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Análisis de Yellowstone. Temporada 1

Bienvenidos al análisis de la primera temporada de Yellowstone, una de las series más esperadas y la que lleva más tiempo de retraso con respecto a su emisión original. Paramount Network en España emite la serie en abierto y nosotros vamos a ver lo que da de si. Vamos al lío.

Los Dutton: Dallas 3.0

Yellowstone cuenta la historia de los Dutton, propietarios del rancho Yellowstone, una propiedad enorme que linda con el Parque Nacional del mismo nombre. El episodio piloto sirve de presentación de los personajes y sienta las bases de las tramas que se van a desarrollar en los siguientes episodios.

Yellowstone es una serie creada por John Linson (productor ejecutivo de Hijos de la Anarquía) y Taylor Sheridan, guionista de Sicario, Sicario: el día del soldado, Comanchería y Wind River, de la que también es director. Si habéis visto estas obras, ya podeís haceros una idea de por donde va Yellowstone: personajes duros, viviendo en la frontera de un mundo que está al margen de las grandes ciudades, con sus propias leyes y sus propias reglas, en unos paisajes naturales inmensos, épicos, con frases afiladas como cuchillos.

Los Dutton

Pero hay algo más. Yellowstone es un western fronterizo y crepuscular, si, pero con reminiscencias de grandes culebrones televisivos. Su principal referente es Dallas, la madre de todos los culebrones protagonizados por ricos, pero en este caso tenemos un culebrón mucho más moderno y estimulante.

La comparación con Dallas no es gratuita. En ambas series tenemos una familia con un rancho, un patriarca, un hijo bueno pero díscolo que desobedece al patriarca casándose con quien no debe, una borracha, un capataz que se lía con quien no debe, un villano de medio pelo,… Lo único que no queda claro es a quién adjudicamos el papel de J.R. porque en Yellowstone todo el mundo hace méritos para ello. Y ya os avanzo que no es Jamie Dutton.

Los Ewing (y el capataz a la izquierda)

Kevin Costner, western eres tu

Si Taylor Sheridan es uno de los principales alicientes de Yellowstone, el otro es su protagonista principal, Kevin Coster, quien encarna al patriarca del clan, John Dutton. Costner es el eslabón perdido entre el Hollywood clásico y el moderno, un actor al que al principio de su carrera había quien le llamaba “el nuevo Cary Grant”.

Kevin Costner se ha tomado siempre muy en serio a sí mismo y a su carrera. Demasiado. En ocasiones eso le ha salido caro (¿alguién ha dicho Waterworld?) pero a costa de seguir siempre la misma linea ha conseguido mantener un prestigio alto, o como mínimo una buena imagen, no como otros que han degenerado hasta convertirse en una parodía de si mismos (¿alguién ha dicho Robert de Niro?, ¿no?, bueno, creo haber oido Nicolas Cage, que también nos vale). Gran parte de su prestigio lo debe a su reiterada manía por protagonizar westerns y aquí ha conseguido continuar en la senda al mismo tiempo que se ha reinventado.

John Dutton es un tipo duro, de los de antes, un genuino norteamericano republicano (no confundir con los trumpistas) que ejerce de terrateniente, cacique y padre, todo a tiempo completo. Joder, si hasta es el comisario de los ganaderos, que tienen su propia fuerza policial. Toda la serie giran en torno a él y a cómo lucha con cualquiera que le toque lo que es suyo. Dutton lleva el rancho de Yellowstone como si fuese su propio país, con sus propias leyes. Fascinante la tradición de marcar a sus hombres como si fuesen ganado; lo que al principio parece una aberración, con el transcurrir de los episodios se revela como algo más profundo, un símbolo de renacimiento y esperanza. Si esto fuese Dallas, John Dutton ejercería de Jack Ewing.

La prole

John Dutton tiene tres hijos. En realidad tenía cuatro pero su primogénito fallece en el primer episodio. El siguiente en ascender al cargo es Jamie Dutton, interpretado por Wes Bentley. Jamie es abogado y como tal siempre parece una serpiente a punto de saltar. A la sombra de su padre, retratado como el más débil de sus hijos y algo pusilánime, es al mismo tiempo el más normal de todos. Quizás por eso resulta el personaje menos interesante de esta primera temporada.

El menor de los hijos Dutton es Kayce Dutton, encarnado por Luke Grimes. Kayce es el rebelde de la familia, un ex-Seal que dejó embarazada a una india y se fue a vivir con ella en la reserva que linda con el rancho Yellowstone. Si en un principio pensé que estábamos ante el Bobby Ewing de la serie, craso error. Kayce Dutton es un personaje con muchos fantasmas a cuestas. Odia a su padre pero lo da todo por él y su familia. Además, no hay episodio en el que no deje un cadaver a su paso, o dos. La relación con su padre es una de las tramas más interesantes de la serie.

Nos queda hablar de Beth Dutton, interpretada por Kelly Reilly. Como suele decirse, a Beth Dutton hay que darle de comer aparte. Cínica, manipuladora, alcohólica, amargada,… cualquier adjetivo parecido se le puede aplicar perfectamente. Es un personaje totalmente roto, desgarrado, alguien que pide ayuda a gritos en cada episodio. Es el único personaje femenino relevante y la verdad es que el género no queda muy bien parado.

Los villanos

Villanos, lo que se dice villanos, tenemos un par pero no parecen muy amenazantes, la verdad. Su presencia sobrevuela la serie y participan de la trama más a largo plazo, intentando arrebarselo todo a John Dutton. Y hay que admitir que los Dutton no son hermanitas de la caridad, precisamente. Por un lado, tenemos a Danny Huston como Dan Jenkins, un promotor inmobiliario que no hace más que recibir por todos lados y que no parece que vaya a salirse con la suya. ¿El Clifford Barnes de la serie?

Por el otro lado, Gil Birmingham como Thomas Rainwater, el jefe de la reserva india que linda con Yellowstone. Este ya es otra cosa. Desde el principio se revela como una rata traicionera que va por el mundo de victima indígena pero que ha estudiado en Harvard y al que no le ha faltado nunca un plato en la mesa. Estamos ante el verdadero enemigo de John Dutton.

La música

Otro aspecto a destacar es la banda sonora compuesta por Brian Tyler, autor de numerosas y reconocidas bandas sonoras. El tema, junto a los títulos de crédito, sirven de introducción al mundo de Yellowstone, un mundo duro, aspero, arido y del que hablamos en el siguiente apartado. Personalmente, tanto la música como los créditos, me recuerdan a Juego de Tronos, aunque puede que sea una apreciación muy subjetiva.

Un mundo de hombres

El tema de Beth Dutton nos lleva a un aspecto de Yellowstone que a más de uno y a más de una no le va a gustar. El mundo de Yellowstone es un mundo muy, muy machista, incluso podríamos decir que roza la misoginia. El personaje de Beth queda siempre a la altura del betún de los zapatos. No faltan las escenas en la que, a la primera de cambio, sale desnuda dispuesta a follarse al primer vaquero que se le ponga a tiro, aunque su favorito es Rip Wheeler (Cole Hauser), el capataz del rancho que inevitablemente recuerda al capataz del rancho de los Ewing liado con la sobrina de J.R. pero en malote. De él hemos tenido también un flashback explicando su origen y promete convertirse en un personaje más relevante en la segunda temporada.

Al principio uno piensa que tanto personaje roto en esa familia es consecuencia de la falta de una figura materna que inspirase calma y tranquilidad, un centro de gravedad permanente para todos, una Ellie Ewing totalmente ausente. Otro error. Hemos tenido algunos flashbacks que profundizan en el personaje de Beth y en la relación con su madre y hemos descubierto que Evelyn Dutton era una auténtica arpia, una gran hija de puta con todas las letras. La falta de amor en su mirada, llena de odio hacia su hija en el primer flashback es todo un descubrimiento.

Esta claro que los mundos de Taylor Sheridan son mundos muy duros, donde hay que ser muy hombre para sobrevivir. Y si eres mujer tienes que ser aun más dura, más hombre que todos los hombres que te rodean, como le deja caer Evelyn Dutton a su hija en otro flashback. Es algo que también quedaba claro en Sicario, donde el único personaje femenino, el de Emily Blunt, era la brujula moral del espectador pero terminaba la película muy mal parada.

Resumen de la temporada

Esta primera temporada nos ha servido de presentación de los personajes. Es inevitable. Poco a poco ha ido profundizando en todos ellos. Los más desarrollados resultan, por lógica, los más interesantes: John Dutton, Kayce Dutton y Beth Dutton. Del resto hemos visto pinceladas. De los protagonistas, Jamie ha sido el más perjudicado aunque podría dar más juego en el futuro vista la situación en la que queda.

También se ha establecido el marco en el que se moverán, los conflictos entre el rancho y sus vecinos. Se podría plantear como la lucha entre el pasado y el futuro pero en el fondo de lo único de lo que se trata es de la lucha entre el poder y el poder. Quien lo tiene no quiere perderlo y ansía más. El que no lo tiene quiere arrebatárselo al otro tan sólo por avaricia. Pese a que al final se llegue a hablar del enfrentamiento entre John y Jamie como si fuese el enfrentamiento entre el pasado y el futuro, al final es más de lo mismo.

Hay que señalar que al ser una temporada de sólo 9 episodios, hay momentos en los parecen ir a toda castaña, lo que en este caso es positivo. No hay episodios de relleno ni escenas para cubrir el expediente sino que todo tiene relevancia y tarde o temprano tendrá su explicación. El hecho de que Taylor Sheridan se haya encargado de todos los guiones y de la dirección de cada episodio, le ha dado a la serie una continuidad y un ritmo uniforme que ya quisieran muchas otras. Además se las ha apañado para que cada personaje tenga su espacio y su razón de ser.

Taylor Sheridad, director y guionista

El episodio final deja un nuevo terreno de juego, con los personajes en diferentes posiciones. Kayce regresa a Yellowstone pero no a la casa familiar sino con los vaqueros con los que comparte marca. Beth es ahora la albacea del testamento de su padre, al que ya le dice que cuando él falte lo venderá todo. Finalmente, Jamie cometerá el error de su vida si revela a una periodista los trapos sucios de la familia, aunque peor suerte parece correr Dan Jenkins, del que ya he dicho que no prometía mucho. Como a lo largo de todo la temporada, la línea entre héroes y villanos es inexistente. Aquí cada uno va a lo suyo.

Aun así, pese a lo que Yellowstone y los Dutton representan (atención a la escena donde los guiris japoneses le echan en cara a Kevin Costner su papel de latifundista y este responde con un “esto es América, aquí no compartimos las tierras”, al tiempo que pega tiros al aire) es inevitable posicionarse a su lado por todo el romanticismo que acarrean a cuestas: la vida del vaquero, la naturaleza, la épica de los paisajes,… todo ese mundo tan cinematográfico, cargado de un romanticismo que sólo se ve roto por la brutalidad de algunas situaciones, es lo que Taylor Sheridan nos ofrece. Si os gusta, esta es vuestra serie. Si no, mejor buscad otra. Un saludo y sed felices.

 

Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.

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