Análisis de Arrow. Temporada 8. Episodio 5: Prochnost

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Bienvenidos a un nuevo episodio en la vida del arquero más dicharachero del Arrowverso. Ya queda menos para la crisis y mientras tanto seguimos repasando los lugares más emblemáticos de la serie. En esta ocasión viajamos a Rusia para despedirnos de un viejo amigo. Os dejo el enlace a los análisis anteriores y a otras series del Arrowverso y vamos al lío.

Bienvenidos al club de la lucha

La comparación es inevitable. El episodio se divide en dos tramas. Por un lado, Oliver, sus hijos y Laurel viajan a Rusia para hacerse con los planos del arma desarrollada por Alexi Burov que les permitirá acabar con El Monitor. Para encontrarlo recurren a un viejo amigo, Anatoli Knyazev (interpretado por David Nykl). Anatoli ha dejado Las Maldivas y ha regresado a su país, dónde pretende pasar sus días regentando un bar de lo más hortera, al que por cierto no acude nadie. Pero que más da. A mi también me gustaría tener un bar para mi solito y mis amigos. El caso es que averiguan que Burov lleva a cabo sus negocios en la versión rusa de El club de la lucha y para allá que van. Oliver entra en la jaula para vencer y quedarse con los planos del arma de Burov, aunque la Bratva no está muy por la labor. Tras matar a Burov y capturar a Oliver y Mia, se quedan con los planos. Eso requiere un nuevo plan que consiste en volver a meterse en el club de la lucha, con William trajeado, mientras Laurel y Anatoly se hacen con los planos. No, muy originales no han sido. Por supuesto lo consiguen y todos tan contentos. Entre medias, reproches entre Oliver y sus hijos, distanciamiento, reconciliación y confesiones varias.

Padre e hija en la jaula

De paseo por Bialya

La otra trama nos lleva a Bialya, donde John pretende hacerse con plutonio para hacer funcionar el arma de Burov. Para eso, nada mejor que contar con otro viejo amigo sediento de sangre como es Roy Harper. John pretende que Roy controle sus malos modos formando parte del equipo de nuevo. Por supuesto, todo acaba bien, con Roy reintegrado y el plutonio en sus manos. Bueno, no tan bien porque Lyla revela su juego ante Laurel, confiando en que se una al Monitor y traicione a Oliver. Sin embargo, Mia y Anatoly le han hecho ver la heroína que hay en ella y acaba por confesarle a Oliver y John el plan de Lyla, que en la última escena les abate con unos dardos de esos que te echan a dormir.

Bialya es un país del Universo DC que se supone ubicado al norte de Asia, entre países como Arabia Saudí en Irán de la vida real. Su primera aparición data de 1987, en la serie de la Liga de la Justicia de Keith Gifften y JM DeMatteis. Se trata del típico y tópico país de Oriente Medio con sus regímenes militares de opereta y sus pretendidas armas de destrucción masiva, aunque en esta ocasión no se nos muestra nada. Por lo que vemos en la serie, tanto podría ser Bialya como Andorra.

Galería de villanos amigos

Ahora si. Nos despedimos de Anatoly Knyazev, uno de los mejores personajes de Arrow. Anatoly ha sido, como dice él mismo al final del episodio, el tío divertido. Con su pose de estar de vuelta de todo, se ha ganado un lugar en el corazón de los seguidores de la serie, incluso cuando ejerció de villano. Hay que señalar el acierto de Arrow de tomar un personaje como era la KGBestia en los cómics, quedándose solo con el nombre y despojándolo de su brutalidad para transformarlo en un ganster ruso bonachón que se divierte más bebiendo vodka que matando enemigos. A esto ha contribuido la brillante interpretación de David Nykl, aportando socarronería y cinismo a raudales y parapetado tras una barba al que cuesta reconocer al Dr. Zelenka de Stargate Atlantis. Un punto a favor de los productores por recuperarlo y darle una despedida más que digna. A partir de ahora podremos seguir al actor checo-canadiense en The Sleepers, la nueva serie de espías de HBO.

Hasta siempre

Poca más que añadir. Hemos pasado ya el ecuador de la temporada. Los personajes venidos del futuro se han integrado en la trama del presente y hay decir que ya no lastran la serie. Es más, al ir todos de la mano se hace más amena, aunque de momento las sorpresas brillan por su ausencia. A pesar de que el episodio ha sido muy entretenido también ha resultado muy previsible. Eso me deja menos detalles por comentar (ya está casi todo dicho en temporadas anteriores, la verdad). Y cuando digo previsible debo excluir el final. De verdad que me tragué que Laurel iba a traicionar a Oliver pero no. Lo tenían complicado para que volviera a ejercer de villana para luego llevarsela al spin off de las canarios, que por cierto ya han anunciado que se ambientará en el 2040. Hasta entonces nos queda esperar. Nos leemos la semana que viene, en el que recuperaremos a otro gran personaje, el sin par Quentin Lance. Un saludo y sed felices.



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el autor

Toda la vida leyendo cómics. Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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