¡Vamos a ver! ¡¿Quién dijo que los librojuegos estaban muertos?! ¡Mentira podrida! Celaeno Books ha venido con su carruaje tirado por pesadillas victorianas para plantarnos en la cara uno de los proyectos más molones, sucios y emocionantes que nos ha traído Verkami en los últimos meses. 1888 ¿Quién es Jack el Destripador? no es solo un librojuego, es una máquina del tiempo con olor a hollín, sangre seca y ginebra mala. ¡Y encima puedes morir! ¿Se puede pedir más?
Bienvenidos a Londres, ese sitio precioso lleno de niebla… ¡y de asesinos!
Te plantas en Whitechapel, en pleno Londres victoriano, donde el aire corta como cuchillo y los callejones son tan oscuros que ni el diablo se atreve a pasearse sin un farol. Aquí no hay detectives brillantes ni Scotland Yard funcionando como debe. Hay un asesino con el bisturí más rápido que tu cerebro y tú, querido lector, eres quien tiene que ponerle freno… si no mueres antes, claro.

¿Eres un investigador? ¿Un tipo duro? ¿Una pobre alma sin rumbo? Pues da igual. El libro no te lo va a poner fácil. Vas a sudar tinta para llegar vivo al final, y cada elección que tomes puede mandarte directo al cementerio o, si tienes suerte, a la verdad. Y la verdad, amigos, escuece.
Celaeno Books, o cómo devolverle la dignidad al formato librojuego
Celaeno se ha propuesto resucitar el librojuego de verdad, sin tonterías. Con un texto currado, un diseño que entra por los ojos como cuchillo caliente en mantequilla, y una ambientación que te hace desear no haber salido de casa. En serio, si no te pones música tenebrosa de fondo, te la va a poner tu imaginación. Esta gente no se anda con juegos… bueno, sí, pero en el buen sentido.
La edición es de esas que apetece oler (si me entiendes, me entiendes): papel bueno, maquetación cuidada, y un tamaño que no te deja ciego como otros librojuegos con letra de prospecto farmacéutico. Y las ilustraciones… ay, amigos, las ilustraciones. Te transportan, te remueven, y te gritan “¡huye, insensato!” cada vez que pasas de página.

Verkami y el hype bien merecido
La campaña en Verkami ha sido un pelotazo. En 15 horas se financió el proyecto, yo entre ellos. Los mecenas se lanzaron como si regalaran entradas para ver a Queen con Freddie resucitado. Ofrecieron de todo. En tapa dura y tapa blanda, comprar las barajas de otros juegos, comprar un pack de 1888 ¿Quién es Jack el Destripador? con el librojuego de Drácula… Un éxito, vamos.
Y esto no es humo. El libro existe, el proyecto va para adelante, y si no lo pillas ahora, te vas a quedar fuera del crimen del siglo, porque si lo quieres en tapa dura, esta es tu única opción.
¿A qué esperas? Esto no va a resolverlo Sherlock. ¡Esto es para valientes con corazón de tinta!





Hola, el whisky se populariza gracias a la nefasta hegemonía «cultural» del cine holllywoodense a partir de los años 30 y 40 del siglo XX, antes no era más que una bebida propia del norte de Escocia e Irlanda y llevada por emigrantes de esas zonas a los Estados Unidos. Si lees novelas de la época (no narrativa «histórica» escrita hoy en día) difícilmente encontrarás una sola mención al whisky. En el Londres victoriano, la bebida alcohólica común de las clases populares es la ginebra, seguida del ron. El Brandy (Cognac), el Oporto o el Jerez es lo que se toma en cualquier casa de clase media o alta inglesa cuando apetece una copa antes o después de comer, no el whisky. Ya está bien de repetir clichés «made in USA». ¿En tus partidas de rol ambientados en la Inglaterra del XIX y comienzos del XX, tus PJ beben whisky no siendo escoceses, irlandeses o norteamericanos? Pues o eres o hay un director de juego muy mediocre. A alguno le he partido la cara por introducir estos errores en una partida presencial, y si es por internet corto inmediatamente y dejo la partida sin despedirme siquiera y que se ande con ojo no lo encuentre más tarde en la calle o alguna reunión rolera…
Hola RolRadical. Muchas gracias por tu respuesta llena de sabiduría. La verdad es que no tenía ni idea de todo lo que has dicho, y es un placer aprender cosas nuevas.
Ojo con eso de partir la cara en partidas presenciales a compañeros por introducir whisky en las partidas, tampoco me parece bien, aunque tengas razón.
Un saludo