Crítica de Blade Runner 2049, la encrucijada de Denis Villeneuve

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Blade Runner, película de culto y respetado clásico con el paso del tiempo, era una de esas cintas que nadie esperaba que fuera a caer en la tendencia de las secuelas tardías. Y sin embargo, Blade Runner 2049 es una realidad. Voy a ser sincero: mi única esperanza en la película es que fuera una secuela digna, confiando en el talento del emergente Denis Villeneuve y la presencia de Hampton Fancher, guionista de la original, a cargo del libreto. Y no, la presencia de Scott en la producción ejecutiva no era una tranquilidad. Denis ha estado ante la mayor encrucijada de su —hasta ahora— impoluta carrera. Y sin embargo…

Blade Runner 2049 es todo lo que podía ser

No es la misma película que la crítica recibió tibiamente hace 35 años, pero tampoco tenía por qué serlo. Si hay que usar un símil en el terreno de las secuelas, Blade Runner 2049 tiene más del continuismo expansivo de El Padrino: Parte II que del borrón y cuenta nueva de Aliens, el regreso. Villeneuve no es Cameron, y su capacidad para amoldarse a cualquier género y estilo sin perder su sello personal le confirma como la mejor opción para haber dirigido esta secuela: Villeneuve ha sobrevivido al cine de grandes estudios entregando un blockbuster, continuación tardía de un clásico de culto, que se baña en notas entusiastamente positivas en prácticamente todos los medios especializados (lo siento, Boyero, otra vez contracorriente). Y esto, si bien no es necesariamente perfecto, es un logro en sí mismo.

Pero es que la película merece gran parte de los halagos recibidos. Es respetuosa con el material original, hasta el punto de utilizar secuencias descartadas de la cinta de Scott (como esa maravillosa primera escena de Batista) sin que desentone. Y, a la vez, no es un calco de su predecesora: Villeneuve y Fancher rechazan el modelo de J.J. Abrams entregando una película innovadora que mantiene el tono y ciertos rasgos estéticos, es coherente con la historia que sigue y es aún así una película fantástica por sí sola. El ritmo es lento, aunque a menudo de la sensación de que las cosas suceden mucho más rápido que en la primera Blade Runner. Esto es así porque, a pesar de mantener ciertos rasgos de noir, se ha perdido en gran medida el ritmo y estructura de la investigación detectivesca en pro de una mayor versatilidad. No es negativo per se; de hecho, es la evolución lógica y la adaptación coherente a la actualidad, evitando ser una repetición de escaletas con nuevos personajes.

Estéticamente, Blade Runner 2049 es un prodigio a todos los niveles posibles. Cada fotograma es digno de enmarcar. Y esto sería negativo si sólo cumplieran este propósito, pero por suerte vienen acompañados de una narrativa tan bien construida que, salvando escenas que subrayan conceptos importantes, cuesta creer que estemos ante una película de estudio. La música no es Vangelis, pero es un reciclaje más que digno que esta vez sirve también a propósitos distintos: desde el refuerzo de escenas especialmente tensas hasta conexiones con la cinta original que funcionan tan bien que no necesitan apelar a la nostalgia. Repetir el tema original sería un error conceptual porque supondría un enlace directo entre este protagonista y el viejo, y también una yuxtaposición de las tramas. Es una relación que no se da en ningún momento.

El diseño de producción es coherente como continuación de la estética original y deja escenas tan preciosas estéticamente como funcionales en lo narrativo, encajando en el universo de Blade Runner nuevas piezas (el personaje de Ana de Armas y lo triste de su relación con el protagonista) que aportan ampliaciones de los temas de la original. La ciudad de la primera Blade Runner estaba tan sobrecargada que parecía vacía, irreal; la traslación de esta idea a los nuevos tiempos lleva a que esté literalmente vacía. En gran medida por el aislamiento desde el inicio del personaje de Gosling, que tiene un arco que choca con el de Deckard en la original tanto en propósitos como en su identidad.

Están todos los que son

Los cameos están aprovechados, duran lo que deben y están bien justificados. La presencia de Ford llega cuando es necesaria, y no antes. Y en ningún momento sirve a la nostalgia, al fan service o al conformismo: hay un verdadero desarrollo del arco del personaje. En cuanto a las nuevas incorporaciones: Gosling brilla en una de sus mejores interpretaciones, en la que al fin demuestra que (dentro de lo que la naturaleza de su personaje permite) tiene un rango de expresiones más amplio del que nos había dejado ver hasta la fecha. Ana de Armas cumple sobradamente y siento que le falta tiempo en pantalla, pero solamente porque su personaje parte de una idea tan interesante (exploración simplificada de algunos temas del Her de Spike Jonze) que solo podemos pedir más minutos.

Más minutos es también lo que creía que faltaba al personaje de Jared Leto, pero tras darle algunas vueltas la conclusión es diferente: su personaje cumple una función muy similar a la de cierto secundario de la cinta original (quien haya visto ambas sabrá quien, resulta bastante obvio). Tiene su cuota de pantalla justa para comprenderle (fantástica presentación) y saber que podremos esperar de él, se dé o no esa probable secuela de la que tanto se está hablando (sólo espero que no ocurra). Se justifica que sea una continuación a pesar de funcionar como cinta independiente, y en vez de resolver algunas dudas clave de la original vuelve a suspenderlas en giros que son de agradecer. No se pierde el mensaje, la jugada es hábil y se desvía el esfuerzo en dar respuestas a las preguntas planteadas en esta cinta y no la original. Una vez más, respeto e ingenio. 

Difícilmente decepcionante

Blade Runner 2049 llega a tiempo para aportar algo nuevo a su predecesora. Quien espere experimentar lo mismo que la primera vez que vio la original va a salir decepcionado, pero eso es algo que nadie podía traer de vuelta. Quien, sin embargo, quiera disfrutar de una secuela ejemplar y una buena película que justifica su existencia como continuación de una cinta de culto y honre su memoria sin quedarse en un recuerdo melancólico, pasará un muy buen rato con Blade Runner 2049. Una vez más: puede no ser lo mismo que Scott engendró en su mejor momento allá por 1982, pero sí que es todo lo buena que podía ser. Y, siendo justos, no podemos pedirle más que eso.



el autor

En twitter me llamo @pga_es y hay gente que piensa que hablo de golf. No les culpo.

18 comentarios

  1. Una sola frase resume lo que es B.R.2049: “Dada las circunstancias del cine actual, no podía hacerse mejor”. Una película excepcional.

    • Comparto toda la crítica exceptuando lo de la posible secuela.Yo sí la veo porque se ha dejado en el aire esa rebelión de los replicantes que estaba a punto de producirse.¿No crees que ver eso por si solo no es suficiente para una segunda parte?.

      • Creo que el riesgo de que una película así se convierta en una secuela indigna es demasiado grande. Pervertir su universo y convertirse en el nuevo Alien… reconozco que me da miedo.

        • Ya pero ha dejado los suficientes flecos importantes para que si se haga,en mi opinión claro.Lo último a sido el aclarar la increíble e impactante “teoria Millar”.Comento,ayer noche,después de hacer la pregunta aqui, lei un artículo de otro sitio en donde se exponia la teoría del gran Mark Millar sobre lo que el cree que el director y guionista quisieron dar a entender con el final de la película,¿os acordáis cuando muere Joe y en la escena siguiente se ve a la chica rememorando un sueño… con nieve?. “Pues según Millar viene a constatar que todo lo ocurrido en la historia que transcurre en la película es solo un sueño implementado por la hija de Dekard.¿Casi nada no?. Hay tienes otra posibilidad e importante para hacer esa secuela,el desmentir o verificar ese hipoteco final.Lo cual seria simplemente acojonante y muchos ya están diciendo que de ser cierto seria una tomadura de pelo por parte de los responsables de la película.Yo en cambio lo veo fascinante.Y bien,¿alguna opinión sobre esto?. Crees factible esa teoría?.

  2. Juan María Jaén Sanint el

    Explorar el personaje de Her? Salvo que la muchacha se puede ver, es una burda copia. Por favor, enamorado de una IA, a la que lleva en un dispositivo de paseo por la ciudad, y que ella misma, al no poder tocarle, contrata a una chica por su cuenta para poder tener una sesión de sexo entre los tres intentando usar el cuerpo real de la segunda chica? Eso es LO MISMO que Her.

    Y sigo sin ver ese amplio abanico de expresiones de Gosling del que hablas. Qué flojillo y qué tibio es este tío. La misma cara de empanao mental toda la película. En TODAS sus películas. Se lo comen todos en todas las escenas que comparte. Hasta Ford, que mira que es mal actor…

    Se acuerdo, mala idea sería una tercera.

    Y bueno, es una película un poco estiradilla en metraje eh? Y el guioncillo… Flojillo en algunas partes. Se ve venir el engaño de la verdadera identidad del protagonista porque te lo van poniendo tan a huevo que se nota que te quieren hacer el lío para luego dártela con queso.

    Buena peli. Pero eso sí. Al cine hay que entrar meado, y con víveres suficientes. Yo me quedé sin coca cola a la media hora y al final andaba derritiendo los hielos del vaso para poder mojarme la lengua con algo. Jejejeje

  3. Es la película del año. Si bien Dunkerke ofrece un tono emocional a la altura. No lo está en lo visual. Y por supuesto, tanto los super héroes como Jedis que están por llegar, ofrecerán mas entretenimiento pero no tanto “CINE”, así con mayúsculas.

      • Hombre Pedro, amigo, ¿como tu por aquí?. Gracias por contestar. ¿Si me pican me rasco, “o yo por mi hija mato”? , supongo que sí. Aunque es gratis meterse con BR2049. Sale igual de barato que meterse con El despertar de la fuerza o las películas Marvel de Thor, eso si que eran bodrios, y de los gordos.

  4. Fernando Vílchez el

    Antes de empezar, siempre es un placer leer tus análisis, estemos más o menos de acuerdo.
    Ayer fui a ver Blade Runner 2049 sin atender demasiado a las críticas. La primera entrega es un clásico (aunque inferior a Alien: el octavo pasajero) y tenía claro que, por muy bien que lo hiciera Villeneuve, a BR2049 le iba a faltar ese sabor a sorpresa, a novedad. Al fin y al cabo, fue tras Blade Runner que el cyberpunk explotó y actualmente contamos con muchísimas obras de cabecera para entender el mundo de las inteligencias artificiales.
    Es de agradecer que Villeneuve haya intentado no hacer una secuela al uso si no ampliar miras tocando otros temas distópicos alejados de los que vimos en 1982. No se puede negar que es una de las experiencias sensoriales más potentes de los últimos años. No hay un plano feo en BR2049. Pero esto es una película y, por desgracia, casi todo lo demás falla.
    El argumento es bueno. De hecho, muy bueno, pero tiene algunos fallos de guión bastante importantes. Muchas situaciones se resuelven porque sí. Los personajes son interesantes, pero ninguno atrapa como en la primera película. Deckard no era la cumbre de la originalidad (era un Phillip Marlowe en el siglo XXI) pero tenía mucho más carisma que un hierático Gosling al que no me creo en ningún momento. Y ese es el mayor problema de la película. Es tan bonita como vacía. Intenta reflexionar sobre las grandes cuestiones de la existencia sin un ápice de pasión. Los planos son preciosos, pero muchos de ellos carente de intención. Parece que Villeneuve solo ha querido recrearse. No es que Blade Runner sea la cumbre del entretenimiento, pero el desarrollo de su trama y la narrativa tenía un sentido. Aquí Gosling anda a la mitad de la velocidad normal como constatando con cada paso que ey, esto es Blade Runner, vamos a andar con cuidado. Y encima, demasiado larga. Una película que se podría haber contado en dos horas, quitando esos planos recreativos que sacan al espectador del cine. Hacia tiempo que no escuchaba tantos bostezos en el cine. En algunos aspectos podría haber sido la mejor secuela posible para Blade Runner. En la mayoría, no lo es.
    Un saludo

  5. Hola, Fernando. Gracias por pasarte a dar tu opinión. Mayormente no puedo llevarte la contraria, porque está bien argumentado hasta la parte subjetiva, en la que ya está una opinión contra otra. A mi no me aburrió en ningún momento y no le quitaría un solo segundo, mientras que sí que recortaría metraje de recreaciones como El renacido. Coincido en que es mucho menos densa, menos profunda y menos compleja que su predecesora: el guion sigue siendo uno de los aspectos que más me chirría. Puede que el aspecto visual esté a la altura de algo mejor de lo que su guion ofrece. Sin embargo, lo he encontrado necesario para ser una secuela estéticamente a la altura: no todo es el guion en la narrativa de la película, y el director cubre hasta donde el guion no es capaz de llegar. Por eso me ha parecido una secuela decente y no soy capaz de compararla con su predecesora. ¡Saludos!

  6. Como su predecesora, hostia en Taquilla. USA, tercera semana; Blade Runner 2049: $ 74.005.000

    PD: Hay que ahorrar para; Fast & Furious 9

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