Crítica de Solar Opposites: La sitcom de Rick y Morty

0

Probablemente, la principal responsable de la reivindicación del mundo de la animación como medio respetable para crear ficción, haya sido Rick y Morty. Aprovechando la ausencia de límites que el formato les brindaba, fueron capaces de transgredir los cánones de opinión a los que el género estaba sometido y establecerse como una serie capaz de satisfacer las necesidades tanto de humor negro absurdo e irreverente como las ” intelectuales” –aunque eso haya creado una ristra de seguidores un tanto… vehementes, por así decirlo, que sustentan que hay que tener un profundo entendimiento académico para si quiera empezar a atisbar la sacrosanta grandeza de esta serie–.

Serie que que marcó tendencia, propiciando la salida de productos tan reseñables como Final Space o incluso Undone, ambas notables reinvenciones a su manera de la ciencia-ficción. Ahora uno de sus creadores –Justin Roiland– ha decidido iniciar una pequeña tangente del viaje de Rick y Morty, expandiendo (quizás) su universo hacia un esquema más convencional: Solar Opposites.

Locura desde la fórmula

Una de las principales características que distinguió rápidamente a Rick y Morty, fue su deliberado distanciamiento de la gran mayoría de series al uso. Se salió de los arquetipos en busca de una continuidad blanda, sin demasiados anclajes, que la permitiera actuar casi como una antología episódica, en la que de capítulo a capítulo no hay más nexo que el de ser otra aventura de sus protagonistas. Y, aunque es cierto que nada de lo que ocurre en la serie es banal porque muchas veces se recogen hechos en capítulos posteriores, el objetivo de la serie es otro, el de subvertir los cánones de la ciencia-ficción –como viene siendo tónica en los productos de Dan Harmon–. Este no es el caso de la nueva serie de Justin Roiland.

En Solar Opposites la base se podría decir que es la de una sitcom tradicional. Este tipo de productos se caracterizan por tener a un grupo de individuos –amigos o familiares o lo que sea– que tienen alguna característica peculiar que, en contraste con el resto del mundo, les sumerge en toda clase de situaciones cómicas. En The Big Bang Theory son un grupo de amigos increíblemente inteligentes pero que son unos ineptos sociales; en Friends, unos treintañeros que viven y actúan como unos universitarios inocentones y alocados. En Solar Opposites, un grupo de alienígenas –cuyo planeta acaba de ser destruido– se ven obligados a vivir en la Tierra, planeta que detestan. Si bien todavía el producto que plantean aquí sigue siendo uno con una continuidad todavía blanda, es mayor que la de Rick y Morty, existiendo un tramas en continuo desarrollo a lo largo de la temporada y arcos de personaje.

Más Rick y Morty

A pesar de las diferencias en cuanto al planteamiento e intención de ambas series, eso no nos quita de recibir una buena dosis del alocado e irreverente humor que ya era tónica en Rick y Morty. De hecho, hay muchas similitudes en los planteamientos de algunos personajes y dinámicas, como el de un personaje super inteligente que nos sienta las bases de que la tecnología nunca va a ser un problema y brinda las oportunidades para infinidad de locuras, ya que como el mismo Rick, puede inventar lo que sea. También existe el contraste con un personaje menos inteligente por así decirlo, pero más virtuoso en aspectos más emocionales y empáticos para generar conflicto.

En cierto modo, podría decirse que Solar Opposites es una manera de tener más Rick y Morty, casi una extensión de la misma serie para los aficionados a ese estilo y humor. Lo cual no tiene que ser malo per se, pero a la que le queremos buscar la originalidad pueden salir algunos peros. En este sentido, es una serie poco arriesgada en su planteamiento –obviamente en sus temáticas sí, pero eso también es algo característico de su estilo y trabajos previos– y que se distancia muy poco de lo que le brindó la fama a Roiland.

Solar Opposites será para los fans de Rick y Morty un ansiado y disfrutable proyecto, que sin duda es ingenioso, mordaz y horriblemente divertido; una manera de amenizar la espera a nuevas temporadas. Pero también tiene más números de satisfacer a otro tipo de público, ya que es una serie más de fórmula que hace visible o menos compleja la progresión argumental y transformación de personajes. Un ejercicio ameno y divertido que, en última instancia, puede pecar de repetitivo o poco arriesgado.



el autor

Proyecto de todo sin llegar a nada. Intento de guionista y en ocasiones me creo crítico. Vivo en una divagación constante y no me arrepiento de ello.

Deja tu comentario