Análisis de The Expanse. Temporada 3. Capítulo 5

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Bienvenid@s una semana más a nuestra cita con The Expanse. En esta ocasión os traemos una breve reseña del quinto capítulo de la tercera temporada: ‘Punto triple’. Nos acercamos al clímax de este arco argumental y las tensiones van en aumento en todos los frentes. Mientras nuestros héroes se preparan para su llegada a Ío, la tragedia se masca a bordo de la nave del almirante Souther, la Agatha King, cuando las sospechas sobre la traición de Nguyen y su encubrimiento de lo que es sin duda una guerra ilegal van en aumento.

¿Preparados? Recordad que siempre podéis revisitar nuestras reseñas de capítulos anteriores haciendo clic aquí.

la capitana Kirino, uno de los personajes con la cabeza mejor amueblada que ha visto la serie

Este quinto capítulo de la temporada se puede jactar de ser, ciertamente, espacial. Nos olvidamos de la tierra, de Errinwright y de Anna, para centrarnos en la Rocinante, las intrigas palaciegas dentro de la Agatha King y lo que está ocurriendo con el pobre Katoa en Ío.

A bordo de la Roci, Holden y Cía se preparan para su llegada a la base de Mao en Ío y lo ciertos es que lo ánimos siguen sin ser de camaradería precisamente. Mientras un Amos con gesto creciente de preocupación enseña a un Prax con ánimos asesinos a defenderse con una pistola, Avasarala le confiesa a Holden que necesita una muestra de la Protomolécula, porque la tierra no tiene y su uso como elemento disuasorio es ahora crucial para mantener la paz en el sistema solar. Y hablando de confesiones, en uno de los giros más imprevisibles de la serie nos enteramos de que la buena de Naomi no solo fue realmente miembro de la APE sino que tiene un hijo, Philip, que fue robado por su antigua pareja. Es su preocupación por ese niño, más allá de su nacionalismo cinturoniano, lo que la impulso a entregar la Protomolécula a Johnson.

Mientras tanto en Ío Jules-Pierre Mao y Strickland siguen torturando e interrogando a Katoa, cuyo aspecto ha cambiado hasta el punto de parecer un adulto. En medio de sus delirios causados por la infección protomolécular el niño (¿o joven?) le confiesa a Mao que la protomolécula está intentando completar ‘la obra’, algo que algunos recordaréis Julie Mao ya menciono al Detective Miller en ese último encuentro que tuvieron antes de que Eros cayese en Venus. Antes de que puedan averiguar nada más, la transformación de Katoa se acelera, por lo que se ven obligados a infectar a otro niño para seguir ‘hablando’ con la protomolécula y… ¿a qué no adivináis quién es la próxima candidata? Pues sí, Mei, tic, tac, tic, tac….

Haría un chiste sobre todo lo rápido que ha crecido Katoa si la situación no fuese tan triste. En serío, que les den a Mao y a Strickland por donde amargan lo pepinos

En camino hacia Ganímedes, donde se va a producir la próxima gran batalla de las flotas terrícola y marciana, uno de los cadetes marcianos del capítulo anterior le entrega a la capitana Kirino (oficial de la flota) el mensaje de Avasarala que incrimina a Errinwright, convenciéndola más o menos de que la guerra es ilegal y el derramamiento de sangre no es inevitable. Sin embargo, a bordo de la Agatha King, Nguyen no piensa parar su cruzada personal contra los habitantes del planeta rojo, y consigue que Mao le entregue los código de lanzamiento de los ‘soldados’ híbridos que Strickland tenía listos, algo que pone en peligro la supervivencia de la humanidad en Marte.

Cuando el mensaje de Avasarala llega hasta Souther de parte de marte y este confirma la historia interrogando a Coytar, él y un contingente de soldados fieles intentan amotinarse pero la cosa no sale bien del todo y Nguyen acaba matando a Souther de un disparo, justo cuando este había ordenado retirarse al resto de la flota. Cuando un Nguyen cada vez más trastornado dispara contra sus propias naves para hacerlas regresar, matando a cientos, una rebelión a gran escala en el centro de mando acaba con la muerte de la mayoría de la tripulación de la nave. Viendo que la capitana Kirino ofrece ayuda a las naves terrícolas, un acto de altruismo que podría cambiar el rumbo de la guerra, Nguyen, con el rostro desencajado, lanza los híbridos contra la flota al completo, rumbo a Marte, mientras Holden, Bobbie, Amos y el resto del equipo que acaba de tocar tierra en Ío, observa atónito el lanzamiento.

Ya no es sólo Mei, la supervivencia de Marte está en juego, y un Marte herido y acorralado podría suponer, por asociación, el fin de la tierra. Poca cosa.

VALORACIÓN

Byron Mann lo borda en este episodio como un Nguyen muy perturbado

Punto Triple es uno de los mejores episodios de la temporada, si el capítulo anterior era puramente de transición, aquí ya empezamos a meternos en materia y no solo tenemos mucha intriga militar, con motín incluido, sino que también tenemos revelaciones importantes como el secreto de Naomi o un pequeño avance sobre el misterio de la protomolécula. Es un capítulo que mueve la trama hacia adelante y sirve como preámbulo al clímax final de este arco argumental que se acerca por momentos. Poco más que comentar a nivel técnico, que es el habitual, pero en lo que se refiere a las actuaciones cabe destacar a Krista Bridges como la capitana Kirino, en un papel de mujer fuerte y sobria que exuda autoridad y buen juicio por todos sus poros, un personaje agradecido que se suma a las filas de una serie ya de por si llena de mujeres en posiciones de poder.

Hasta aquí la reseña de este capítulo, nos leemos la semana que viene si así lo deseáis y hasta entonces, y como siempre, sed muy felices.



el autor

Graduado en Estudios Ingleses por la Universidad Autónoma de Madrid. Aficionado a la literatura, el arte, el cine y el mundo de los videojuegos, con una especial predilección por el género de ciencia ficción en todos los medios.

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