Peacemaker encara la recta final con este séptimo y penúltimo episodio de esta primera temporada. La ficción de HBO Max continúa siendo una gran apuesta y está ganando en profundidad conforme pasan los episodios.
Para el resto de análisis de Peacemaker podéis pinchar en este enlace.

De Vacas, águilas y Dragones
Ya vimos al final del capítulo anterior que las cosas se están poniendo muy cuesta arriba a nuestros protagonistas con la invasión de las mariposas y la ruptura del equipo por culpa de la traición de Adebayo.
A esto podemos añadir que ya por fin sabemos el motivo por el que Chris mató a su hermano y lo que Auggie tuvo que ver en ello. ‘El Dragón Blanco’ es el ganador del premio a peor padre de la historia por méritos propios. Organizar peleas entre sus hijos para realizar apuestas supera la mezquindad que había demostrado durante toda la serie. Preparar esos combates entre niños y luego culpar a Chris de la muerte de su hermano es rastrero y Robert Patrick con su interpretación consigue elevar el asco que sentimos por este personaje a la enésima potencia.

A todo el dolor que siente Peacemaker tenemos que sumar el sentimiento de traición que lo embarga por todo lo que se encuentra alrededor del diario. Junto con Chris, Emilia es el otro personaje que más ha evolucionado durante la serie y eso se nota en la forma en la que confronta a Adebayo por sus actos.
En este capítulo nuestros personajes no se van a unir hasta el final, con lo que veremos como tienen que escapar de sus respectivos perseguidores.
El arco de Peacemaker y su padre se cierra aquí, pues ‘el Dragon blanco’ y su caterva de acólitos van a perseguir a su hijo para vengarse por haberlo incriminado con las huellas.

El traje de Auggie queda muy bien en pantalla y no canta a ‘Power Ranger’ y su aspecto exagerado no resta fuerza al final dramático entre padre e hijo. Lo que si es cierto que hay momentos muy cómicos en dicha persecución. Por suerte no me han sacado de la trama y he descubierto que los mapaches son chungos.
Tras el desenlace del conflicto entre Auggie y Chris y la visita a la veterinaria podemos decir que Peacemaker está muy cerca de ser el héroe que creía ser en ‘Escuadrón Suicida’. Aguili se roba el show, tanto de forma cómica como emotiva.
Por otro lado tenemos a Emilia Murn y Adebayo que tienen que huir de las mariposas lideradas por Song mientras la primera descubre que Leota es hija de Waller. Pronto van a descubrir que en esta guerra habrá bajas y que deberán reponerse a ellas.

El grupo unido encara el capítulo final en el que van a ir a por todas con un plan para debilitar a las mariposas y así poder combatirlas y derrotarlas. Se nos viene un episodio octavo que promete acción y tensión.
Conclusión
La serie está abandonando su comicidad para dar paso a tramas algo más profundas que están haciendo crecer a los personajes. El momento de Peacemaker rezando por la vida de Aguili es de lo más emotivo del episodio y nos demuestra que en el fondo es buena persona.
La historia de la serie está avanzando de forma lineal y sin muchos aspavientos pero funciona para hacer a todos los protagonistas atractivos. La acción y el dramatismo nos van a llevar a un final que promete ser épico.
Los efectos especiales finales de ‘la vaca’ me han parecido muy buenos y eso es lo que necesitamos los amantes de DC, ficciones que tengan guiones de calidad y una producción a la altura. Olvidemos a CW.
Me alegro mucho que James Gunn haya dejado a un lado el humor repetitivo que inundaba los primeros episodios y se haya centrado en hacer crecer a los personajes.
Otro punto muy positivo de esta ficción es la música, que está perfectamente escogida: ‘Home Sweet home’ de Mötley Crüe para iniciar este capítulo ha sido muy acertada.
Como apunte final decir que una serie que comenzó siendo divertida pero algo olvidable me está consiguiendo enganchar.
Un saludo desde el sótano de la Batcueva.



