InicioCómicsCrítica: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Polvo al polvo. La autoproclamada...

Crítica: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Polvo al polvo. La autoproclamada precuela.

Hace poco leí la maravillosa novela de Philip K. Dick: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, ya que nunca había tenido un acercamiento a los clásicos de la ciencia ficción, y qué mejor manera de empezar que por la novela que sentó las bases para la creación de Blade Runner.

Aunque la historia es magnífica, es evidente que su abrumadora fama se debe a la cinta ochentera de Ridley Scott, y a la brillante actuación de unos jovencísimos Harrison Ford y Rutger Hauer. Un éxito sin fronteras que provocó, en una gran cantidad de países, la reedición de la obra de un escritor estadounidense, cuya vida no fue precisamente sencilla, como su temprana muerte refleja. Empresas de todo el globo intentaron subirse al carro aeroespacial del dinero, y así fue como nacieron secuelas de las novelas (que no terminaban de convencer pues no se trataba del mismo autor), videojuegos basados en la película, una adaptación al cómic por parte de Marvel y no hace tanto, una secuela oficial que generó una gran controversia, debido a las opiniones enfrentadas de fans, seguidores de la obra de K. Dick y espectadores ajenos al universo literario o cinematográfico, cuyas varias reseñas podéis leer aquí:

En 2010 nació una nueva adaptación de la novela al cómic por parte del dibujante Tony Parker, que se valió del texto original de K.Dick, y que fue nominada al PREMIO EISNER a la Mejor serie nueva. La creación de Parker, dividida en 2 tomos (bastantes caros) publicados por Norma Editorial en España, provocó la creación de un tercer tomo, titulado “Dust to dust” (Polvo al polvo” para los hispanohablantes). Este cómic, con guion de Chris Roberson y dibujo de Robert Adler, se jacta en su portada de ser una precuela autorizada de la novela. Desde luego, una nueva aventura en este fascinante universo, se nos puede antojar maravillosa, y más después de ver el magnífico trabajo de Parker adaptando la original. Sin embargo, debo confesar que me ha resultado cuanto menos decepcionante.

Desde un principio, el guion busca conseguir una dicotomía polémica, como sucede tanto en la novela como en la película (que no se parecen tanto entre sí como se dice) y para ello utiliza recursos demasiado básicos. El protagonista Charlie Victor, es un androide de un modelo anterior al archiconocido Nexus-6, puesto que estamos en un pasado más cercano al presente que al futuro distópico original, que deberá retirar a una serie de androides conflictivos y para ello se valdrá de un humano, Malcom Reed, que tiene una enfermedad que le impide reconocer sus propios sentimientos, pero que le provoca ansiedad y migrañas cuando una persona cercana a su entorno siente. Por otra parte, nuestro antagonista es un androide supuestamente averiado, que quiere aniquilar a la humanidad para liberar a los androides de su esclavitud y que se alcen como un pueblo libre.

Seguramente la mejor página del cómic.

Roberson busca anhela esa pregunta de ¿quién es más humano, el androide que finge emociones o el humano que apenas siente nada? Sin embargo, su misma premisa falla. Para justificar que el humano no siente, tiene que recurrir al llamado “polvo radiactivo, que ha provocado la enfermedad de Malcom haciendo que lo cataloguen como “especial”. En la obra original, los “especiales” son personas con enfermedades cognitivas o genéticas ya existentes como el “síndrome de down”, al inventarte una enfermedad que no es propia de los humanos estás restándole humanidad al personaje porque sí. Eso es trampa. Esa persona no parece humana porque tú como guionista la has creado así. Philip K. Dick se planteaba si una máquina sería capaz de sentir y pensar hasta un punto superior a un humano con dificultades. No hace falta inventarse nada, porque si lo haces, lo trasladas todo a un plano fantástico que rompe la idea de la distopía y del posible futuro, y que termina recordándote que esto es un cómic y que seguramente, esto nunca ocurra. Lo maravilloso de Blade Runner o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? es que cuanto más tiempo pasas viéndola o leyéndola, una parte de ti piensa que todo esto puede pasar realmente dentro de x años. Esa es la gracia de la ciencia-ficción.

Otro punto es lo mal tratado que está el villano. A penas empieza a tener consciencia de sí mismo, empieza a pensar como un humano, a anhelar sus sentimientos… ¡lo primero que piensa es en aniquilar a toda la raza humana! Ese no es un pensamiento humano. Ese robot no está reflexionando como lo hacían Roy Batty o Rachael Rose, o cualquier otra persona de carne y hueso con sentimientos y aspiraciones. No. Este androide es un cachorro estropeado o en su defecto un sádico misántropo.

No hay diálogo, no hay reflexión. Hay un robot que quiere cargarse a un robot que quiere cargarse a los humanos. Este cómic tiene más de Terminator que de Blade Runner, y aunque lo intenta, no lo consigue. Su historia es sencilla y caduca. Pasable.

Ojalá un cómic entero así.

Su dibujo poco refinado, de trazo rápido, a veces da la impresión de estar hecho con prisa. Su color es casi pastel, plano, sin vida. Nada que ver con los neones de la megápolis original, y decir que estamos en el pasado no es más que una justificación para un trabajo mediocre. Me recuerda al trabajo de Brett Weldele en Los Sustitutos, que si bien no se recuerda con gran afecto, por lo menos seguía una estética. Aquí ni eso.

En resumen. Buena obra de acción, mala obra de ciencia ficción. El peso de su título aplasta a la obra. Me hubiese gustado ver un trabajo más serio, con dibujantes como Trevor Hairsine con Andrés Lozano o Benjamin Carrè, ya que sus ilustraciones entre capítulo y capítulo son lo mejor que me llevo del cómic.

Ex colaborador de la web
Ex colaborador de la webhttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Ex colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

ÚLTIMOS ARTÍCULOS