Bienvenidos una vez más a un análisis de American Horror Story. Roanoke está haciendo méritos para convertirse en una de las mejores temporadas de esta serie antológica, el giro que ha dado la trama en este sexto episodio ha sido genial, aunque seamos sinceros, no fue una sorpresa impactante que pusiera a tambalear nuestro entendimiento de la serie. Es cierto que no sabíamos exactamente lo que sucedería, pero era claro por qué camino iba. Además, las declaraciones de Ryan Murphy a AW fueron un poco exageradas, en la entrevista dice «la serie tiene un enorme giro; lo que creías que estabas viendo, no es lo que ves». Si, Murphy, eres un genio, pero los espectadores no somos tontos, solo con ver a Lily Rabe hablando frente a la cámara podíamos sospechar que en algún punto veríamos más que su rostro, desperdiciarla de esa manera habría sido un pecado.
Sin más dilación, entremos en materia y en territorio de SPOILERS, porque hay mucha tela por cortar.
1. Giro argumental
Los primeros cinco episodios nos presentaba un documental ficcional dentro de la serie, pero a partir de este punto estamos viendo un documental sobre el reality fallido que a su vez era la secuela de un documental ficcional dentro de la serie. Si, algo confuso.
Este giro argumental cambia el tono de la historia, sigue habiendo tensión y sustos, pero tambien se burla de sí misma y recuerda al argumento de Unreal, mostrándonos el lado oscuro de los shows televisivos y la manipulación detrás del entretenimiento. Tenemos al carismático Cheyenne Jackson interpretando a Sydney Aaron James quien es el productor de My Roanoke Nightmare. Ahora, el ambicioso Sydney quiere aprovechar el éxito del programa para grabar una secuela en forma de reality llamado Return to Roanoke: Three Days in Hell (Retorno a Roanoke: Tres días en el infierno) en el que los que vivieron la historia y los actores que los interpretaron volverán para
convivir unos días en la casa. En el proceso de planificación del programa vemos que el productor aunque muy divertido (no sé ustedes pero a mi se me escapó una carcajada al ver su imitación de Cricket) carece bastante de moral y escrúpulos, planificando artimañas legales para evitarse líos en caso de que las cosas se salgan de control, valiéndose de engaños para juntar al reparto, casi que hostigandolos en las entrevistas para lograr sacarles las respuestas que buscaba, e ignorando una muerte para no retrasar el rodaje.
El mundo que nos presentan a partir de este episodio se asemeja mucho nuestra realidad, así que el tema de los fantasmas son para Sydney una fantasía de los verdaderos Miller, por lo que da la orden de instalar trucos para asustar al reparto y hacer más emocionante el programa. Pero las cosas se le saldrán de las manos, y al mismo tiempo logrará un éxito que jamás habría imaginado, porque en medio del episodio se anuncia que estamos viendo las grabaciones rescatadas después de que todo el reparto con excepción de una persona, muriera en extrañas circunstancias durante el rodaje.
Personalmente, el recurso de cámara en mano es algo que me resulta incómodo de ver en películas o series porque me saca de la historia, sin embargo aquí funciona a la perfección, las supuestas tomas desde los celulares, las cámaras que siguen a Sydney y las escondidas en diferentes puntos de la casa se complementan muy bien, no habría una mejor manera de narrar visualmente la historia. y ni que decir de los detalles como el vídeo en el paseo de la fama, los paparazzi siguiendo a Shelby y Dominic, el detrás de cámaras de My Roanoke Nightmare y las audiciones para La Carnicera, simplemente geniales
2. Personajes
Este capítulo es de los personajes, con actores mediocres esto no habría sido posible, todos lo hacen increíble, sobre todo Kathy Bates pero de ella hablaremos más tarde. Los únicos que quizá pasan un poco desapercibidos son Andre Holland y Cuba Gooding Jr., pero habrá que esperar que juego dan más adelante. A Cheyenne Jackson le queda perfecto el papel de showrunner inescrupuloso y amarillista, y Lily Rabe lo hace muy bien, la similitud entre su interpretación y la de Sarah Paulson en episodios anteriores es reconfortante.
Es genial ver a Sarah Paulson interpretando a la actriz británica Audrey Tindall, es muy divertido como su personaje y los demás actores a pesar de haber interpretado la historia creen que es una mentira de los verdaderos Miller y no se limitan en sus comentarios burlones, y es que tienen razón, es incoherente que alguien que pasara por lo que supuestamente pasaron Matt, Shelby y Lee se atrevan a volver a esa casa, por más matrimonio o reputación que esté en riesgo. El momento en que Audrey se burla de Shelby diciendo “Ardiente y patética, justo así la representé” , ademas de gracioso, es una descripción perfecta de mi opinión sobre el personaje, creo no ser la única cansada de verla gritar todo el tiempo el nombre de su esposo y esperando ser rescatada por él.
Fue sin duda una sorpresa ver el cambio de Evan Peters, quien después de tanta espera recién había hecho su aparición en la temporada el episodio pasado representando a un aristócrata déspota, berrinchudo y con fobia social. Al dejar a un lado el documental ficcional interpreta (por muy poco tiempo) a Rory Monahan, un actor que podría definirse como un idiota adorable que curiosamente forma una también adorable pareja con Audrey Tindall, con quien contrajo matrimonio después de que el romance surgiera tras el rodaje de My Roanoke Nightmare.
Por otro lado tenemos a Lee “real” (Adina Porter) que es incluso más molesta que su versión televisiva, y por su puesto, a la actriz que la representaba Monet Tumissee interpretada por la talentosísima Angela Bassett a quien no le bastó con actuar y se lanzó a dirigir este fabuloso episodio. Lee y Monet se enfrentan debido a que la mayor de los Miller culpa a la actriz de su mala reputación argumentando que el público cree que ella realmente asesinó a su ex esposo debido a la forma en que Monet la interpretó. Y Monet que ahora es alcohólica, atribuye su adicción a haber pasado meses preparando el personaje y prácticamente viviendo en la cabeza de Lee. A Adina Porter y Angela Bassett les salió estupendo su papel de mujer insoportable con este personaje.
3. La carnicera
Por favor denle un Emmy a Kathy Bates. El personaje de La Carnicera era excelente, pero el personaje de la actriz Agnes Mary Winstead obsesionada con La Carnicera es perfecto, podría decir que es el que más me ha impresionado en esta serie. La interpretación de Kathy Bates en este episodio se roba el show, va
desde la calma absoluta mostrándose como una mujer mayor alegre y apacible hasta convertirse en una total maniática
andando por el paseo de la fama de Hollywood con hacha en mano, apareciendo en casa de su compañera Audrey Tindall reclamando un galardón que cree debió ser suyo, amenazando a Sydney desde un balcón e irrumpiendo en el el set de grabación a pesar de tener una orden de restricción. Espero que Agnes no salga del panorama y siga dando de qué hablar, porque de lo contrario sería un total desperdicio.
4. De vuelta en casa
Las muertes empiezan aún antes de que el reparto llegue a la casa, la primera víctima es un miembro del equipo de producción que sufre un supuesto accidente con una sierra eléctrica, tras esto, la mano derecha de Sydney, Diana Cross interpretada por Shannon Lucio, abandona la casa mostrando ser la única persona razonable de la serie, sin embargo no llega lejos porque en medio de la carretera se topa con la que parece ser la verdadera Priscilla y luego la vemos morir a manos del Hombre Cerdo.

Los Miller reales y falsos comienzan a llegar, y los sustos se mezclan con el drama marital. Vemos a Shelby tratando de ganarse el perdón de su esposo después de haber tenido una aventura con el actor Dominic, quien fue su doble en My Roanoke Nightmare; Agnes irrumpe en el set, más adelante vemos el fantasma del verdadero Mason; Matt y Dominic se van a los golpes, el Hombre Cerdo se le aparece a Audrey, y por último la triste muerte de Rory bajo los cuchillos de las verdaderas enfermeras asesinas que son aún más espeluznantes que sus representaciones. El capítulo finaliza cuando Matt (Andre Holland) se percata de que la palabra “murder” escrita con sangre en la pared está completa, asume que la R es por Rory y se lo comunica al resto del grupo.

Este ha sido un episodio muy ágil y divertido, sin dejar a un lado la tensión, los sustos y la sangre. Ya se nos advirtió que solo uno saldrá con vida, pero me queda la duda de cómo van a justificar que las muertes se estén grabando y los de producción lo permitan sin hacer nada. Tampoco sabemos si volveremos a ver a Lady Gaga, Wes Bentley, Denis O’Hare y demás actores que participaron como representación en la primera mitad de la temporada, pero estaría increíble ver los fantasmas “reales” de La Carnicera, Scathach o Cricket.




Y ¿dónde esta lo confuso? La sorpresa es la nueva modalidad que le están dando a la Temporada y que forma de encaminarla. No se si Ryan Murphy es un genio, pero de que sabe darle sellos auténticos a sus creaciones, sabe! y eso que llega a alojar los más básicos clichés en sus temporadas. Me parece que con AHS no se anda «por las ramas»; no escatima en los contenidos que quiere mostrar y eso la ha acomodado en dónde está. Me gusta que sea una serie que llega para quedarse y a que altura, gracias a los amantes del género, que es una mezcla de horror y terror y que se mantiene a pesar de aquellos que esperan siempre lo mismo, como pasa con muchas series actuales (mismas temáticas a lo largo de temporada tras temporada).