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Análisis de El Libro de Boba Fett. Temporada 1. Capítulo 3

Boba Fett ha vuelto otra semana para hacerse con el control de Tatooine. El Libro de Boba Fett va redondeando su primer acto para darnos algunas sorpresas y ofrecernos algunas explicaciones que llevábamos un buen rato esperando. Volvamos de nuevo a freírnos bajo los soles de este planeta desierto, porque este episodio trae algunos momentos que merece la pena analizar.

El Padrino galáctico

Boba Fett continúa asentando su poder como sucesor de Jabba, formando alianzas con los distintos actores que pueblan la ciudad de Mos Espa. Un comerciante de agua le implorará que detenga a unos jóvenes con implantes tecnológicos que le han robado su producto, pero el clon de Jango Fett les dará la opción de unirse a él.

Boba Fett

Después, recibirá la visita del asesino Krrsantan en sus aposentos, algo que pondrá en peligro esa vida con la que ni siquiera el sarlacc pudo acabar. Sin embargo, una vez el wookie es detenido, descubriremos que las cosas no son lo que parecen y que unos nuevos señores del crimen han aterrizado en el planeta.

La verdadera amenaza

Este episodio soluciona en parte algunos de los problemas que se comentaron en nuestro análisis anterior: si hasta ahora le había faltado un villano potente a la serie, Krrsantan el Negro ha conseguido provocar una gran impresión. El salto al live-action de este personaje no podría haber sido más adecuado, ya que protagoniza una de las escenas más brutales y emocionantes de todo este producto. En esta soberbia secuencia de acción vemos lo peligroso que sería Chewbacca sin la moral que mantiene su fuerza bajo control.

Boba Fett

Sin embargo, El Libro de Boba Fett nos revela que tanto su aparición como la llegada de los hutts han sido una gran distracción, y se usa este giro para resaltar el peligro que suponen los verdaderos antagonistas de la serie: los pykes. Esta especie, que apareció por primera vez en la serie animada Las Guerras Clon, también tuvo su papel en el spin-off de Han Solo, pero hasta ahora no habían tenido un rol tan prominente en un producto de imagen real. Agradecemos este cambio, ya que enfrentar al cazarrecompensas con unos sucedáneos de Jabba habría sido repetitivo.

Está por ver si los pykes conseguirán estar a la altura de otros villanos de la saga, pero el flashback nos confirma que entre ellos y Boba existe una enemistad personal que podría dar mucho juego.

El equilibrio de poder en Tatooine

En esta entrega vemos también cómo Boba Fett, que obtuvo su puesto matando a su predecesor, lleva a cabo un trabajo que se aproxima más a la labor diaria de un jefe mafioso: evaluar el terreno de sus dominios y tratar de contentar a las personas que pueden suponer un problema. En este sentido, se nos explica con un mayor detalle qué sucedió después de la muerte del poderoso hutt, y cómo su imperio se fragmentó tras la llegada de Bib Fortuna.

Boba Fett

Los moteros introducidos durante esta media hora, aunque de momento sin una personalidad demasiado atractiva, suponen una agradable novedad frente a los jefes mafiosos asentados y nos permiten apreciar el día a día de los ciudadanos de Tatooine, afectados por la falta de agua y el desempleo. Además, la persecución que protagonizan es bastante entretenida, con momentos de desahogo cómico.

Cabe destacar que La guerra de las galaxias toma de nuevo elementos de Dune, libro en el que el agua era un bien muy preciado. La serie hace énfasis en la sequedad del planeta, por lo que no parece que este guiño sea casual.

Boba Fett… ¿estilo Disney?

La estrategia de Boba Fett, que está extendiendo sus tentáculos a través de la diplomacia, enlaza con un cambio en su personaje que está siendo muy debatido en la red (incluso en los comentarios del análisis anterior): este no es el mercenario despiadado al que Darth Vader le pedía que se controlara ni ese infante vengativo de Las Guerras Clon, ni siquiera el aliado incómodo de The Mandalorian que estaba dispuesto a matar al bebé Yoda, sino un antihéroe como tantos otros que hemos visto en Star Wars. Como el mismo Han Solo, vaya.

Me abstuve de comentar este cambio porque podía tratarse de una estrategia de lavado de imagen, pero creo que el hecho de que haya liberado al siniestro wookie demuestra que se trata de un cambio real. Es una pena que Disney no se arriesgue para mostrar a un protagonista mínimamente amoral ni siquiera en un producto de temática mafiosa: aunque no esperamos que desayune bebés cada mañana ni cometa asesinatos gratuitos, no estaría mal que demostrara su villanía con más frecuencia para diferenciarse de nuestro querido Din Djarin. Miedo me da lo que pueden acabar haciendo con otros personajes como la doctora Aphra si hacen acto de presencia.

Boba Fett

En cualquier caso, parece que Fennec Shand tendrá algo que decir respecto a la política que está llevando a cabo su jefe. En esta misma entrega se puede ver cómo le dedica unas miradas que no auguran nada bueno. ¿Se convertirá en una antagonista? Quizás sí, tal vez no, pero hay que felicitar a Ming-Na Wen por su interpretación de esta mujer inflexible que añade el tan necesario toque de ambigüedad moral.

Conclusión

El Libro de Boba Fett, aunque no se acerca al nivel de The Mandalorian, progresa adecuadamente. Robert Rodríguez dirige con su maestría habitual las escenas de violencia, colando a Danny Trejo como el domador de un rancor que quizás adquiera importancia en el futuro, pero a la serie le falta todavía algo de garra. Esperemos que la inminente guerra de bandas consiga saciar nuestra sed de sangre.

Máximo Simancas
Máximo Simancashttps://laautopistadepalabras.wordpress.com/
Periodista. Redactor en esta página y, antes, en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales.

4 COMENTARIOS

  1. ¡Hola! Pues sí, la serie está entretenida, pero como ya comentamos en el segundo episodio y recalcas en esta crítica han transformado demasiado al personaje, como esto siga así se le podría llamar Santa Teresa de Fett. Y eso, no pedimos que sea un psicópata, pero me hubiera conformado aunque sea con una personalidad tipo Clint Eastwood en sus espagueti western, un héroe pero con una pizca de mala leche. Además, ese cambio de personalidad que podría justificarse en los flasch backs, según lo visto hasta ahora, justo tendría que haber sido al contrario y convertirse en un personaje más vengativo. Mencionas una posible serie de Aphra, pues no digamos como se planteen una de Darth Vader!! Es que incluso el rankor parece más bien un cachorrillo que una bestia salvaje (a ver si después de las enseñanzas de “Machete Trejo” gana algo de fiereza).
    Un aspecto que echaba a faltar, en parte se solucionó en este episodio. Me refiero al palacio de Jabba. En “El retorno del Jedi” era un lugar muy bullicioso, lleno de vida, y hasta ahora solo había cuatro gatos, literalmente, más un par de droides (el pequeñín es un hacha en la cocina). La nueva banda de moteros imagino que tendrán algo más de peso en los siguientes episodios (las motos me parecieron un poco pijas dentro de lo que es el universo SW). Y la aparición del wookiee muy bien. En cómic lo leí hace ya mucho pero es tan característico que en cuanto lo ves te viene a la cabeza. No sé por qué, pero Chewbacca siempre fue mi personaje favorito desde que vi el episodio IV de crio. Por cierto, en mi opinión, Star Wars hizo más por la integración en una sola escena (la cantina) que todas las series y pelis de ahora tan políticamente correctas. En fin, de momento la serie se está haciendo bastante entretenida y en ambientación está muy bien hecha. ¡Saludos!

    • Es cierto que la serie ha logrado que se vea ya ese ambiente de Tatooine, aunque no parezca tan sórdido como el palacio de Jabba o la cantina de Mos Eisley. Echando la vista atrás, sorprende cómo en unas películas dirigidas a todos los públicos se incluyeron escenas tan turbias como las ejecuciones por rancor. Yo espero al menos que esta bestia le dé muerte a algún villano. De momento, el wookie no me ha decepcionado, así que ya veremos qué sucede cuando despierte el rancor.

  2. A mí lo de los moteros cyberpunk y su gusto por los implantes se me hace muy raro. Entiendo que quieran enriquecer la serie e incluir algo distinto, tiene su gracia ver esta re-imaginación de moteros “mods” (parkas y vespas incluidas). Pero ay, ese gusto por los implantes… esa suerte de materialismo cibernético… no me pega demasiado en Star Wars.

    • Bueno, los implantes en Star Wars existen desde que Luke perdió la mano, y Darth Vader es un cíborg. Tiene sentido que haya más, aunque puedan desentonar. Peores cosas se han visto en la franquicia, y me alegra que se atrevan con estéticas nuevas. Lo que me molesta es que, hasta el momento, no los hayan usado para nada importante.

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