Crítica de la Red Avispa, de Netflix . Loor a los espías cubanos

0

Netflix ha estrenado La Red Avispa, última película del director francés Olivier Assayas, conocido por cintas como Viaje a Sils María (2014) y Personal Shopper (2016), que ha sido recibida con disparidad de opiniones tanto por su calidad como por la manera de abordar el tema del que trata. 

La película nos cuenta la historia basada en hechos reales de como unos pilotos cubanos (Édgar Ramírez y Wagner Moura) desertan a EEUU vía Miami bajo el aparente desencanto con la vida en la isla. Allí acaban siendo parte de la organización Hermanos al Rescate liderada por José Basulto (Leonardo Sbaraglia), una organización que dependiendo a quien escuches puede ser una organización humanitaria para rescatar balseros o una organización terrorista. La vida de estos pilotos y de sus parejas (Penélope Cruz y Ana de Armas) y su objetivo real es lo que da cuerpo a una cinta que se mueve entre el espionaje, el thriller y hasta el drama familiar.  

El papel de los protagonistas como pilotos es fundamental en la historia

A mitad de la historia aparece un nuevo personaje interpretado por Gael García Bernal que da un vuelco a la trama, poniendo negro sobre blanco las verdaderas intenciones de todos los protagonistas. Desde este momento la cinta incluso adquiere el formato de falso documental, enriqueciendo el metraje con imágenes de archivo de Fidel Castro o Bill Clinton.  

Esta mezcla de géneros produce una sensación rara, acentuada por un montaje un tanto complicado que juega con varias líneas temporales y que el propio director tuvo que rehacer al quedar en su primera versión demasiado confuso. La historia va saltando de la trama política y de espionaje al drama familiar de los protagonistas y hay que estar muy atento para no perderse entre tanto personaje y tanta localización, algo que los saltos temporales tampoco ponen fácil.

El drama familiar esta muy presente en la película

Si la cinta acaba funcionando sobre todo es por el enorme trabajo de un grupo de actores en estado de gracia. Todos están soberbios y sus actuaciones son las que mantienen a flote la película cuando esta corre el riesgo de quedar lastrada por su estructura narrativa. Como muestra voy a mencionar dos escenas, una en la que Penélope Cruz explica a su marido el precio que han tenido que pagar ella y su hija por las decisiones del padre de familia. Y la otra cuando Ana de Armas le demuestra a su pareja que es mucho más que una cara bonita y que tiene sospechas de donde puede salir el dinero con el que la pareja (Moura) mantiene su gran nivel de vida, mientras que el hombre le dice que está muy enamorado de ella pero que hay cosas que nunca le podrá contar, que si quiere acepta vivir así o si no, él se coge la puerta y se marcha. Esta escena me ha recordado algunos juicios de la vida real en los que las mujeres de hombres poderosos sólo saben contestar a los jueces que no sabían nada de las actividades de su marido.  

Me puedo imaginar a Ana de Armas diciéndole al juez “no me consta”

La gran polémica viene por la trama de espionaje ya que los verdaderos protagonistas de la cinta son los espías cubanos que lograron infiltrarse en EE UU, más concretamente en las organizaciones anticastristas de Miami. No estamos acostumbrados a ver en el cine los éxitos de la inteligencia cubana. La versión que ofrece la cinta es que esos espías salvaron muchas vidas evitando atentados terroristas en objetivos turísticos de Cuba (la principal industria del país y por lo tanto lo que querían destruir sus enemigos en el exilio).  

Una boda por todo lo alto de una gran familia cubana en el exilio de Miami

Este enfoque ha molestado al exilio cubano en Miami, que ya ha iniciado varias acciones al considerarla un “insulto a la verdad”. Algunos de los dirigentes representados o aludidos en este largometraje (inspirado en hechos reales recordemos) están incluso barajando la posibilidad de presentar una demanda judicial, como en el caso del líder del Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez. También se ha criticado cómo se presenta a José Basulto, fundador de Hermanos al Rescate, organización creada en 1991 para ayudar a los cubanos que huían de Cuba por mar. 

Wagner Moura esta soberbio y hace olvidar su papel en Narcos.

Los responsables de la película por su parte explican que ellos no toman parte por ningún bando, sólo quieren contar una historia basándose en lo que conocen y que acabó con el encarcelamiento de los principales integrantes de la red. 

Como opinión final y hablando sólo de la película como tal, tengo que decir que me ha gustado. El tema me parece original y bastante interesante y a pesar de cierto caos narrativo, el gran papel del elenco de actores hace que la cinta funcione y se pueda ver con agrado. 



el autor

Licenciado en periodismo, apasionado de los comics, las (buenas) series de televisión, el cine, los videojuegos y los juegos de mesa... vamos, soy un frikazo total, siempre a vuestro servicio.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
Netflix se ha caracterizado en los últimos años por ser la casa de propuestas dirigidas a un público que quiere disfrutar de un contenido más…