un anime con un mensaje de dudosa moralidad o fetiches extraños, lo que rezuma es inteligencia y reflexión, siendo narrada desde el punto de vista de ambos protagonistas y de cómo lo viven.

Además, la serie es reciente, apenas dos años, y contó con todo el arsenal de Wit Studios para hacer de ella toda una obra maestra en lo que a animación, colores o diseño se refiere, siendo colocada como una de las favoritas del año e incluso llegando la publicación del manga a España por mano de ediciones Tomodomo.

Kaichou Wa Maid-Sama

Y es que parece que de clásicos va la cosa. Probablemente uno de mis animes románticos favoritos debido a un factor nostalgia y a que fue de los primeros que vi, Kaichou Wa Maid-Sama vuelve a ser lo que considero que debe, un anime repleto de humor, clichés y sátiras al propio género. Sin duda más genérico que Ouran, en este anime la historia de amor se limitará a una pareja y la conquista masculina de la fémina. La gracia es que esta es una mujer mandona, fuerte, valiente, gruñona, inteligente, bruta y con una mala leche que para qué. Situándose como la presidenta del consejo estudiantil  en un colegio problemático por derecho propio y repartiendo leña a quien se atreva a contradecirla, se enfrentará a Usui, el chico más popular, inteligente, guapo y talentoso del instituto, que insistirá en conocerla y acercarse más a pesar del rechazo constante de ella.

De nuevo, sí… es posible que suene a estereotipos sexistas, y en efecto tiene muchos, pero no son exactamente como podríais imaginar. Además, de nuevo se trata de una serie antigua que no se adaptó completamente (hace ya una década…). 

En cualquier caso, Kaichou Wa Maid-Sama sigue siendo uno de los indiscutibles favoritos por su ligereza, comedia y buen tono, no dejándote más que disfrutar de un camino fácil y nada pedregoso con el que sonreír como un bobo y disfrutar de una historia de amor bonita.

Fruit Basket (2019)

Bueno: llegamos al último anime de esta lista y posiblemente mi favorito. He recalcado lo de 2019 porque es la versión que está adaptando el manga como un guante, además de contar con una animación y diseños hechos con extremo mimo, al contrario de lo que ocurrió con la primera versión animada en 2001.

Bueno, qué decir de esta serie. Creo que posiblemente sea la única que reúne todas las virtudes nombradas en los puestos anteriores sin contar con sus fallos. Para empezar, decir que me parece una serie sumamente bien llevada y de una profundidad atronadora, con un elenco de personajes amplísimo y que cubre los cuatro frentes, así como muchísimos temas tan universales que alcanzan al espectador en cualquier tiempo y edad. Sin ser un anime de instituto, cuenta con muchos de sus puntos fuertes, como la comedia o la ligereza, al mismo tiempo que narra con desgarrador sentimiento la realidad de una trama de drama familiar. 

Es realmente muy fácil identificarse con las historias y vivencias de los personajes, así como con sus sentimientos y la manera que tienen de afrontar dichas vivencias. A su vez, no deja nunca de lado lo que es el desarrollo personal de un grupo de personas desubicadas por azares del destino, que es realmente de lo que va la serie, ni tampoco quita el foco de las tramas amorosas del anime, inherentemente unidas al desarrollo de los acontecimientos y mensaje de la serie. Bravo por Fruits Basket y su nueva adaptación, la perfecta combinación entre el drama y la comedia en un romance.

Un saludo y sed felices.

el autor

Mi nombre es Carmen, pero me llaman Kitayu. En los fríos inviernos me muevo sedienta de tinta y ocio. Bueno, a quién vamos a engañar, en verano también.

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