Young Justice: Phantoms, la cuarta temporada de esta excelente serie de superhéroes, vuelve con su tercer episodio después de su estreno doble. Durante los veinticinco minutos que dura el capítulo, veremos cómo prosigue la investigación en Marte, y exploraremos el trauma de algunos de los personajes después del impactante final de la tercera temporada.
Superboy y Miss Martian, os declaro…
Por fin asistimos a la ceremonia de unión entre Connor y Megan, que culminan su viaje con el equivalente a una boda. Sin embargo, Beast Boy no está conforme con el riesgo que está tomando Superboy al estar tanto tiempo alejado de los rayos del sol, perdiendo parte de sus poderes. El hecho de haber perdido a un miembro del equipo como Brion ha hecho que se vuelva excesivamente paranoico, unas circunstancias a las que se suma el asalto psíquico que ha sufrido hace poco.

Asimismo, Miss Martian discutirá sobre esta relación con su familia, haciendo frente a las rencillas que existen entre ella y su hermana. Tendrá que decidir qué identidad quiere tomar finalmente, y cómo encontrar un equilibrio entre su herencia marciana y su planeta de adopción.
El nuevo ritmo de Young Justice
En este capítulo, que sigue siendo satisfactorio, se le empiezan a ver las costuras a la nueva temporada de Young Justice: quizás sea por la libertad creativa que ofrece el streaming frente a la emisión original en Cartoon Network, pero es imposible no pensar que el contenido emitido hasta el momento se podría haber contado en dos partes en lugar de tres. Así, se alarga innecesariamente la subtrama de Gar, con una escena de acción algo forzada que podría haberse resuelto de un modo más inteligente.

Y es que, mientras se añade esta secuencia totalmente superflua, se ignora completamente la trama de Ma’alefa’ak, que cuenta con una bomba capaz de exterminar a los marcianos verdes, cortesía del sirviente de Darkseid Desaad. ¿Era tan complicado incluir una referencia a este villano, cuya historia es tan interesante o más que la de Beast Boy? No pretendo tener la respuesta… pero, en fin, al menos este capítulo nos ha dado más que suficientes buenos momentos para compensar por ello.
Caras conocidas y posibilidades futuras
En este capítulo contamos con el regreso de un personaje de Young Justice que este redactor no imaginaba que volveríamos a ver, el Escarabajo Verde. Este marciano, que en la segunda temporada estaba bajo el control de un simbionte alienígena, vuelve a situarse en el bando de los buenos, y participa en la unión entre Connor y Megan. El regreso de este superhéroe, originario de esta serie y sin equivalente en el cómic, es una muestra del cariño que tiene el equipo a la continuidad y al universo que han creado, basado en el universo DC pero con identidad propia. El hecho de que nos sintamos melancólicos por la despedida de un nave espacial es testimonio suficiente de la maestría de sus creadores.

Asimismo, las preguntas que plantea el capítulo sobre la identidad de sus protagonistas son consecuentes con el arco de M’Gann, que comenzó su primera temporada ocultando su verdadero aspecto. Los reproches que intercambia con su hermana mayor son tan realistas como efectivos, y el modo en que cura a Gar después de su ataque nos recuerdan por qué este adorable y compasivo personaje se volvió tan popular entre los seguidores del universo DC.
Por último, tenemos que destacar la divertida escena poscréditos, en la que Superman se enfrenta a los retos propios de un padre primerizo. Se menciona en ella a Jon, el hijo de Clark Kent y Lois Lane que ha protagonizado recientemente una absurda polémica por su bisexualidad. Aparte de lo simpático de este guiño, y teniendo en cuenta que el superhéroe ya sufrió un salto temporal en la etapa de Bendis, se introduce la posibilidad de que este Superboy se una al grupo. Y eso me hace temer por la integridad física de Connor, recién casado, cuya muerte tendría un gran impacto emocional.
Conclusión
Este episodio de Young Justice: Phantoms ha sido algo decepcionante, sobre todo si lo comparamos con el frenetismo de otras entregas, pero incluso un capítulo decepcionante de esta serie sigue siendo más que aceptable. A estas alturas, los personajes forman parte de una gran familia cuyo destino interesa al espectador, independientemente de estos leves vaivenes de calidad.



