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Capitán América: Civil War. Yo apoyo al capi

Aquellos que renunciarían a una libertad esencial para comprar un poco de seguridad momentánea, no merecen ni libertad ni seguridad.

Benjamin Franklin

Marvel desata su guerra civil en los cines el próximo 29 de abril y hay que elegir bando. Yo soy del Capi. No puedo ser del bando de Iron Man. No se cómo se va a desarrollar la Civil War cinematográfica pero he leído la que tuvo lugar en los cómics de la mano de Mark Millar y Steve McNiven y si me atengo a ella tengo muy claro dónde posicionarme.

En 2006, Mark Millar planteó una historia que se podía leer en clave de analogía con respecto a la guerra contra el terrorrismo islamista, iniciada por EE.UU. tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. En la ficción, un enfrentamiento entre superhéroes y supervillanos destruye la comunidad de Stamford. Ante la presión de la opinión pública, el gobierno decide llevar a cabo el Acta de registro de superhumanos, una ley que obliga a todo aquel que tenga superpoderes a registrarse proporcionando su identidad real, una ley que es también una analogía del Acta Patriótica promulgada por la administración Bush. Tanto en la ficción como en la realidad, ambas leyes plantean la disyuntiva de elegir entre libertad y seguridad, entre prescindir o restringir los derechos y libertades individuales en aras de un mayor control del gobierno.

El desastre de Stamford
El desastre de Stamford

Millar y McNiven continúan con los paralelismos y todo aquel que discrepa del Acta de registro de superhumanos y del bando que la defiende, encabezado por Iron Man, se gana una temporadita en una cárcel situada en la Zona Negativa, al igual que todos los sospechosos de terrorrismo, inocentes o culpables, pasaban por Guantánamo a confesar sus crímenes, tanto si los habían cometido como si no.

Todo esto divide a la comunidad superheroíca del Universo Marvel. Alineados con el gobierno y con el Acta de registro, tenemos a personajes como Henry Pym, Reed Richards y a Iron Man como cabeza visible. En el otro bando, defensores de la libertad y los derechos individuales, personajes como Luke Cage, Lobezno, El Halcón, El Doctor Extraño y El Capitán América como líder. De esta forma, según Ruben Herrero de Castro, de la Facultad de Ciéncias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid, Iron Man / Tony Stark representa la opción de la negociación, la sesión de derechos a cambio de la protección del sistema, permaneciendo dentro de él con la esperanza de cambiarlo. El Capitán América / Steve Rogers representa un enfrentamiento al sistema, una postura radical de no cesión de libertades y derechos. Según esta idea, Iron Man representaría la doctrina de que el gobierno está por encima de los ciudadanos y el Capitán América la contraria, la doctrina de que los ciudadanos están por encima del gobierno.

Entre medias y representando al ciudadano común, tenemos a Peter Parker, Spiderman, que pasa del bando de Iron Man al del Capitán América cuando se da cuenta de lo que implica sacrificar tu libertad a cambio de una supuesta seguridad.

Apoya al bando del capi
Apoya al bando del capi

A los seguidores del mundo del cómic no les resulta tan sorprendente pero visto desde fuera, la posición del Capitán América podía resultar chocante. Muchas veces pasa con el Capitán América lo que pasó con Springsteen en los 80, cuando Born in the U.S.A., un himno anti-belicista crítico con la guerra de Vietnam y con el trato que se le dio a los soldados cuando regresaron a casa se convirtió, por obra y gracia de Ronald Reagan, en un himno patriótico y en un ejemplo de lo que debía ser un buen americano.

Para aquellos que sólo lo conocen de oídas, el Capitán América ha sido un personaje que algunos han querido identificar, de forma más o menos interesada, con los valores más reaccionarios y ultraconservadores de la sociedad americana, empezando por el hecho de que lleva la bandera de las barras y estrellas en su uniforme. Nada más lejos de la realidad. Steve Rogers no ejemplifica el imperialismo y el colonialismo de la administración estadounidense de turno sino los valores de la sociedad y el sueño americano, la lucha por los derechos y las libertades, por la justicia y la igualdad, unos valores que son universales, o que por lo menos deberían serlo. Para Steve Rogers, un americano que luchó en la Segunda Guerra Mundial, la guerra idealista por excelencia tras la Guerra Civil española, un americano que aceptó someterse a un experimento arriesgando su vida para así tener la oportunidad de luchar por lo que creía, nada está por encima de esos ideales y de ese sueño, ni siquiera el gobierno, ni siquiera la ley.

Por otro lado, si el representante de la negociación, del sacrificio de la libertad por seguridad es Tony Stark me temo que no hay color. Tony Stark, Iron Man, es un empresario multimillonario que hizo negocio con el tráfico de armas, un mujeriego veleta y un alcohólico, alineado políticamente a la derecha de Steve Rogers, alguien al que le da igual la pérdida de libertad y seguridad de sus compañeros ya que hace años que se quitó la máscara. Osea que encima es un egoísta puro y duro. En el cómic, Iron Man intenta vendernos la moto, diciendo que el Acta de Registro de superhumanos es la mejor opción, la que garantiza nuestra seguridad pero lo primero que hace es intentar imponerla por la fuerza a todo el que no está de acuerdo con ella. Cuando le comunican al Capitán América que dicha acta se va a promulgar es ya un hecho, no hay posibilidad de negociación. Además, en la película basta ver quien le apoya para decantarse por el otro bando: un androide sin sentimientos, un militarote, una espia renegada vendida al mejor postor y un reyezuelo africano que vendería a su abuela si eso sirviese a sus intereses de Estado. Es verdad que en el cine Robert Downey Jr. es muy simpático y la armadura le sienta muy bien pero a mi no me da la gana alinearme en el bando de semejante personaje.

Yo no voy con estos
Yo no voy con estos

Así pues, la elección es clara. Llamadme radical y anti-sistema pero frente al establishment, elijo la libertad. Frente a la pérdida de derechos y privacidad, elijo la libertad. Frente a Tony Stark, elijo a Steve Rogers. Frente a Iron Man, elijo al Capitán América. Yo apoyo al capi. Un saludo y sed felices.

Pedro Pérez S.
Pedro Pérez S.
Aficionado también al cine, las series de televisión, la literatura fantástica y de ciencia ficción, a la comida, la cerveza y a todas las pequeñas cosas que nos hacen felices.
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9 COMENTARIOS

  1. Tengo muchas dudas sobre qué bando elegir porque no he leído demasiado cómic de ellos y no he visto sus películas individuales. Me decantaba un poco por Iron Man, ahora creo que me inclino hacia el Capi.

  2. Genial artículo, se me han saltado las lágrimas. Es justo lo que sentí cuando leí Civil War, las libertadas individuales frente a la seguridad y control del gobierno. Y he leído el artículo contrapartida de Iron Man, pero no hay color. Felicidades #teamcap

  3. Siempre tengo la misma pelea sobre el Capitán América con la gente. Porque lo ponen como la imagen de Gringolandia, pero lo cierto es que el Capitán es un ideal. Y ese es el punto que creo que choca tanto, porque la gente no comprende que con tal de defender ese ideal, el Capitán esta dispuesto a desafiar el sistema y el gobierno.
    Me encantó el articulo.

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