Mientras el Mulo se avizora imparable y siguen apareciendo personajes de la saga literaria de Isaac Asimov, analizamos hoy el tercer episodio de la tercera temporada de Fundación, cuyo título es Cuando un Libro te encuentra. Creada por David S. Goyer, la serie es emitida por Apple TV+.
Hola otra vez, psicohistoriadores. Bienvenidos a analizar un nuevo episodio de Fundación, en este caso el tercero de una tercera temporada que avanza hacia la crisis final de un Imperio que se deshace desde adentro y desde afuera mientras el Mulo, por el contrario, refuerza cada vez más su poder tras haberse quedado con Kalgan. Tenemos también la introducción de Magnífico Giganticus, de quien los lectores de la saga dábamos por descontado que haría presencia de un momento a otro y en efecto así ha sido.
Pasemos pues a ver qué nos ha dejado el capítulo, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí nuestros análisis previos.
Té para dos
Comenzamos con un flashback que nos lleva tres años atrás para mostrarnos a Dawn yendo a la Biblioteca de Trántor en busca de textos relacionados con la psicohistoria y en su momento prohibidos por Cleon XII.
La bibliotecaria le enseña los manuscritos de Hari Seldon y él se sorprende de que estén allí cuando se suponía que este los había llevado a la Fundación. La mujer no da una respuesta precisa pero, sonriente, le pone al tanto de que alguien pidió hablar con quien viniese preguntando por los mismos y así es cómo Dawn, con pelo cambiado, barba falsa y lentes de contacto, termina encontrándose en un salón de té con Gaal Dornick o, por lo menos, con su holograma.

El disfraz, de todos modos, no la engaña, pues ella le reconoce de inmediato y, de frente a lo que se viene, propone una alianza por fuera de los otros miembros de la dinastía. Ello nos lleva a la actualidad para terminar de clarificarnos la escena del final del capítulo anterior que, por una semana, nos hizo creer que Dawn tomaba a Gaal por el Mulo, sobre todo considerando que no la conocía, o eso creíamos…
Pero no: la referencia al Mulo es porque este ya ha irrumpido en escena apoderándose de Kalgan y ello hace que Dawn y Gaal saquen a relucir su pacto. Ella le aconseja bloquear el planeta, pero él teme que ello pudiese desembocar en conflicto con la Fundación. Con aire autosuficiente, Gaal le dice que se encargue del Consejo y ella se encargará de la Fundación, además de recomendarle expresamente evitar cualquier encuentro cara a cara con el Mulo. Se lleva, eso sí, una sorpresa al enterarse que Hari ha entregado el Primer Radiante a Demerzel…
Fiesta y Fuga
Mientras tanto y junto a los recién casados Toran y Bayta, Han Pritcher ha logrado colarse en la fiesta del Mulo e insta a la pareja a mantenerse en silencio y dejarle obrar. En el centro del evento podemos ver justamente al particular anfitrión y muy cerca suyo a la pequeña Skirlet, para esta altura casi su hija adoptiva. Pero Pritcher se ve obligado a salir presurosamente del lugar y huir hacia su nave al sentir en su mente la atronadora voz del Mulo preguntando por Gaal Dornick.
Toran y Bayta, no obstante, se quedan y siguen adelante con el plan: el argumento de ella es que el Mulo les robó el sol (en referencia a aquel momento en que su nave oscureció el cielo mientras retozaban plácidamente) y me sigue sorprendiendo lo frívolos que nos están presentando a los miembros de la pareja. Espero que eso vaya cambiando en virtud del destino que les espera, pues hasta aquí parecen por momentos un par de idiotas…
Ejecutando su instrumento en medio de la pista se halla el bufón Magnífico Giganticus (Tómas Lemarquis), al cual antes hiciéramos referencia y de quien los jóvenes esposos saben que le necesitan por conocer al Mulo. Haciendo gala de sus artes de seducción, Bayta va entonces a la barra por él a la barra y le deja prendido.

En cambio, Toran va en busca del Mulo, lo cual no solo le deja indefenso ante su poder telepático sino que además vive un momento embarazoso al tomar este su saludo como insulto y, redoblando la apuesta, desafiarle a una competencia de insultos que, según propias palabras, es tradición en su mundo natal. El Mulo ríe pues a carcajadas ante la andanada que le lanza Toran, pero a la vez le pone en su lugar cortándole piel de la mano en momento gore que hace acordar a Juego de Tronos, y más estando involucrado Pilou Asbæk.
El accionar de Toran, no obstante, generó la suficiente distracción para que Bayta pudiera salir del lugar en compañía del bufón y, una vez a bordo, partir de Kalgan los tres en la nave.
Cumbre Holográfica
Day sigue con su vida de placeres, pero se siente controlado todo el tiempo por Demerzel y así se lo manifiesta a Song, además de anoticiarla de que es un robot, lo que causa profunda conmoción en esta por creer que ya no quedaban.

Por otra parte, está tramando fugarse de Trántor con Song y permitirle incluso retener sus recuerdos, para lo cual pide colaboración a Mavon (Ibraheem Toure) en su condición de Primer Claviger. Este, en principio, se niega e invoca sus juramentos, pero Day lo termina por convencer al poner de por medio a su familia y decirle que los nanobots imperiales curarán la enfermedad de su hija.
Dawn y Dusk, entretanto, contactan al Mulo en forma holográfica. La oferta es nombrarle señor de la guerra y darle el control de rutas comerciales a cambio de entregar al Imperio la soberanía sobre Kalgan, a lo cual él responde y no sin razón que si el Imperio no fue capaz de defender dicho planeta, mal puede amenazar o imponer condiciones. No habiendo pues acuerdo, Dawn dice que eso significa guerra y el Mulo le replica que él nada sabe nada de la guerra, sino solo de comodidades que nada tienen que ver con la misma.
La Herencia
Fracasado el acuerdo, vemos a continuación que el Mulo no está tan tranquilo ni de buen humor como pretendió mostrarse durante la comunicación y, por el contrario, está furioso por la fuga de Magnífico Giganticus y arremete contra sus propios guardias dando cuenta de aquellos que le dejaron escapar. “¿Sientes a veces que tu vida no te pertenece?”, pregunta al último que queda vivo antes de enterrarle una daga entre las costillas.
En el Palacio de Trántor, el clima es menos violento pero no mejor y Dawn sabe que la única opción que le queda es seguir la sugerencia de Gaal de convocar al Consejo y disponer el bloqueo contra Kalgan. Pero ello requiere de la orden de Day por ser, aunque no lo parezca ni demuestre, quien está aún en ejercicio. Y este, ya resignado a la caída y abocado más bien a su plan de fuga con Song del que nada cuenta, responde negativamente y se disculpa por ello.

Ante la inminencia de la caída final, la resignación hace presa ahora de los tres que, meditabundos y tomándose el mentón, parecen el Pensador de Rodin por triplicado. Terminan compartiendo un elegíaco brindis por “la fuerza, la sabiduría y la fortaleza”, lo cual suena a Star Wars, pero trasunta un tono mucho más existencialista.
Momentos después, Day va en busca de Song para concretar su plan de escape, pero no la encuentra y en su lugar es anoticiado por Demerzel de que la muchacha pertenece a una antigua religión llamada La Herencia que, declarada ilegal, predice el regreso de los robots para salvar a la humanidad. En virtud de ello, se negaba a abandonar a Demerzel y, para furia de un dolido y resentido Day, Demerzel debió resolver el asunto borrándole sus recuerdos y enviándola de vuelta al distrito de Mycogen, pues la otra opción era una condena a muerte. Lo ha hecho por él, dice, pero eso no conforma a un Day que sabe que ella ya nunca le recordará…
Balance del Episodio
Otra gran entrega que mantiene alto el nivel de la temporada, aunque no todos los arcos corrieron a la par y el de Pritcher, Toran y Bayta infiltrándose en la fiesta del Mulo y llevándose a Magnífico Giganticus, en la previa el que más prometía, ha terminado por ser el más decepcionante al ser resuelto de manera apresurada o hasta por momentos en off.
Fue muy rápida, de hecho, la salida de Pritcher, más allá de que su encuentro telepático con el Mulo haya evidenciado que tienen algo en común. Pero Toran y Bayta, ya lo he dicho, todavía no despegan como los personajes que son ni se muestran de modo acorde a la importancia que tienen en Fundación e Imperio.
Magnífico Giganticus, a quien tanto anhelábamos ver, no ha dejado todavía entrever prácticamente nada como personaje y lo esperaba más bajito, pues en el libro el apodo apuntaba al contraste con su altura. La estrategia para sacarlo de allí ha sido asimismo bastante difusa, sin que siquiera sepamos bien qué le ha dicho Bayta. No obstante ello y de acuerdo al material original, sigo confiando en que ese arco nos termine aportando el elemento épico que hasta ahora no ha mostrado. Paciencia…
Mucho más interesante se ve la alianza entre Dawn y Gaal, así como el corroerse por dentro de la dinastía, con esa maravillosa escena de los tres Cleon pensativos o ese brindis que sonó a despedida. Lo curioso es que más que a Asimov, ese momento me remitió a otro autor afín al género como Jack Vance, particularmente a su novela El Último Castillo.
En cuanto al intento de fugarse con su amante por parte de Day recuerda bastante al frustrado escape de Luis XVI y su familia en la Francia post-revolucionaria (Asimov siempre decía que escribir ciencia ficción es copiar la historia), pero también al que, en su identidad como Dawn, intentara Cleon XVIII en la primera temporada.
Con respecto a las diferencias con los textos originales, lo de la religión robótica es un interesante aporte que no está en los libros y quizás a muchos traiga vagos recuerdos de esa gran serie que fue Battlestar Galáctica (el remake de 2004). Sin embargo, no es una idea del todo ajena a algunas ideas que el propio Asimov ha plasmado en otras historias, o bien otros reconocidos autores de ciencia ficción como Harlan Ellison o Arthur C. Clarke. Habrá que ver hacia dónde conduce, pero se ve interesante…
A esperar ahora el próximo episodio, a cuyo análisis quedan formalmente invitados. Hasta entonces y sean felices…




¡Hola! ¡Gran analisis! Creo que en Preludio a la Fundacion se dice que la gente del sector de Mycogen, en Trantor, anhelaban a los robots de Aurora, el planeta de donde sus ancestros llegaron. ¡Saludos!
Hola Walter: gracias por comentar y por el concepto! En efecto, es tal como dices. Quienes habitaban el distrito Mycogen eran descendientes de aurorianos (lo cual contribuye a unir la saga robótica con la de la Fundación) y tenían nostalgia por ese pasado. Un saludo y gracias por el aporte!!
Otro análisis muy bueno, Rodolfo. También espero que la trama que involucra a Toran y Bayta se vaya modificando para ser más épica, pero no tengo ni la confianza ni la paciencia tuya de que cambie. Como bien marcaba Walter, a pesar de que por momento no parece, los guionistas se ve que han leído los libros y van aportando cosas de las secuelas y las precuelas. Acerca de la apariencia física de Magnífico Giganticus no me extraña que sea tan cambiada a los libros comparando lo que hicieron con el Mulo. Te mando un saludo.
Hola Diego: muchas gracias por comentar y por el concepto! Es verdad; más allá de los cambios no puede decirse que no hayan leído los libros porque aparecen detalles de los siete que integran la saga e inclusive de otros que están por fuera, como la saga robótica. Con respecto a lo de Toran y Bayta, se me ocurre que quizás pueda haber algo que les provoque un cambio drástico de personalidad, pero no sé, quizás tengas razón y no haya que esperar nada; lo que pasa es que, puestos así, no se me ocurre cómo puedan tener en la historia el peso que tendrán luego o el genio deductivo que mostrarán.
Un saludo y gracias por el aporte de siempre!
Capaz que vayan cambiando la personalidad de Toran y Bayta de a poco porque para llegar a la resolución de los libros llegando al final de la temporada o en la tercera, tendrían que ser un cambio brusco. Algo que me había olvidado y me llamó la atención es la mención de Demerzel a la Tierra cuando habla de la religión de Song. Si bien hace unos cuantos años que leí los libros, la mención a la Tierra llega muy sobre el final de las secuelas.
Hola otra vez Diego: es verdad lo que dices sobre la Tierra y gracias por mencionarlo porque se me pasó hacerlo en el análisis. La Tierra es apenas sugerida en Los Límites de la Fundación y aparece ya decididamente en Fundación y Tierra. Un saludo y gracias por el aporte!