A los noventa y seis años partió Angela Lansbury, recordada para siempre por su papel como Jessica Fletcher en Se ha escrito un Crimen, pero también por una vasta carrera cinematográfica y teatral, con personajes icónicos y entrañables como La Bruja Novata.
De ascendencia irlandesa por línea materna (su madre fue la actriz Moyna MacGill), Angela Lansbury había nacido en Londres en 1925, pero durante los bombardeos de la Alemania nazi contra la capital británica en 1940, su familia migró a New York y allí estudió actuación desde su adolescencia.
Por ese entonces, el prestigioso actor Peter Ustinov se acababa de casar con su hermanastra y ello le sirvió de contacto para una rápida entrada en el mundo de Hollywood, ya que con solo diecisiete años resultó elegida para participar en el rodaje de Gaslight, la cual, dirigida por George Cukor y estrenada en 1944, fue conocida en España como Luz que agoniza y en Latinoamérica como Luz de Gas. Ello le valió no solo compartir cartel con estrellas de la talla de Ingrid Bergman, Charles Boyer o Joseph Cotten sino también su primera nominación para el Oscar como actriz de reparto.

Aun sin obtener finalmente la preciada estatuilla, esa interpretación le hizo ganar rápido prestigio en la industria cinematográfica y sería nominada otra vez al año siguiente por El Retrato de Dorian Grey (Albert Lewin, 1945), adaptación de la célebre obra de Oscar Wilde en donde dio vida a Sibyl Vane.
Siguieron otros títulos de gran suceso a cargo de directores de renombre como El Estado de la Unión (Frank Capra, 1948), Los Tres Mosqueteros (George Sidney, 1948), Sansón y Dalila (Cecil B. DeMille, 1949), El Bufón de la Corte (Melvin Frank, 1955) o El Largo y Cálido Verano (Martin Ritt,1958), para volver a ser nominada al Oscar por El Mensajero del Miedo (John Frankenheimer, 1962), aunque nuevamente sin obtenerlo. En paralelo a su carrera cinematográfica, se fue también labrando un prestigio sobre las tablas de Broadway siendo sin duda su papel más consagratorio el que hizo en el musical Mame, en cartel entre 1966 y 1969.
A partir de 1970 se radicó en Irlanda, tierra de su madre, y tomó la ciudadanía de dicho país, no obstante lo cual no dejó de actuar en Hollywood, teniendo un papel que personalmente recuerdo con mucho cariño en La Bruja Novata, película de los estudios Disney de 1971 dirigida por Robert Stevenson que hizo las delicias de mi infancia combinando maravillosamente live action con animación en el estilo de Mary Poppins. Ese papel, además, tenía mucho de autobiográfico ya que su personaje se hacía cargo de tres niños que habían quedado huérfanos y sin hogar durante los bombardeos alemanes contra Londres.

Otro papel icónico lo tendría en Muerte en el Nilo, adaptación de la célebre novela de Agatha Christie a cargo de John Guillermin en donde el rol principal estaba a cargo justamente de Peter Ustinov, el casi cuñado que diera el primer espaldarazo a su carrera.
También, ya en los noventa, participó en producciones animadas de Disney como La Bella y la Bestia (1991), donde dio voz a la señora Potts, o Anastasia (1997) donde hizo lo propio con Marie Romanov, abuela del personaje principal. Incluso su voz estuvo presente en el mundo de los videojuegos, tal el caso de Kingdom Hearts 2 (2006).
Pero para el gran público su rostro terminó sin dudas siendo conocido por el gran éxito televisivo que significó Se ha escrito un Crimen (Murder, She wrote, conocida en Latinoamérica como Reportera del Crimen), donde, en lo que constituía todo un guiño a la mencionada Agatha Christie y específicamente a su personaje Miss Marple, interpretaba a Jessica Fletcher, profesora de inglés ya jubilada que, tras haber enviudado, se lanzaba a escribir novelas de misterio y terminaba valiéndose de ello para resolver crímenes por cuenta propia.
La serie se mantuvo en el aire entre 1984 y 1996 y Angela estuvo nominada al Emmy durante todos y cada uno de esos años pero también injustamente sin estatuilla. La Academia de Hollywood, al menos, la reconoció en 2013 con un Oscar honorífico y a lo largo de su carrera se alzó con cinco premios Globo de Oro, otros tantos Tony por su labor en teatro y hasta, como cantante, un Grammy de la industria musical, pero el Emmy siempre le fue esquivo a pesar de haber estado nominada dieciocho veces, doce de ellas, como dijimos, por su papel de Jessica Fletcher.

Cultivadora siempre de un perfil bajo y alejado de grandes eventos, simpatizó con el Partido Laborista en Gran Bretaña y con el Partido Demócrata en Estados Unidos. Contrajo matrimonio dos veces: la primera fue una experiencia fallida, pues se casó con el artista Richard Cromwell, quien era gay y buscaba vanamente que esa unión le ayudase a cambiar su sexualidad. Sus segundas nupcias fueron con el inglés expatriado Peter Pullen Shaw, con quien tendría dos hijos.
Ayer, a los noventa y seis años y a apenas cinco días de cumplir noventa y siete, su vida se apagó en Los Angeles mientras dormía plácidamente, pero no seguramente su estrella que quedará brillando con tantos papeles queribles e inolvidables jalonando una carrera que sirvió y servirá de inspiración a muchos.

Hasta siempre Angela. Gracias por todo y por tantos buenos momentos…



