Cristal Oscuro: La era de la resistencia (2019): retorno al mundo de Thra

6

El Cristal Oscuro fue una de aquellas películas de fantasía oscura para todos los públicos, en la línea de Legend, que proliferaron durante los años ochenta. A pesar de no contar con ninguna secuela directa, el rico universo que Jim Henson y Frank Oz idearon inspiró algunos productos derivados como libros, mangas… y, ahora, una precuela en forma de serie de televisión, siguiendo esa extraña tendencia en la que unas historias de hora y media se alargan hasta convertirse en diez capítulos de cincuenta minutos.

A pesar de ello, Cristal Oscuro: La era de la resistencia, surgida de la alianza entre Netflix y The Jim Henson Company, cuenta con numerosas bazas que la distinguen de otros proyectos similares: el papel del titiritero Brian Froud a cargo de unos diseños que igualan y elevan su trabajo en el filme original, el uso de efectos prácticos frente al exceso de CGI que padecemos en la actualidad y un universo rico en detalles que se expande de manera orgánica, sin necesidad de recurrir a retcons ni al fanservice más gratuito. La trama épica nos devuelve al fascinante mundo de Thra, siglos antes de los acontecimientos de la cinta original… a aquel momento en el que los esclavos decidieron levantarse contra sus amos.

Las semillas de la rebelión

Los Gelfling, una raza humanoide casi extinta en la película de los ochenta, sigue disfrutando por el momento de los frutos de su gloria pasada… pero no solo está dividida en siete clanes, sino que se encuentra bajo el yugo de los Skeksis, unos malvados alienígenas que controlan el Cristal de la Verdad. Este artefacto es el corazón del planeta Thra, y estos extraños visitantes son los encargados de protegerlo… pero la bruja Aughra, que les encomendó esta importante tarea, comprende demasiado tarde que los extraterrestres han corrompido su esencia hasta dar lugar a una oscuridad que está comenzando a tener efectos devastadores sobre el mundo. Los Skeksis siguen consumiendo los recursos del planeta sin ningún pudor, mientras hacen creer a los Gelfling que son unos imprescindibles benefactores y les exigen tributos inasumibles.

Sin embargo, su ambición les hace llegar demasiado lejos: uno de sus científicos crea una máquina capaz de extraer la esencia de cualquier ser vivo, y el manipulador chambelán del emperador sugiere utilizar a sus sirvientes como conejillos de indias para que los Skeksis puedan alcanzar la vida eterna. Un valiente guerrero, una princesa inteligente y una curiosa moradora de las profundidades serán los encargados de revelar las intenciones de estos seres al resto del mundo y de, gracias a la bruja Aughra y al resto de sus aliados, unir a los siete clanes contra un enemigo cuya maldad y cortedad de miras podría destruir su mundo.

Epopeya oscura para todos los públicos

Cristal Oscuro: La era de la resistencia es una digna sucesora de la original, ya que comparte sus logros: ofrecer una trama emocionante con sus momentos de violencia pero que nunca deja de ser disfrutable para los más pequeños. Ni su argumento ni sus personajes son especialmente complejos ni sofisticados. La historia podría ser un calco de muchas otras series y películas de fantasía, por no hablar de unos protagonistas y antagonistas que, con contadas excepciones, son tremendamente maniqueos. Y, sin embargo, esto no supone ningún problema: lo importante no es el argumento, que sigue siendo muy disfrutable, sino el bello entorno que se despliega a su alrededor. Todo el conjunto es visualmente espectacular, desde los ropajes de los distintos clanes hasta las cuevas, pasando por la decadente sala del trono de los Skeksis… y, por supuesto, sin olvidarnos de los enormes paisajes que tan pequeñas hacen parecer a las marionetas.

Como hemos dicho, los personajes no son excesivamente originales, pero el uso de arquetipos es efectivo para una historia de tintes míticos, y muchos de estos sufridos héroes nos harán sonreír o saltar una lagrimita en alguna ocasión. Los villanos, por supuesto, siguen siendo tan cómicos y tan crueles como en la obra original, como aquellos siniestros malos con los que Disney solía deleitarnos, y las escenas centradas en sus divertidas maquinaciones palaciegas se encuentran entre las mejores de la serie. Los actores de voz escogidos para dar vida a los muñecos son una elección perfecta: destacan Simon Pegg como el terrible SkekSil, Taron Egerton como el héroe Rian y el marionetista Victor Yerring interpretando al adorable Hup, pero todos los miembros del reparto cumplen con solvencia.

Por supuesto, la estrella principal siguen siendo los magníficos efectos especiales, un soplo de aire fresco entre tanto mundo ficticio creado exclusivamente por ordenador. Como en la película original, las marionetas respiran vida, y el mundo que las rodea consigue evocar sentimientos de maravilla y de terror. El impacto visual de un entorno real, cuya solidez se siente incluso a través de la pantalla del ordenador, nos recuerda por qué los efectos prácticos valen mucho más de lo que cuestan. Ir a contracorriente en este aspecto distingue a esta serie de otros productos de fantasía. Por poner un ejemplo, a la hora de contar la historia mítica del pasado de Thra, los personajes no recurren a un manido flashback copiado de El señor de los anillos… sino a un espectáculo de marionetas. Detalles como estos elevan esta historia y distraen de sus fallos.

Conclusión

Cristal Oscuro: La era de la resistencia no es perfecta. Le sobran uno o dos capítulos y su primera mitad es algo lenta, por no hablar de lo difícil que resulta distinguir a las distintas marionetas durante los primeros visionados. Además, no conserva la frescura del material original, ni su solemne tono apocalíptico. Sin embargo, los herederos de Henson ofrecen un necesario contrapunto a la fantasía más sucia representada por Juego de Tronos, lo que supone un entretenimiento tan adecuado para los adultos como para los más pequeños, y que encandilará a ambos.

¿Da para más? Seguramente no y, por eso, la posibilidad de una segunda temporada se nos antoja más como una amenaza que como una promesa… pero, a pesar de ello, la imaginación de sus responsables les otorga el beneficio de la duda. Quizás volvamos a visitar el mundo de Thra para echarle otro vistazo al brillo púrpura del Cristal Oscuro.



el autor

Periodista recién graduado. Redactor en esta página y en el portal digital madridesnoticia. Creador de contenido para redes sociales. He publicado siete libros de ciencia ficción y fantasía en formato ebook, y cuento con un blog donde expongo mis proyectos. Si pinchas en esta casita tan maja, podrás verlo.

6 comentarios

  1. Soberbia serie de fantasía. El derroche técnico y concretamente el artesanal es excepcional. Un producto realizado con pasión y oficio. La serie del año.

    • La verdad es que, en un mundo dominado por los efectos especiales, resulta un soplo de aire fresco ver un producto realizado con tal maestría artesanal. Si bien la historia podría haber sido mejor, el mundo y las criaturas que lo habitan bien suplen esos defectos.

      • Buenas de nuevo. Si bien entiendo tu postura. No atisbo los defectos, pues consigue, al cien por cien, lo que busca. Ser puro entretenimiento. No es una serie para los que busquen sumergirse en un guión frondoso y elaborado. Es más, desde el principio, la ves discurrir por los cauces más comunes del género. Sinceramente, no creo que buscasen otra cosa. Ofrecen un producto, en donde su punto fuerte es el nivel de calidad en conjunto. La originalidad no está en lo que cuenta, si no en como nos lo cuenta. Le sobran facultades para ser un clásico moderno. Un saludo Máximo.

        • Habrá que ver cómo evoluciona, si deciden continuar con ella. De momento, yo me he quedado muy satisfecho, a pesar de un comienzo que considero algo lento.
          Y, desde luego, la originalidad (a pesar de estar basado en una película) supera con mucho a la mayor parte de productos que salen al mercado, y muestra que se puede hacer fantasía sin imitar a Juego de Tronos.
          Un saludo.

          • El miedo que hay. Sus posibles, próximas temporadas. Si bien me quito el sombrero ante Netflix, por decir a sus creadores.: “adelante, hágase”. Veremos si en las posibles continuaciones, hay ese nivel de permisividad y carta blanca.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Paco Plaza es un director de sobra conocido por el público por sus películas de terror. Ha tenido mucho éxito con la saga de REC…