Referente de la adaptación de anime.
Netflix está empeñado en convertirse en un referente de la adaptación de anime en acción real de las principales franquicias de anime. Y cada vez lo hace mejor. De momento está logrando captar la esencia de las historias para ofrecer series dignas que se acercan al espíritu original de los animes. Como demuestra el estreno del live-action de Yu Yu Hakusho.
La serie consta de cinco capítulos con una media de 50 minutos cada uno. Al ser pocos capítulos, facilita que podamos engancharnos y verlos en una tarde, ya que se disfrutan de manera ágil. Pero por otro lado, es una de las grandes pegas que presenta el anime. Ya que no abarca, ni mucho menos, la totalidad de la narración de Yu Yu Hakusho.
Esta adaptación de anime cuenta la historia de Yusuke Urameshi, un adolescente de carácter rebelde que se muestra rudo con los que le rodean. En un trágico accidente muere atropellado mientras trata de salvar la vida de un niño. Al ascender al mundo espiritual, Yusuke conoce a Koenma, hijo del gobernante del mundo espiritual, que le informa que su muerte no estaba programada, porque no esperaban que lo hiciera de manera altruista. Por esta razón, se le ofrece la oportunidad de ser revivido por Botan, una Shinigami que transita a los muertos de un mundo a otro.
A partir de aquí, Yusuke se convierte en un detective espiritual. Debiendo usar sus habilidades para luchar contra los demonios y proteger el mundo humano. En su primera misión, se le encomienda recuperar tres artefactos robados por tres yōkai del mundo espiritual: Hiei, Kurama y Goki. Yusuke logra recuperar los objetos, gracias a su nueva técnica adquirida, el Rei Gun, una bala de aura que sale de su dedo índice. En esta aventura también entenderá que hay yōkais que pueden tener buenos sentimientos y quieren proteger a sus seres queridos, igual que Yusuke. Como ya sabemos, en todo buen anime de lucha quien al principio es enemigo, después de luchar con el protagonista se convierte en amigo.
Relato comprimido
Como decía antes, uno de los problemas que hay en esta adaptación de anime es su duración. Los arcos son acortados y reducidos con respecto a la trama original del anime. Con lo que queda una sensación de velocidad que perjudica un poco el desarrollo de los personajes y de la historia. Sobre todo a partir del capítulo tres. Y en especial perjudica a la parte en que conocen a Genkai, una anciana maestra de artes marciales.
Esta parte del entrenamiento flojea demasiado, sin darnos tiempo a poder sentir el desarrollo de las habilidades de los personajes. Casi parece como un videojuego, en el que la maestra se convierte en un PNJ, suelta dos o tres frases, y los jugadores siguen su camino.

Esta rapidez, también se da en cuanto a las habilidades que desarrollan los protagonistas. Que normalmente suelen ser la parte espectacular de los animes de lucha. No existen más que ligeras explicaciones, cuando la mitología que tiene la historia es bastante rica e interesante, como para haber podido desarrollar mucho más las técnicas de lucha. Se apuesta más por la acción directa, y abundante, que también se agradece, pero creo que para espectadores que no estén tan acostumbrados a ver anime, falta desarrollar esas técnicas de lucha. Sobre todo para diferenciarla y que no parezca una película de superhéroes cualquiera.
En todo lo demás Netflix acierta. La acción es contundente y espectacular. Con buenos acabados visuales que le dan una lección a las últimas series de Marvel. La animación tiene un nivel óptimo, así como un correcto diseño de personajes (heredados del anime original). Las peleas se disfrutan y hay abundantes, con lo cual, la acción es el motor que hace caminar esta adaptación de anime, ya que no se para mucho en divagaciones filosóficas, ni en bromas de andar por casa, sino que va directa al grano. Es verdad que en algunos casos, sobre todo, en la batalla final contra Toguro, el CGI desentona, pero se perdona por lo entretenida que resultan las peleas.

En resumen, Netflix acierta con el espíritu del live-action de Yu Yu Hakusho, pero se queda limitado al comprimir demasiado la trama. Las escenas de acción son imponentes y abundantes, con una animación correcta que no desafina. En algunos momentos falta un poco de tensión debido a lo acelerado de la trama. Esta síntesis, agradeciendo quitar el relleno, se queda demasiada corta y más teniendo en cuenta que es uno de los mejores animes de karate. No explicar las técnicas de combate es un pequeña fiasco. Aún con todas sus pegas, Netflix ha conseguido hacer una adaptación de anime bastante disfrutable.
Y como curiosidad os dejamos también el de la serie original en el que se basa la adaptación de anime que ha realizado Netflix.




Excelente anime, si es verdad que se comprime demasiado la historia y que se repiten algunos escenarios de combate, pero muy bueno el casting, así como los efectos especiales, las peleas el guión y el doblaje.
Si han podido resumir desde el principio hasta toguro en 5 capítulos, quizás pueda meterse lo de sensui y los reyes en otros 5.
Hay que aprovechar la calidad y la buena recepción de esta serie, además de que ya ha salido rentable.
Excelente anime, si es verdad que se comprime demasiado la historia y que se repiten algunos escenarios de combate, pero muy bueno el casting, así como los efectos especiales, las peleas el guión y el doblaje.
Si han podido resumir desde el principio hasta toguro en 5 capítulos, quizás pueda meterse lo de sensui y los reyes en otros 5.
Hay que aprovechar la calidad y la buena recepción de esta serie, además de que ya ha salido rentable.
Totalmente de acuerdo en lo que expones, sin duda una adaptación bastante acertada de Netflix.
Gracias por leer la reseña.
Saludos