De vez en cuando salimos del mundo de las plataformas de streaming y nos adentramos en cosas más mundanas. Así descubrimos series que nos habían pasado desapercibidas y que merecen mucho la pena. A través del canal AMC (disponible en España en casi todos los operadores) nos fijamos en The Lazarus Project, o como hacer un serión de ciencia ficción con cuatro euros.
El día de la marmota, otra vez
The Lazarus Project cuenta la historia de una organización que se dedica a impedir sucesos de extinción masiva. Minutos antes de que una guerra nuclear acabe con la raza humana o de que la expansión de un virus se vuelva una amenaza, The Lazarus Project retrocede en el tiempo y busca soluciones. Lo hace las veces que sea necesario, tal Bill Murray en Atrapado en el tiempo.
La serie se inicia con el reclutamiento de George (Paapa Essiedu). George es un mutante pero no de esos mutantes guays como Lobezno. La habilidad de George es recordar todo lo que ha sucedido antes de retroceder en el tiempo, algo que el resto de la humanidad no puede hacer de forma natural, aunque si con un suero que The Lazarus Project guarda con mucho celo.

¿Y cómo se hace eso de retroceder en el tiempo? La serie no da muchas explicaciones ya que no todos tenemos un Máster en Física Cuántica. Basta saber que en el espacio exterior, en la órbita terrestre, hay una singularidad, un pequeño agujero negro al que pueden recurrir para regresar al 1 de julio anterior, un punto de control al estilo de los videojuegos y que recuerda al método de viajar en el tiempo que estableció Stephen King en una de sus mejores novelas, 22/11/63 (con una serie de infausto recuerdo). El cómo lo hacen aún no lo han explicado.
El caso es que George es un novato algo torpe y además un poco gilipollas que acabará por liárlo todo y provocar enormes problemas.
En la simplicidad esta lo bueno
The Lazarus Project hace gala de no complicarse la vida en lo que se refiere a explicaciones científicas o efectos especiales. Se cuenta lo justo y ya está. A veces resulta increíble que sin hacer alarde de músculo presupuestario se pueda parir una gran historia pero se puede y este es el ejemplo.

La serie se basa en lo buenos que son sus personajes, en lo bien escritos que están, en la trama y en las situaciones en las que se ven envueltos y en un uso fenomenal del montaje para hacernos creer que si, que retroceder en el tiempo es posible.
A lo largo de 8 episodios conoceremos a George y llegaremos a odiarle. ¿Por qué? Porque es un ser egoísta, un papanatas que todo lo complica y al que se la trae al fresco todo lo que no sea su relación con su novia, una relación casi tóxica que forma el eje central de The Lazarus Project.
Junto a él, entre el resto de miembros de la organización y en un reparto multi-étnico que en Inglaterra no escandaliza a nadie, destacan Archie (Anjli Mohindra), la mentora de George y ex-miembro de MI5, y sobre todo Shiv (Rudi Dharmalingam), el otro mutante del grupo, un tipo que al principio parece un simple amargado y al que descubrimos como alguien realmente peligroso y quizás el más humano del grupo.
Shiv recuerda todo lo sucedido cada vez que The Lazarus Project ha hecho retroceder el tiempo desde su nacimiento y eso forja el carácter. De largo, Shiv es el mejor personaje de la serie.

La ética y la estética
The Lazarus Project es una serie británica y eso se nota. Nadie como ellos para una buena ambientación. Su puesta en escena roza lo espartano sin dejar de lado escenas de acción muy logradas. En ese aspecto me ha recordado a esa gran y olvidada serie que fue Torchwood, que contaba grandes historias con pocos medios.
También a las historias de británicos ilustres en el mundo del cómic, como Grant Morrison o Warren Ellis, que te dejan más descolocado con lo que cuentan que con lo que muestran.
Y es que The Lazarus Project no va sólo de viajes en el tiempo y buenos contra malos. Lo de viajar en el tiempo casi queda en algo secundario ante los conflictos a los que se enfrentan sus personajes, que quedan lejos de los arquetipos de héroes y villanos y navegan todos entre grises y sombras.

¿Sacrificarías el mundo para que tu amor regresase contigo? ¿Cambiarías la historia por amor? ¿Es justo que unos pocos sufran por el bien común? ¿Matarás a millones solo porque puedes? ¿Y qué sucede si vives en un mundo sin consecuencias? Todo eso y más es lo que cuenta la serie en 8 episodios vertiginosos, de esos que hacen que te la veas de un tirón.
Por lo menos en su primera temporada porque la segunda acaba de empezar y ahí estaremos para verla. The Lazarus Project es una de las mejores series que tenemos hoy en día. Hay acción, humor, dilemas éticos y personajes inolvidables. Así que no os la perdáis. Un saludo, sed felices.



