Astiberri tiene un valor seguro con David Rubín así que siempre está al quité para publicar rápidamente las obras del fantástico dibujante español. Ahora le ha llegado el turno a Operación Amanecer, cuyo primer volumen, Que corra la sangre, ya está disponible en las tiendas. En esta ocasión Rubín se acompaña en el guion de Marcus Parks y el actor Henry Zebrowski para contarnos una historia moderna de vampiros que aprovecha para romper algunos mitos de los bebedores de sangre.
El resumen de la editorial de este libre es el siguiente: Un grupo de jóvenes vampiros alienados conocidos como “Bichos” planea robar un objeto mágico a los vampiros originales para volver a convertirse en humanos. Por el camino descubrirán que un enorme submundo de monstruos, un plan secreto orquestado por las criaturas antiguas, unos cazavampiros militares de élite y otras locuras inimaginables se interponen en su camino para recuperar la humanidad. David Rubín se une al equipo formado por Henry Zebrowski y Marcus Parks para traernos esta nueva serie que aúna acción, humor y horror en una especie de cruce de Los viajeros de la noche con Ocean’s Eleven. Este tomo, el primero de los dos que tendrá la serie, recopila los cuatro primeros números de Operación Amanecer e incluye una sección de bocetos e ilustraciones extra de David Aja, Kelley Jones, James Harren, Ben Marra, Malachi Ward y James Stokoe.

Los autores nos presentan un universo propio en el que los vampiros están divididos en dos clases, los antiguos o VO (vampiros originales que nacieron siendo vampiros) y los jóvenes o bichos, nacidos de la mordedura de los VO. En este mundo ser un bicho es un mierda, muy lejos del glamour que encontramos asociado al mundo de los vampiros. Todo el poder recae en los antiguos, que controlan la sociedad de la noche y que son tremendamente poderosos, incluso con un uso prácticamente ilimitado de la magia.
En este contexto nos encontramos a Hex, un bicho con apariencia de joven malota de vuelta de todo que tiene 350 años de edad y a Steve, un “recién nacido” en este complejo mundo de sangre y colmillos que sólo quiere llevar una vida normal, algo muy complicado cuando eres un bicho.

Ambos se ven envueltos en una conspiración auspiciada por un VO llamado Anwar Gobin que ofrece a Hex y Steve lo que más desean a cambio de su ayuda: recuperar su humanidad. Pero para ellos tendrán que recuperar un poderoso y antiguo objeto mágico en una misión llena de peligros en la que contarán con la ayuda de otros personajes como el agente especial llamado Leeds, un humano que lleva luchando mucho tiempo contra los vampiros por orden de su gobierno, o Garrapata, otro bicho amigo de Hex que regenta un bar en un pueblo de vampiros.
Con todos estos ingredientes los autores presentan una historia divertida con toques de misterio y terror en la que el humor, la sangre y la violencia son las principales bazas para atraer al lector. En la primera parte del tomo que nos ocupa, los guionistas se esfuerzan en presentar un mundo coherente e interesante que tenga la suficiente personalidad propia para alejarse de otras historias de vampiro. Es algo que consiguen gracias a esa distinción entre VO y bichos, un tema bien tratado que, unido al aire de conspiraciones más grandes que la vida misma, dan al relato cierto empaque.
Lo malo es que la primera mitad del tomo se hace algo pesada ya que Parks y Zebrowski se muestran demasiado interesados en construir un mundo que tampoco es que vaya a ser muy trascendente ya que estamos ante una obra cerrada que acabará en el próximo volumen. Al menos una vez presentados los personajes y el escenario la trama empieza coger velocidad e interés, aunque cuando mejor se pone, llegamos justo al final de tomo.

Pero el principal interés de este libro es sin duda alguna el dibujo de David Rubín. La capacidad del artista para plasmar este universo vampírico de una manera espectacular y divertida a la vez es realmente asombrosa. El diseño de personajes y sobre todo de los escenarios es sencillamente perfecto. Merece la pena detenerse en las composiciones del dibujante en las que nos muestra los diversos lugares que van visitando los protagonistas a la vez que su narración envuelve de manera magistral toda la historia.
La edición de Astiberri recopila los cuatro primeros números de la colección en 120 páginas encuadernadas en tapa dura. Incluye como extras portadas, ilustraciones, bocetos, diseño de páginas y de personajes de la mano de David Aja, Kelley Jones, James Harren, Ben Marra, Malachi Ward y James Stokoe. Personalmente para una obra que no está prevista que sea muy extensa, hubiera preferido que se publicara completa en un solo volumen en vez en los dos que hay previstos. El precio de venta es de 16 euros.

En resumen, Operación Amanecer: Que corra la sangre, hará las delicias de los aficionados a las historias de vampiros que busquen un acercamiento con algunas gotas de originalidad y un buen chorro de humor y sangre. La historia tarda un poco en arrancar, pero una vez que lo hace, es muy interesante y además cuenta con el plus de tener el dibujo de un David Rubín que una vez más demuestra que es uno de los mejores dibujantes españoles.



