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Análisis de Star Wars. Tripulación perdida. Temporada 1. Episodios 1 y 2

Bienvenidos, verdaderos creyentes, al análisis de Tripulación perdida, la nueva serie de Star Wars y la última esperanza para recuperar la fe en la saga (si es que la habéis perdido). Creada por John Watts y Christopher Ford, producida por Dave Filoni y John Favreau y protagonizada por Jude Law, Ravi Cabot-Conyers (Wim), Ryan Kiera Armstrong (Fern), Kyriana Kratter (KB) y Robert Timothy Smith (Neel).

Disney+ ha estrenado los dos primeros episodios y lo siento por todos aquellos que se asomaron a la serie ansiosos por escupir improperios porque la verdad es que, por el momento, la serie pinta muy bien. Vamos al lío.

Episodio 1: Esto podría ser una aventura de verdad

El primer episodio de Tripulación perdida es el típico episodio de presentación de personajes. Conocemos a Wim, Neel, Fern y KB, un grupo de niños que viven en el planeta At Attin y que descubren lo que creen un templo jedi enterrado pero que se revela como una nave espacial, en concreto la Onyx Cinder (dato que por el momento no se menciona en la serie pero que conocemos por los sets que ha lanzado Lego).

Al principio del episodio, el protagonismo lo acaparan Wim y su amigo Neel (para distinguirlos, Neel es el que parece un elefante azul). Ambos van a la misma clase y juegan a ser jedis, algo que Wim se toma muy en serio. Huérfano de madre, Wim anda un poco a su bola, con un padre atareado en su trabajo y más preocupado por correr aventuras que por estudiar.

Star Wars Wim y Neel

Neel es justo lo contrario, un chico tranquilo, aplicado y con una familia perfectamente estructurada pero que no concibe pasar de curso sin su amigo Wim.

A ellos se unen más adelante Fern y KB. La primera es la malota del colegio, hija de la subsecretaria Fara (Kerry Condon), aficionada a escaquearse y a las carreras de moto-jets; su compinche es KB, quien tiene un visor / aparato auditivo que recuerda a Lobot, aquel cyborg que acompañaba a Lando Calrissian en Bespin, en El Imperio Contraataca.

tripulación

No es la única referencia a la trilogía clásica que encontraremos. La más evidente es la escena que abre la serie, donde una nave sufre el ataque de unos piratas. Tras un abordaje que podría subtitularse como Piratas del Caribe en el espacio, con esos «garfios» que se clavan el costado de una nave que recuerda a la Tantive IV de la princesa Leia, la tripulación abordada aguarda el ataque tal cual la escena inicial del Episodio IV.

Al final del episodio, Win, Neel, Fern y KB se quedan atrapados en la nave y saltan al hiperespacio, atravesando la barrera que rodea su planeta y comenzado la verdadera aventura.

Star Wars Tripulacion perdida

Si bien el principio del episodio nos traslada a un ambiente de piratas espaciales (hay esqueletos en toda la nave), este no se hará realidad hasta el episodio siguiente. Aquí el tono recuerdo mucho a una película de Steven Spielberg ochentera, ya sea E.T. o Los Goonies e incluso aquel maravilloso homenaje a la época que fue Super 8.

A la ambientación ayuda muchísimo la banda sonora compuesta por Mick Giachinno, hijo del gran Michael Giachinno, y que se hace eco de las bandas sonoras de las películas mencionadas para componer la que quizás sea, junto al trabajo de Ludwig Göransson en The Mandalorian, la mejor banda sonora del universo Star Wars tras la obra de John Williams.

Episodio 2: Mucho más allá de la Barrera

Si antes hemos mencionado a Los Goonies, E.T., Super 8 y Piratas del Caribe, ahora hay que fijarse en Perdidos en el espacio, que es lo que les pasa a Wim, Neel, Fern y KB. Tras saltar al hiperespacio, descubren que no tienen ni idea de las coordenadas en las que se halla su planeta. Pero ese es el menor de sus problemas. En la nave se halla un nuevo personaje que es todo un hallazgo, el robot SM 33, con la voz en inglés de Nick Frost.

SM 33 se aleja del típico robot graciosillo, patoso y simpaticote que hemos visto en otras películas y series de la franquicia. 33 es un pirata de tomo y lomo, con su propia «pata de palo» y su «parche» en el ojo, dispuesto a lanzar a todo el mundo por la esclusa hasta que Fern le convence de que es su nueva capitana, que por algo destripó al antiguo.

SM 33 no tiene ni idea de dónde está At Attin pero se ofrece a llevar a los niños a Borgo, un puesto espacial donde podrán reparar la nave (algo escacharrada tras años enterrada) y donde no hacen preguntas.

Star Wars SM 33

Borgo, mencionado por primera vez en la novela Espectro del pasado del desaparecido Universo Expandido, resulta ser un lugar repleto de escoria espacial, mezcla de la cantina de Tattoine y el palacio de Maz Kanata, donde los niños demuestran ser unos pardillos y donde encontramos a los piratas que vimos en la escena inicial de la serie.También descubrimos que At Attin, el planeta de procedencia de esta Tripulación perdida, es un mito para el resto de la galaxia, un planeta que guarda un tesoro eterno y al que muchos quieren viajar.

Hagamos un inciso. Como ya hemos mencionado, en dicha escena los piratas asaltan una nave que creen llena de créditos de la Nueva República. El chasco es mayúsculo porque encuentran sólo un miserable crédito y eso le cuesta el puesto al capitán pirata.

De regreso a Borgo, el segundo al mando es el nuevo capitán, secundado ahora por el mismísimo Steve Urkel. La tripulación pirata recibe una paliza a manos de SM 33 pero consiguen desactivarlo y encierran a los niños en un calabozo, donde aparece otro nuevo personaje, encarnado por Jude Law y que en la sinopsis oficial de la serie se menciona como Jod Na Nawood.

Star Wars Steve Urkell

En la escena final, Jod Na Nawood se ofrece a ayudar a los niños a escapar, a cambio de que le lleven en su nave. Para eso hace levitar la llave gracias a la fuerza, lo que lleva a Wim a exclamar que es un jedi. «Guardadme el secreto», replica Nawood. Y con eso llegamos al final del episodio, un episodio donde el tono se aleja de Super 8 y se adentra en la pura aventura de piratas espaciales.

Aunque no lo muestran, resulta evidente que el personaje encarnado por Jude Law es el capitán pirata que perdió su puesto en el primer episodio, que para algo iba enmascarado. También es evidente que no es un jedi, aunque si es sensible a la fuerza y sabe usarla. No es el primero y si no que le pregunten a Chirrut Îmwe, personaje de Rogue One: una historia de Star Wars que merece una serie para él solo.

Star Wars jude law jod na nawood

Por si fuera poco y según he leído con ánimo de hacerme spoiler, Jod Na Nawood es en realidad un antiguo personaje del Universo Expandido; tan tan antiguo que su debut se produjo en el número 7 del volumen 1 de Star Wars, publicado por Marvel allá por finales de los 70. Pero esto lo dejaremos para el próximo análisis.

Por el momento nos quedamos con que los dos primeros episodios de Tripulación perdida han sido brillantes, muy entretenidos y muy divertidos. No han inventado la rueda pero se ve que tienen claro qué quieren contar, cómo lo quieren hacer y a quién se dirige la serie. Por lo que parece, tenemos una nueva esperanza. Nos leemos la semana siguiente. Un saludo, sed felices.

Pedro Pérez S.
Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.
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