Análisis de La Zona. Temporada 1. Capítulos 1 al 3. Primeras impresiones

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Antes de entrar en materia, me gustaría dejar claro que este primer análisis, al ser de los  tres capítulos iniciales, va a centrarse más en los aspectos técnicos y en primeras impresiones. Las próximas entregas, ya irán más cargadas de detalles del episodio en cuestión.

Ha pasado ya un tiempo desde el famoso “boom” de las series, y en España, siempre me ha dado la sensación de que hemos ido a remolque, varios pasos por detrás de las producciones extranjeras. Se podría decir que el panorama de series españolas, a lo largo de su historia, nunca ha destacado por una especial ambición u originalidad. Salvo alguna que otra excepción ( véase ¿Qué fue de Jorge Sanz? o más recientemente El fin de la comedia y El ministerio del tiempo, por ejemplo ), siempre se ha pecado de un conformismo excesivo en cuanto a formatos y temáticas. Un sector que hasta hace poco, parecía conformarse con satisfacer a una audiencia de sobremesa, sin mayor aspiración que el simple entretenimiento.

El segundo original de Movistar+ ( técnicamente, Velvet Colección fue el primero ) pretende presentarnos el inicio de una nueva era, una nueva generación de productos originales mucho más cuidados y ambiciosos, con titánicas producciones y grandes nombres tras ellos.  Y de la mano de los hermanos Sánchez-Cabezudo, nos llega el primer contendiente:  La Zona. 

Chernobyl a la española

Un desastre nuclear arrasa parte del norte de España. Tres años después, los vestigios de una sociedad devastada, tratan de regresar a la normalidad tras el incidente, acarreando todavía sus secuelas, sufriendo de incompetencia en la política y de corrupción en las calles. El inspector Héctor Uría (Eduard Fernández), el único superviviente del primer grupo de rescate, se reincorpora al cuerpo tras estar varios años de baja. Cuando un hombre aparece brutalmente asesinado en un almacén, Héctor se verá sumido en un extraño caso, tratando de averiguar los secretos que hay tras la zona contaminada mientras lidia con sus propios demonios internos…

Atmósfera radioactiva

Si hay algo que salta a la vista y sorprende en estos primeros capítulos es, sin duda, la gran labor que hay puesta en la creación de una atmósfera coherente. Desde la primera escena, en la que vemos a Zoe huyendo de unos misteriosos hombres embutidos en trajes anti-radiación y máscaras de gas, se nota el cuidado, el mimo que hay puesto detrás cada plano y de cada secuencia. Partiendo de las inmejorables localizaciones, pasando por una banda sonora que acompaña a la perfección, hasta el más sutil de los encuadres, La Zona presume de una personalidad envidiable. Y esta es una de las tareas, a veces, más complejas a la hora de elaborar cualquier tipo de producto televisivo o cinematográfico: conseguir una atmósfera que encandile y enganche al espectador. Cuando no se consigue ese clima se pierde el factor inmersión, y se depende más de otros aspectos como los personajes y la trama, supone una mayor exigencia al producto de cara a mantener al espectador pegado a la pantalla, y con la creciente tendencia a la distracción que supone el móvil hoy en día, más que nunca es un elemento de vital importancia.

Zoe tiene prisa

Un buen cásting no lo es todo

Este nuevo peregrinaje, que ha iniciado Movistar+ hacia un producto televisivo español y de calidad, no está plasmado únicamente en medios, también lo acompaña un notable surtido de nombres conocidos que se aventuran, ilusionados, a esta nueva etapa de la pequeña pantalla. Eduard Fernández, Álvaro Cervantes, Carlos Bardem, Alexandra Jiménez o Emma Suárez, son algunos de los nombres que sobresalen en un amplio elenco de reputados actores. Hecho que, a priori, debería ser algo bueno pero que se ve eclipsado por diálogos, en ocasiones, precarios.

La Zona es un thriller policíaco lento, plantea un mundo amplio y rico en detalles, pero se toma su tiempo y administra con diligencia la información. No es que haya nada de malo en ello, muchas de las grandes series son las consideradas lentas, pero esa lentitud en la trama debe ser compensada, tiene que instarte de algún modo a querer saber más, y es difícil conseguirlo cuando los diálogos no funcionan. Y, por desgracia, encontramos demasiados momentos en los primeros capítulos, en los que las conversaciones, simplemente, no tiran. Entiendo que se quiera reforzar esa sensación de estar en una España tocada y triste, intentando reflejar la crudeza del mundo en los personajes, pero es que hay veces que los diálogos se hacen simplemente monótonos, prácticamente con la misma entonación y con excesivos silencios. No pretendo que cada personaje sea la alegría de la huerta, pero hay veces que se echa en falta un poco el carácter y la fluidez.

Recapitulando…

Estos primeros tres episodios de La Zona, me han dejado sensaciones encontradas. Tiene momentos de insulsas conversaciones, en los que carece de fuerza para mover la trama pero, en ocasiones, también demuestra que es capaz de todo lo contrario. En los últimos minutos del primer episodio, presenciamos la impactante escena, en la que una frágil pareja de ancianos, se ve brutalmente asesinada por un misterioso y atormentado hombre que recogieron del bosque. Y esta escena me parece de especial importancia, porque acaba suponiendo la llamada a la acción de la serie, desde el momento en el que le vemos empezar a comerse al abuelo y recibe, de manera súbita e inesperada, un disparo al asomarse a la puerta, sabemos que ha empezado lo serio.

En cierto modo, ese tiro nos sirve como pistoletazo de salida para descubrir esa cara oculta de La Zona, que nos empezarán a contar en el segundo capítulo, en el que descubriremos que ese atormentado caníbal, parece ser un empleado de la empresa encargada de limpiar la Zona contaminada, descubriremos que quizás el estar expuesto a tanta radiación deja secuelas, y que parece que la misma empresa está contratando cazadores furtivos en su busca… A partir de ese tiro, también conoceremos a dos trabajadores fugitivos y a un inspector enviado desde Madrid, que a su vez contribuirá a desarrollar otras tramas previamente planteadas, como las del contrabando y las mafias, dejando incluso entrever la corrupción en el cuerpo de policía. Tramas que nuestro protagonista tratará de resolver, a la vez que lidia con sus adicciones y con la posibilidad de que su hijo no haya perecido en el accidente.

En definitiva, La Zona es una apuesta muy valiente, con detalles sumamente pulidos y con una atmósfera sólida y atractiva que, por desgracia, en ocasiones se ve desfavorecida por diálogos carentes de sustancia. A pesar de sus defectos, creo que todavía nos puede ofrecer cosas muy interesantes, y estoy realmente intrigado por su devenir. Sea como sea, no cabe ninguna duda de que La Zona es un paso en la dirección correcta.



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Intento de guionista y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello.

3 comentarios

  1. Visto los dos primeros episodios he de decir que me ha invadido el tedio en ocasiones. Esperaba algo más apocalíptico y no tanto una trama policíaca muy vista. La veré entera pero no veo esa gran serie que algunos criticos han pregonado.

    Buen artículo!!

    • Estoy de acuerdo contigo, no creo que esté a la altura de lo prometido, y son demasiados los momentos en los que no fluye del todo bien. Pero creo que pone cosas interesantes sobre la mesa y, en ocasiones, logra una contundencia notable.
      Se percibe la ambición del querer estar a la altura de las grandes series inglesas y americanas. Y aunque no lo consiga, creo que es una buena iniciativa. Ojalá sirva como un punto de partida para crecer y elaborar una nueva y mejor línea de televisión en España

  2. Se intenta hacer algo diferente, y nos sale los mismo de siempre, con los caretos de costumbre. El intento de acercarse a los thrillers americanos, parece que se encamina bien y a la primera que pueden, vuelven a los errores de siempre de la televisión “made in Spain”. Aceptable para los fans del producto patrio. Para el resto, a otra cosa mariposa.

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