Llegó a su conclusión la primera temporada de Outlander: Sangre de mi Sangre, por lo que analizamos lo que la misma nos ha dejado y, en particular, este décimo y último episodio cuyo título es Algo Prestado. Creada por Matthew Roberts y basada en los personajes creados por la escritora Diana Gabaldon para su saga Outlander, la serie de Starz puede ser vista en España por Movistar+ y en Latinoamérica por Disney+.
Hola otra vez, forasteros y viajeros del tiempo. Llegamos al cierre de la primera temporada de Outlander: Sangre de mi Sangre con un episodio más largo de la cuenta (ochenta minutos) y también después de una espera más larga, pues la franquicia Outlander se ha tomado la costumbre de posponer habitualmente, a último momento y sin previo aviso, el cierre de temporada de sus series para la siguiente semana…
Se trata de un recurso que, en la pretensión de aumentar más el suspenso, termina a mi juicio por ser anticlimático, pero sospecho que les debe dar buenos resultados en las mediciones de audiencia o no lo seguirían haciendo, aunque también es verdad que la sorpresa deja de ser sorpresa si se repite seguido…
¿Se han cerrado las historias de amor de Brian con Ellen y Henry con Julia? Evidentemente no y siempre supimos que sería así, pues de lo contrario perdería sentido la segunda temporada que, por cierto, estuvo confirmada desde un primer momento. Tenemos, eso sí, una doble fuga en pareja y, como no podía tampoco ser de otra manera, un final que apunta a separar nuevamente a los personajes después de tanto que hicieron por estar juntos. ¿O acaso una serie como esta podría funcionar con parejas felizmente reunidas?
Pero pasemos mejor a ver ya mismo qué nos ha dejado el cierre de temporada, no sin antes advertir que SE VIENEN SPOILERS DE LA TRAMA ni dejar de recordar que pueden leer aquí los análisis previos de Outlander: Sangre de mi Sangre y aquí los de su serie madre Outlander.
Días del Futuro Pasado
Comenzamos con una serie de flashbacks o flashforwards, según como se los vea. El primero nos lleva al siglo XX y a los días en que Henry y Julia vivían felices celebrando el cumpleaños de la pequeña Claire y con el tío Quentin oficiando para esta de mentor o “maestro de la naturaleza”, como lo define Julia: anuncia, de hecho, que a la niña le espera una vida de aventuras y vaya si sabremos que será así… Esa línea temporal reaparece luego mostrándonos la invitación de Henry a Julia para acompañarle en su viaje a Escocia y la noticia de que esta espera un niño. Fuera de ello, no aporta a la trama demasiado que no supiéramos.

El segundo flashforward nos traslada a Leathers y al día de la esperada boda entre Malcolm y Ellen, a quien en ese momento creemos ver llegar al altar con el rostro cubierto, pero ya veremos más avanzado el capítulo que no es ella. La historia, mientras tanto, nos lleva un día antes…
Boda en Puerta
Retomamos entonces a Brian y Murtagh perseguidos en los bosques por el clan de asesinos. Murtagh atraviesa a uno en tanto que Brain degüella a otro y, tras desarmar a un tercero, lo ajusticia con su propio arco. Un cuarto, atado a un árbol e interrogado, confiesa que los contrató Colum Mackenzie. Brian siente que debe anoticiar a Ellen, pero antes se carga al cautivo ya que no puede dejarle vivo y así termina sus días el equipo de asesinos más torpe e ineficiente de la historia. Murtagh, a todo esto, está herido en una pierna, pero dice que se las arreglará: el clásico déjame y sigue tú…
En Leathers, todo se prepara para la boda con gran pompa, al punto que Fitzgibbons le dice a Ellen que la suya será una ceremonia propia de una reina. Sin embargo, esta reflexiona acerca de si es en verdad reina o prisionera y la criada responde que quizás las dos cosas.
Por otra parte, Ellen está en plan de pedir disculpas, sobre todo a aquellas que, como Jocasta, fueron en su momento casadas por compromiso y sin pedirles opinión: está claro que ahora siente en carne propia lo que quizás en su momento no le importó. Jocasta, sin embargo, se sorprende y no pareciera haber visto en ello nunca un problema, más allá de no formar con Cameron el mejor matrimonio del mundo.
Intercambiando luego bromas sobre hombres con ella y el resto de las muchachas, Ellen tiene la mala fortuna de hacer referencia a Malcolm como “esposo simple y tonto”, lo cual no gusta ni un poco a su hermana Maura Grant (Bobby Rainsbury) que, allí presente, recuerda a Ellen que Malcolm ha estado enamorado de ella desde los siete años y espera por lo tanto que actúe en consecuencia en lugar de arruinarle la vida, dicho lo cual se retira disgustada.
Fingiendo un Secuestro
En Leoch, Lovat no sale de su consternación tras haber sido puesto en ridículo por los Grant. Julia finge intentar consolarle y que olvide el incidente, pero él le echa en cara no saber nada sobre el honor y la dignidad, a lo que ella replica que tendrá a su favor ambos cuando su hijo sea confirmado como futuro soberano. Afecto como es a la jactancia y la vanagloria, el viejo pareciera quedar con ello conforme…
Pero Julia, por supuesto, está armando su movida para escapar con Henry y cuenta en ello con el apoyo de Davina Porter. Para no perjudicarla, de todas formas, la idea es fingir un secuestro, pero para ello hay que lograr engañar a Balloch, así que, llevando al bebé en brazos, se encuentra con Henry en el árbol junto al muro que habían pautado y, una vez allí, comienza a gritar pidiendo ayuda. Cuando Balloch llega a la escena, es golpeado en la cabeza por Henry con una roca y queda inconsciente.
Henry está a un paso de rematarlo, pero Julia, más cerebral, le detiene porque necesitan que el matón de Lovat dé testimonio avalando lo del secuestro: lo que hoy llamaríamos una coartada, bah. Reencontrados así y, en medio de la emoción del momento, ambos parten pues al galope.
Novia Fugitiva
Ataviado como un Grant, Brian logra una vez más infiltrarse en Leathers, pero se cruza con Jocasta. Dice llevar un recado para Ellen Mackenzie y necesita saber dónde están sus aposentos, pero ella no es tonta y le reconoce de inmediato por haberle visto en el Beltane luciendo tartán de los Fraser. Jaqueado pues in fraganti, se ve obligado a reconocer ante Jocasta quién es y, contándole acerca de lo ocurrido y especialmente del intento de asesinato perpetrado por Colum, le pide ayuda para llegar a Ellen.
Jocasta se siente tocada. Relaciona claramente con su propia historia y no quiere para su hermana un matrimonio sin amor como el de ella. El reencuentro entre Brian y Ellen se produce pues en las habitaciones de esta, quien no puede creer verle allí exponiendo su vida. Cuando él le anoticia de lo hecho por Dougal, va a hablar con él en privado y detecta en su evasiva forma de responder que le está mintiendo, pero nada dice y prefiere seguirle la farsa…

Habida cuenta, pues, de que él no ha cumplido su palabra, Ellen se siente en libertad de incumplir la suya y, por lo tanto, planea escapar tanto de la boda como del castillo junto a su verdadero amor. Para ello, requieren de la ayuda de Jocasta y Fitzgibbons, que les ocultan en espera del momento adecuado.
En el salón donde se está por llevar a cabo la ceremonia no hay noticias de Ellen y Malcolm comienza a ponerse nervioso, aunque no tanto como Colum, que no puede creer el desplante de su hermana. La situación es por demás delicada porque podría llevar a un enfrentamiento crucial entre clanes, tal es así que el tío Grant sentencia que los suyos solo se irán de allí con una boda o una cabeza.
Colum saca entonces un as de la manga que no vimos venir (ni tampoco había forma). Va a hablar en privado con Dougal y ello hace temer a Ned que le busque en su condición de señor de guerra, pero sus planes son otros…
Caemos así a la escena casi inicial en que viéramos a la novia llegando al altar con el rostro velado. La expresión de Malcolm, sin embargo, revela que no puede ser Ellen, pues se le ve dolido y traicionado. Y, en efecto, se trata de Maura, la hermana menor de los Grant, mientras que el impensado contrayente en matrimonio no es otro que Dougal, cumpliendo de ese modo con la boda requerida por el tío Grant. Algo prestado, como reza el título del episodio haciendo referencia al famoso mito acerca de qué hay que llevar puesto al momento de casarse…
Termina pues habiendo celebración de todas formas, pero el rostro de Malcolm está lejos de ser de festejo. En determinado momento, Dougal y Maura se marchan a la habitación y dan rienda suelta a sus apetitos sexuales al más rústico modo escocés. Pero Malcolm se ausenta de la fiesta por motivos distintos y, al hacerlo, se cruza con Ellen y Brian, que en ese momento están llevando a cabo su fuga.
Ella le recuerda que nunca le prometió nada y si estaba a punto de contraer matrimonio con él era por obligación, además de anoticiarle que ama profundamente a Brian. Lejos del Malcolm medido y moderado que vimos a lo largo de la temporada, luce ahora furioso y desencajado mientras les cierra el paso y echa en cara a su ex contrayente el estar escapando con un bastardo.
Brian le pide lo mejor que puede que les deje pasar, pero no solo no accede sino que además desenvaina su daga y le ataca. Esquivando la embestida a pesar de una herida en el brazo, Brian logra tomarle a Malcolm el suyo propio y este termina muriendo con la hoja de su arma ensartada en el vientre. Ellen ve la escena consternada, pero no hay tiempo de nada porque están en peligro si permanecen mucho allí, así que reemprenden la fuga.
Se encuentran con el herido Murtagh en una oculta cabaña de piedra en los bosques a la cual, según este, solo se puede llegar por el río o a vuelo de águila. Hay una reconciliación entre él y Brian, a quien manifiesta que será feliz si les sabe a ellos felices. También tiene una charla íntima con Ellen, en la cual esta le agradece y le dice que atesorará para siempre su amistad.
En plan de complicidad, Murtagh comunica a Brian que saldrá a cazar y no retornará hasta el día siguiente, lo cual es clara invitación a disponer de la cabaña a gusto para lo que quiera hacer con Ellen. En efecto, una vez que se retira, ambos amantes se entregan a otra larga y tediosa escena de sexo con fetiche de herida incluido y que quizás (no la cronometré) supere en duración a la que tuvieran en aquella iglesia derruida y abandonada.
Ya al otro día y mientras miran en lontananza, ella dice que estará siempre allí donde él esté… y donde él muera, morirá, lo cual da lugar a un recíproco juramento con sangre. Pero la ensoñación del momento es interrumpida cuando los tórtolos ven levantarse columnas de humo que indican hogueras a las cuales ambos reconocen como un llamado a la rebelión jacobita, que claramente ha comenzado. Ella le pregunta a él que hará y él dice que es su deber ir. No podía pensarse que duraran mucho tiempo en compañía uno del otro…

Solo Henry…
¿Qué pasa mientras tanto con la otra pareja fugitiva? Pues como era de prever, Lovat está furioso ante la noticia del supuesto secuestro por parte de “un admirador”, como le fuera en su momento presentado Henry, aunque seguramente lo que más le preocupa no es Julia sino su supuesto heredero.
Al castillo, mientras tanto, arriba una partida de jinetes al mando de Bug y Lovat se anoticia por ellos de que el “secuestrador” no es otro que el vocero de los Grant, del cual andan en busca. El viejo manifiesta querer acompañarles, pero Bug lo ningunea con que no responde a sus órdenes y sale con los suyos de inmediato al galope en procura de encontrar al fugitivo, del cual asegura que se encargarán…
Henry y Julia logran llegar con el niño a las piedras, pero cuando viene el momento de cruzar, ella siente súbito pánico de que el bebé no pueda hacerlo, lo cual vendría a significar que quedara allí tirado y abandonado.

La solución, pues, es que Henry intente cruzar primero con él para que, en caso de que el niño no pueda, Julia esté allí para asistirlo. Pero los jinetes de Bug están ya a la vista y los tiempos urgen. Julia sabe que Henry no sobrevivirá si lo capturan, por lo cual le ruega que cruce solo él, ya que nada le harán a ella si la ven como rescatada víctima de secuestro: otra vez el déjame y sigue tú. En efecto, tras un sentido beso de despedida y con todo el dolor del mundo, Henry ve su plan como lógico: se dirige hacia las piedras y ya no volvemos a saber de él…
Balance de Temporada
Y se nos ha ido la primera temporada de Outlander: Sangre de mi Sangre con una entrega que, como hasta aquí la serie en general, ha sido muy entretenida y nos ha dejado un tremendo cliffhanger de frente a la segunda, más allá de que el camino para llegar a ello haya estado atravesado por incongruencias, lugares comunes y deus ex machina…
De estos últimos, justamente, el más relevante ha sido sin duda el de Dougal Mackenzie contrayendo matrimonio con Maura Grant. No deja de ser interesante que se haya evitado el harto repetido cliché telenovelesco de la boda interrumpida (pensé que íbamos indefectiblemente hacia ello), pero…, ¿de dónde demonios salió Maura?
No es que no haya habido referencias a ella en Outlander, pero todas indirectas o in absentia, pues Dougal ya estaba viudo cuando Claire le conoció, lo que hace prever para ella una muerte relativamente joven. Pero jamás la habíamos visto ni se hizo alusión alguna en esta serie, lo cual la convierte en un recurso fortuito al que se echó mano a último momento para forzar un giro en la trama.
Es una pena porque parece un personaje interesante y está bien actuado por Bobby Rainsbury, pero hubiera sido mucho mejor que nos contaran sobre ella desde algunos episodios atrás para que tuviéramos cómo, aunque fuera díficil, deducir que pudiera la joven ser la solución al entuerto creado con la fuga de Ellen. Cuando se introduce un giro de esas características, la idea es que el espectador sienta que tenía la respuesta en sus narices y no la veía, pero aquí no había nada que ver y, por lo tanto, termina siendo un recurso argumental algo tramposo.
Lo único que vimos de ella fue un ligero coqueteo con Dougal al cruzarse con él en el castillo y lo que sí sabemos es que defiende a muerte a su hermano Malcolm, lo que hace prever la peor de las furias cuando se entere que ha sido asesinado. La amenaza que, de hecho, le hizo a Ellen durante la reunión de muchachas es bastante sugerente y anuncia un papel destacado de Maura en la segunda temporada, pero no hubiera venido nada mal que, para valorar mejor eso cuando llegue, nos contaran más de ella en esta primera que acaba de finalizar.
La serie, por cierto, pareciera tener tendencia a desaprovechar a sus personajes más interesantes, ya sea por introducirlos demasiado tarde (como pasó con el tío Grant, a quien solo conocimos durante dos capítulos) o por borrarlos cuando más prometen, como Malcolm. De hecho, habíamos hablado en el análisis anterior de los matices que daban interés a este último, pero… ya se lo han cargado de modo simple y rápido…
Por cierto y no es un dato menor: Brian había dicho en su momento ante Lovat que mataría por Ellen y ya lo ha hecho. Más aún: si no conté mal, fueron cuatro las muertes que llevó a cabo por propia mano en este capítulo y, ya sea de manera directa o indirecta, todas han tenido que ver con ella. A propósito e insisto: los del clan de los asesinos eran un hato de inútiles y si era así cómo trabajaban habitualmente, cuesta entender de qué modo habían obtenido su “reputación”…
Y si hablamos de Murtagh, allí tenemos el otro gran deus ex machina del episodio de cierre. ¿En qué momento y por qué cambió su postura con respecto al amor de Brian por Ellen, pasando del odio visceral por su primo a una aceptación casi salomónica y luciendo su rostro una sonrisa beatífica en modo Buda?
Al menos en el caso de Jocasta, podemos entender que acabó ayudando a Ellen después de que el pedido de disculpa de esta le hiciera comprender lo injusto de tener que casarse con alguien a quien no se ama, pero de parte de Murtagh no tenemos la menor idea de cuál fue la chispa que le llevó a ver las cosas de otra manera ni, mucho menos, nos han contado su proceso de transformación. Todo salió de la nada…
Pero el centro del episodio ha sido sin dudas la doble fuga de las parejas de amantes. La de Ellen y Brian ha sido la que más minutos se ha llevado y no sé si tan justificados porque la larguísima escena de sexo quitó lugar a un mejor desarrollo de la trama o los personajes (podrían haber sido dedicados a Maura, por ejemplo).
Pero volvemos a lo mismo: el universo Outlander funciona con una o dos escenas de sexo por capítulo y la serie responde a una demanda de fanservice, aunque por momentos se pareciera menospreciar al público o tomarlo equivocadamente por idiota al creer que solo con eso se le va a mantener prendido.
En cuanto a la otra fuga, el escenario pinta más complicado para Henry y Julia que, a tan poco de reencontrarse, han debido sin embargo separarse nuevamente, esta vez a sabiendas.
La cosa no se ve bien especialmente para ella, pues si bien es cierto que la versión oficial que tienen en Leoch es la de un secuestro, también lo es que ahora Lovat sabe de la identidad de Henry y, si se pone a indagar, hay altas posibilidades de que descubra el verdadero vínculo que le une a Julia más allá de la historia del secuestro, a lo que se suman las probables contradicciones en que pudiera incurrir ella al relatar los hechos sin saber cuánto sabe el viejo.
Quedará pues en Henry el saber regresar al siglo XVIII para rescatarla y nos surgen preguntas: ¿qué hará en el siglo XX? ¿Pondrá a Quentin al tanto de la situación encomendándole la custodia de Claire en caso de que ya no pueda volver? Lo que preocupa un poco es que las decisiones de él suelen ser bastante torpes y, de hecho, ha sido la astucia de Julia lo que hasta aquí ha librado a la pareja de peores consecuencias. Con Henry decidiendo en soledad, las perspectivas no son las mejores…
Por último, el escenario histórico es algo que ha aparecido muy esporádicamente a lo largo de la temporada enriqueciendo la trama en cada oportunidad en que lo ha hecho pero, salvo por la escena de las fogatas casi en el cierre, ha estado por completo ausente de esta entrega final.
En parte era esperable porque se caía de maduro que el último capítulo estaría dedicado casi con exclusividad a la boda en Leathers y a los eventuales intentos de fuga de ambas parejas, pero ojalá ese contexto tenga en la próxima temporada la presencia que merece y, sobre todo, Rob Roy, personaje histórico cuyo nombre está teñido de leyenda y en el cual no se ha profundizado hasta aquí lo suficiente.
En definitiva, si algo caracteriza al universo Outlander es la habilidad para mantenernos atrapados con recursos que, no por ser de culebrón, dejan de ser efectivos y, en todo caso, ayudan a entender por qué las telenovelas gozan de tanto éxito por mucho que se las critique.
En esta primera temporada, Outlander: Sangre de mi Sangre se ha apropiado de algunas de las desmesuras e incongruencias habituales en la franquicia e, incluso, las ha exacerbado. Y si bien es una pena que desaproveche a sus mejores personajes, el escenario de la segunda temporada nos lleva inevitablemente a querer visitarlo. La buena noticia es que ya está rodándose en Escocia y ello nos da esperanzas de que no haya que aguardar dos años para visionarla.
Agradeciendo el haberme acompañado hasta aquí con estos análisis, les invito pues a seguirlo haciendo cuando la segunda temporada llegue o, quizás antes, con la octava y última de Outlander, cuyo estreno se prevé para los primeros meses de 2026.
Hasta entonces y sean felices…




Rodolfo…primero gracias por tu aporte en esta temporada, me ha gustado ir leyendo tu crónica semana a semana desde que la descubrí.
Particularmente sobre este capítulo final , lo he disfrutado y he conseguido cerrar varios frentes que tenía abiertos, creo que al fin y al cabo, después de varios deslices raros, han conseguido conectar bien las historias. No noté los 80 minutos.
Destaco a Jocasta ( su reacción al saber herido a Murtagh!!) y la relación de la recién caída Maura ( ¡Que personalidad!) con Dougal, que parece, al menos de momento, haber encontrado su correa.
Lo de Murtagh siento que cede derrotado al ver la mirada de Ellen a Brian y nos da a entender que la quiere tanto que solo quiere su felicidad, un caballero.
Sin dudas, mi personaje preferido de esta precuela.
Una pena Malcolm, no entiendo ni me esperaba su muerte a manos del nuevo Brian killer…(sin palabras lo del clan de asesinos…) .
Personalmente espero más de los eventos históricos de Escocia en la segunda temporada.
También será momento para el cierre de Julia y Henry, que anticipa tristeza desde su inicio.
Ojala como decís, no tengamos que esperar 2 años para ello, pero bueno, mientras veremos el esperado el final de Jamie y Claire.
Saludos!
Hola Daniel: por el contrario, gracias a ti por comentar y por haber acompañado con tus aportes. Me alegra de que te hayan gustado estas reseñas.
Maura tiene, como dices, una gran personalidad y podría ser un personaje interesante si no lo desaprovechan; eso sí, sabemos que tiene fecha de caducidad porque Dougal estará ya viudo cuando Claire le conozca. Y lo de Malcolm una pena, porque era un personaje que daba para mucho más con sus sentimientos contradictorios y sus matices; de hecho, se me hizo difícil odiarlo. Con respecto a lo de Murtagh, está bien, la tuya es una interpretación válida y eso es lo bueno de estos comentarios, que a veces ayudan a incorporar otros puntos de vista, ya que no hay un único modo de ver una serie ni, en general, nada.
Ahora, a esperar. No creo que sean dos años si ya la están filmando. Supongo que la fecha de estreno de la octava de Outlander será la variable que decida, pues si se dilata mucho dudo que estrenen dos series de la franquicia en el mismo año; si se estrena en los primeros meses, hay esperanza.
Así que bueno, nada, muchísimas gracias por tu aporte y nos encontraremos seguramente en otro momento, ya sea con la segunda temporada de esta serie, con la octava de Outlander o lo que sea que nos traiga la franquicia.
Un saludo y que estés bien!
Estimado hay un detalle que hiciste alusion, que Dougal ya estaba viudo cuando conoce a Claire, pero no es así,en la temporada 1 de Outlander no recuerdo el capitulo, se hace mension a la muerte de la esposa de Dougal, a pesar que no vivían juntos el siente un profundo dolor y enloquece en la sala del castillo donde empieza a romper todo lo que se le cruza, Colun le pide a Claire qué le de una infusión para calmarlo y poder contenerlo, ella prepara el brebaje y lo vacía en una botella de Wisky qué el accede a tomar sin saber las consecuencias…ese fue mi aporte, gracias por la explicación del último capítulo.
Hola Gloria, gracias por comentar y por recordármelo. Es buena la aclaración que haces pero de lo que sí estoy casi seguro es de que Claire no llega nunca a conocer a Maura ni nosotros a verla en pantalla. Me parece recordar que no. Es posible que tengas razón y aún no estuviera viudo: quizás la mejor forma de expresarlo era que nosotros no llegamos a conocerla. Un saludo y muchas gracias por el aporte!
Hola ! Tiene razón Gloria respecto al ataque de dolor y furia que sufre Dougal cuando Maura muere, y si, es Claire quien le da esa especie de sedante. Pero también es cierto que nunca se la vio en la serie y que no vivía con Dougal, por eso Collum lo envía unos días a su casa (donde ella vivía) para que se ocupe de su tragedia y para que vuelva una vez que se haya calmado. El resto de la descripción, impecable Rodolfo, coincido en todo. Gracias!
Hola Yanina: muchas gracias por comentar y por el dato. A veces se hace difícil recordar todo y más cuando ya han pasado… ¡Madre mía, once años desde aquella primera temporada! Jaja. Gracias desde ya por leer y me alegra que coincidamos. Nos vemos en la segunda temporada o en la octava de Outlander. Un saludo y que estés bien!
Hola, Roberto! Muchas gracias por el desarrollo del último capítulo, tus comentarios e ideas hacen replantearse todos esos recursos de los guionistas que, a veces, nos ciegan con su brillo romántico y sacan esa añoranza de la serie original cuando vemos que todo se acaba.
Personalmente confío en esos guionistas por qué son los mismos que en Outlander nos dieron personajes como Murtagh que en los libros no tienen tanto peso….pueden volver a hacerlo con personajes como Maura, Bug o los mismisimos Beacham de los que poco se sabía…y comparto contigo que han desaprovechado algunos otros como el caso de Malcolm.
También confío en que se cuente con la gran Diana Gabaldon para la parte histórica y para esa habilidad que la autora tiene para conectar al final a todos sus personajes.
Lo que más me llama la atención de la nueva serie es la necesidad de explicarlo todo pero también es algo que me gusta y me divierte por qué son reseñas de la serie original (el collar de perlas de Ellen, los brazaletes de Murtagh o la mismísima Maura que en Outlander se la menciona sin llegar a aparecer)….es por eso que creo que esos guionistas y Gabaldon van a volver a «hacer magia» y todo va a estar conectado en la última temporada de Outlander….o eso espero!
Nos leemos, un saludo.
Hola Mar: gracias por comentar y por hacernos llegar tus impresiones. Ojalá tengas razón y los guionistas sepan encontrar el camino. Coincido y estoy casi seguro que conectarán de algún modo con la octava temporada de Outlander que, muy posiblemente, termine a su vez haciendo de «tráiler» para la segunda temporada de esta serie, ya que en poco tiempo será la única de la franquicia en emisión (al menos de momento) y, obviamente, tienen que promocionarla.
En cuanto a la necesidad de explicarlo todo que señalas, entiendo que tiene que ver con darle una base a esta serie para que tenga sentido dentro de lo que ya conocemos, ya sea por los libros o por la serie principal. Algo así como que se sienten en necesidad de «dar examen» ante los fans.
En fin, veremos con qué se nos vienen en la siguiente temporada y ojalá que, como dices, hagan «magia». La serie, por lo pronto, es muy entretenida más allá de algún que otro desajuste de la trama o lo desaprovechado de algunos personajes.
Muchas gracias por tu extenso aporte y nos encontramos en la próxima temporada o en la última de Outlander. Solo una cosa: mi nombre es Rodolfo y no Roberto, jaja… Un saludo y que estés bien!
Uuuupppps!!…..Mil perdones🙏 Rodolfo por lo extenso y por rebautizarte…..la pasión me puede😂😂😂😂😂
Hola otra vez Mar. ¿Perdón por qué?? Jaja… cuando te agradezco por tu extenso comentario lo destaco como virtud, no como problema ni defecto. Y con respecto a lo del nombre, es apenas un desliz. Así que nada que perdonar y mucho que agradecer. Buena semana!