InicioseriesExpediente X (Análisis de los capítulos)Análisis de Expediente X. Temporada 11. Capítulo 01: Mi lucha III

Análisis de Expediente X. Temporada 11. Capítulo 01: Mi lucha III

Mi nombre es Carl Gerhard Busch, pero he tenido muchos alias durante mi larga carrera en el gobierno estadounidense. Mi trabajo ha supuesto toda una lección de humildad, aunque nunca se me ha considerado un hombre humilde.

-El Fumador

Esta frase pronunciada por uno de los villanos más icónicos de la historia de la televisión es, queridos lectores, la primera de la nueva y flamante onceava temporada de Expediente X (The X-Files) una de las mejores series de todos los tiempos que ayudó, durante la década de los 90, a definir los géneros de la ci-fi y el fantástico tal y como los conocemos hoy en día, alimentándose de toda la mitología de los mundos del misterio y la conspiración y llegando a ser todo un fenómeno a nivel popular.

En esta ocasión no tenemos una miniserie como la que el compañero Pedro Pérez analizó con mucho esmero en 2016 y que podéis (y seguramente debéis, para refrescar memoria) leer pinchando en este enlace, sino una temporada completa de 10 episodios que vamos a ir desgranando semana a semana. Ni que decir tiene que la idea es que veais primero el capítulo y luego os paséis por aquí para ver si podemos analizarlo y descubrir juntos todas las curiosidades y referencias que podamos.

¿ESTÁIS LISTOS? A PARTIR DE AQUÍ VIENEN LOS SPOILERS.

Carl Gerhard Busch, señoras y caballeros.

Como podéis comprobar a raíz de la cita que tenéis más arriba, la temporada comienza con un monologo del fumador sobre su vida, y empieza fuerte porque en la primera frase revela uno de los misterios mejor guardados de la serie: su nombre. Sabíamos desde hace años, más específicamente desde el episodio ‘Dos Padres’ de la sexta temporada, que su seudónimo era C.G.B. Spender (aunque Scully sugería que podría ser un alias) pues bien, podemos comprobar que son sus auténticas iniciales. Tras esta revelación se nos muestra al fumador a través de los años influenciando a algunos de los hombres más poderosos de la historia y, como colofón, como estuvo presente en la falsa grabación del alunizaje a modo de auténtico guiño al mundo de la conspiración. Tras esto viene la cabecera mítica con giro incluído: la legendaria frase I want to believe (quiero creer) se transforma durante unos instantes en I want to lie (quiero mentir) como si el propio fumador la hubiese desvirtuado.

RECUERDOS DEL FUTURO

Si os habéis quedado algo confundidos con el principio de este episodio, no sois los únicos. Como el propio Chris Carter (creador de la serie) ha tenido que explicar en una reciente entrevista con EW, la gran mayoría del capítulo final de la anterior temporada, ‘Mi Lucha II’, no había ocurrido sino que era una visión/premonición. Carter ya había sembrado pistas, como el zoom final hacia el ojo de Scully que conecta directamente con el principio de este episodio. ¿Qué es real y que no? Bueno, todo hasta más o menos la mitad del capítulo anterior es real y el resto es, aparentemente, un posible futuro que suponemos podría hacerse realidad, algo que se hace evidente por la relación entre la agente Reyes y el fumador que se confirma como auténtica entre otras cosas.

Tras la entrada de Scully en coma y su traslado al hospital, la doctora Joyet nos cuenta que la agente tiene una actividad cerebral anormal algo que ya vimos anteriormente cuando Mulder se convirtió en un hibrido humano-alienigena allá por la temporada séptima, un cambio que también le proporcionó habilidades mentales casi premonitorias. Mientras un angustiado Mulder se encuentra al lado de su cama Scully despierta y le cuenta todo, especialmente que el fumador está vivo y que necesitan a William, su hijo desaparecido para detener el cataclismo vírico. Si no os acordáis, William era el hijo que Mulder y Scully tuvieron milagrosamente allá por la octava temporada, Scully había quedado infértil debido a las pruebas médicas sufridas durante su abducción y William mostraba rasgos de habilidades alienígenas. Perseguido por los alienígenas supersoldado, Scully decidió darlo en adopción (para mantenerlo a salvo) después de que Jeffery Spender, el hijo del fumador, le inyectase una misteriosa sustancia que le convertiría (supuestamente) en un niño normal.

Y hablando de Jeffery Spender, ¡sigue vivo! Podemos ver como es atacado por uno de los secuaces del fumador (que ya vimos en Mi Lucha II) y tras encontrar (misteriosamente) a Scully le cuenta que William está en peligro revelando únicamente que su familia adoptiva se apellida Van de Kamp. La verdad es que es toda una sorpresa ver a Spender de nuevo, y con ese aspecto, ya que la última vez que aparecía era en el último episodio de la temporada nueve, “La Verdad”, por aquel entonces se encontraba muy deformado por los experimentos a los que su padre le había sometido y parecía estar al borde del suicidio. Bien por él.

Mientras Mulder se enfrasca en una persecución a matacaballo entre Bourne y Fast and Furious contra un atacante desconocido, el fumador y la agente Reyes discuten sobre Scully y su vínculo especial con William. Al parecer es posible que el chico le estuviera mandando las visiones telepáticamente a su madre. En uno de los puntos más importantes de la conversación, Reyes le recrimina a su interlocutor que Scully y William son su punto débil, y ya veréis de que manera amigos.

SECRETOS Y MENTIRAS

Cuando Mulder llega a la mansión de Carolina del Sur en la que se tendría que haber encontrado con su padre según la visión de Scully, lo que descubre es a dos personajes que nunca habíamos visto. Aunque sus nombres no se revelan en ningún momento, los títulos de crédito nos vuelven a echar un capote (que se lo digan a cualquier fan de Twin Peaks) y averiguamos que él es el señor Y ella Erika Price. Ambos se presentan como exmiembros del Sindicato y enemigos del fumador. ¿Y qué era el Sindicato? Pues era el 1% del 1%, los políticos y hombres de negocios más poderosos de la tierra que se habían aliado con una facción alienígena para colonizar la tierra. Este grupo tuvo su fin en la sexta temporada, cuando un grupo de alienígenas sin cara (otra larga historia) les redujo a cenizas, cortesía de amigo Carl.

Aquí es cuando Chris Carter intenta reconciliar la mitología antigua con la nueva, al parecer si hubo un Sindicato que colaboraba con los colonizadores, pero estos no eran tan siniestros como creíamos y, de hecho, querían trabajar con nosotros. Tal batiburrillo es muy problemático desde el punto de la continuidad, pero bueno, la cuestión es que la colonización no va a ocurrir ya que según Price los colonizadores no están interesados en un planeta “cada vez más caliente y falto de recursos”. Una de las cosas más interesantes que podemos ver durante el flashback de esta parte con el fumador y otros miembros del sindicato experimentando con un pobre alienígena apresado es el regreso del liquido negro, también conocido como Pureza. Este líquido, que ya ni sabíamos si existía o no debido a los cambios de la décima temporada, tenía vida propia y era la esencia de los colonizadores alienígenas pudiendo controlar a sus anfitriones e incluso gestar un cuerpo dentro de ellos al más puro estilo Xenomorfo. De hecho, el líquido negro de Prometheus se le parece sospechosamente.

En definitiva, el señor Y y Erika Price son miembros de un nuevo sindicato centrado en un proyecto espacial secreto y quieren dejar a la mayoría de la humanidad tirada mientras ellos se largan fuera de órbita tipo Elysium. Le dicen a Mulder que si quiere unirse, tiene que matar a su padre, de hecho, tiene que hacerlo si o si o no volverá a ver a su hijo jamás. Mulder, siendo Mulder, les llama mentirosos a la cara y les deja tirados, confiando ciegamente en que Scully puede salvar a la humanidad.

LA VERDAD SIGUE EN LOS EXPEDIENTES X

Mientras Mulder está de viaje, Scully escapa y vuelve a ser ingresada en el hospital (mira que es testaruda) y sus visiones se hace más acuciantes, podemos ver intercaladas las imágenes de un joven William entre medias, que parece estar sufriendo igual que su madre. Mientras tanto el director Skinner sufre la visita de Reyes y el fumador que le proponen el siguiente trato: Que encuentre a William si quiere que el fumador le proporcione inmunidad al incipiente apocalipsis vírico de la visión de Scully, en el cual el virus espartano, mezcla de agente inmunodepresor y patógeno alienígena matará a la mayoría de la población. Esto es, por supuesto, una traición no solo a sus amigos sino a la raza humana. Cuando Skinner se interesa por la obsesión del fumador con William, este le revela la perturbadora verdad (¿o es mentira?, recordad, quiero mentir…)

En el episodio ‘En Ami’ de la temporada séptima, poco antes de que Scully se quedase embarazada, el fumador se la llevó en un viaje donde la drogó y no supimos que hizo con ella, más allá de verle enfundándose uno guantes de plástico. Pues bien, ahora sabemos que la fecundó usando tecnología alienígena y que Willliam es su hijo y, por ende, hermano de Mulder. Esto explicaría muchas cosas como porqué Scully pudo concebir de manera milagrosa cuando ni la fecundación in-vitro funcionaba y los extraños poderes de William, que el fumador define como el primer super humano. La escena se corta antes de que sepamos la respuesta de Skinner. En fin, no sé cómo os habréis quedado, pero esto ha sido un shock que Carter se había guardado en barbecho ni más ni menos que 18 años. Había teorías, pero la confirmación es brutal.

Mientras tanto, Scully duerme en el hospital mientras que en una escena típica de la serie, un extraño individuo entra en su habitación (¿Cuándo aprenderán a dejar guardias?). Resulta que es el secuaz del señor Y que quiere cargarse a nuestra pelirroja favorita, por suerte Mulder entra en escena en el último momento y, en una escena bastante gore y extraña para el personaje, le corta el cuello al matón con un escalpelo. Finalmente, Scully le dice a su salvador que su hijo William es quien les manda las visiones y que tienen que esperar más señales. Mientras tanto, la verdad sigue en los Expedientes X.

VALORACIÓN

Técnicamente hablando ‘Mi lucha III’ es bastante desastre. Un ritmo irregular que intercala secuencias de acción compuestas de cien mil cortes al más puro estilo de una película de Luc Besson con largos diálogos expositivos. Hay una falta clara de momentos tranquilos para crear atmosferas y dejar que la banda sonora haga su trabajo. Hablando de la banda sonora, está mayoritariamente fusilada de ‘Mi Lucha’ I y II. Como puntos positivos, hay que decir que la imagen se ha desaturado y ha vuelto el grano lo que ayuda a acercar el aspecto de la serie a las temporadas originales, algo que parece una chorrada, pero se nota. En fin, mejor que las anteriores ‘Mi Lucha’ pero lejísimos de la calidad cinematográfica de la serie original.

Sobre la mitología ¿qué decir? Sigue siendo un desastre absoluto. No hay manera de reconciliar ni siquiera dividiéndolos en facciones, las ideas de los alienígenas colonizadores con esta nueva ‘conspiración de hombres’. Hay tal batiburrillo que lo mejor es dejar el cerebro en la estantería y esperar a ver si Carter nos lo aclara, las menciones del Sindicato, la colonización y el liquido negro dan visos de que el hombre quiere intentar aunar conceptos, pero de momento y con un solo capítulo de la mitología en el horizonte (el último) lo veo difícil. Sobre el capítulo en sí, da muchas vueltas sobre las ‘fake news’, la desinformación y demás, pero lo mejor es que a) deja la serie en un punto infinitamente mejor que ‘Mi Lucha II’, b) tenemos personajes nuevos del mundo de la conspiración, signo de que la serie sigue y esto no es un mero revival y c) el giro de William es de aúpa y da mucho juego.

-En conclusión, a nivel mitológico mejor que la temporada anterior, pero sin ser nada del otro mundo. Para ser justos la mitología lleva siendo un desastre desde mucho antes  del revival pero cada vez se complica más. Como parte positiva, ahora que ya nos hemos quitado ‘Mi Lucha III’ de encima vienen los capítulos del monstruo de la semana, que es lo que la mayoría de los fans esperan así que la cosa solo puede ir hacia arriba.

 

Álvaro Pachehttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

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