Hace unos días se abrió una polémica a causa de las declaraciones que hizo James Mangold (Logan). Sus comentarios iban completamente en contra de una moda que está muy de actualidad; las escenas post-créditos. Y prácticamente al escuchar esa palabreja se nos viene a todos a la cabeza el Universo Cinematográfico de Marvel, que si bien no fue el primero en usarlas, sí que las puso a la orden del día e hizo que se extendieran hasta otras sagas y ahora, por lo que parece, hasta DC quiere probar suerte con ellas.
Para el que no haya leído el mensaje de Mangold, se lo dejo aquí:
Estás confirmando lo que ya saben, haciendo referencia a otros jodidos productos y vendiendo la siguiente película, mientras tú estás haciendo esta película, y ese tipo de mierda es lo que me parece jodidamente vergonzoso. Los espectadores están pidiendo escenas al final de los créditos cuando ese tipo de escenas fueron creadas para películas de mierda, porque así añadían algún extra cuando la película no podía terminar bien por sí sola. Ahora mismo tenemos espectadores adictos a un jodido bonus en los créditos. Es jodidamente vergonzoso.
Bueno, creo que no hace falta recalcar que está bastante indignado con el tema y que su expresión y vocabulario no son de lo más correctos, pero sí que es verdad que consigue darle un énfasis a su criterio que resalta a la vista de cualquiera. Visto esto, me gustaría dar una opinión acerca de lo que este sistema supone.

Post-créditos, ¿genialidad o puro márketing?
Mangold asume que las post-créditos solo sirven para vender secuelas, pero en realidad eso no resulta siempre así. Recuerdo por ejemplo una película que tengo fresca, The Disaster Artist, en que tal escena sirve de punto final, de guinda de pastel, de carcajada final. Evidentemente aquí no quieren venderte ninguna secuela. Pero claro, el director de Logan se refiere especialmente a sagas, donde resulta casi inevitable añadir un extra que haga que el público más fanático sienta cierto revoltijo en su interior.
Ahí nos encontramos con un punto que juega especialmente con el sentimiento del fan más que con el márketing, y desde Marvel yo creo que ya saben que esas escenas únicamente van dirigidas a esos fans y son ellos los únicos que van a ver todas las películas sin importar cualquier otro factor que no sea el llevar el nombre Marvel. Por tanto, crear esas escenas no hacen que más gente vaya a ver la siguiente película; como mucho, acrecentar el nivel de expectativa de cara al nuevo proyecto.

Por otra parte he de reconocer que en sus orígenes y hasta hace relativamente poco, Marvel utilizaba las post-créditos para ir presentando a cuentagotas ciertos asuntos que iban a tener relevancia en un futuro. Claro ejemplo de esto es el tan conocido y comentado estos días, Thanos, villano de la próxima Infinity War. ¿Fue un error o algo que encarar a los responsables de Marvel? En mi opinión no, de hecho, fue todo un acierto, porque consiguieron que la gente comenzara a pensar y a tener en cuenta a ese personaje como un ser de poder descomunal y al que temer de cara a la nueva cinta de Los Vengadores sin tener que hablar de él durante todas las películas del UCM. Solo con unos segundos cada mucho tiempo presentaron de la mejor manera posible a un personaje al que van a sacar un jugosísimo partido. El problema se da cuando se abusa del recurso, cosa que por desgracia ocurre, y mucho. El culmen de esta obsesión se dio con Guardianes de la Galaxia Vol. 2 con la friolera cifra de 5 escenas post-créditos, cuando tres eran perfectamente evitables (tampoco voy a ponerme exquisito, y la presentación de Warlock y la reunión del Stallone Team me resultaron curiosas).
Probablemente os estaréis preguntando por qué hago únicamente referencia a Marvel. Pues básicamente es porque Mangold, aunque expresamente no lo haya dicho, se refería a lo que la compañía de Disney hace, y además son las únicas que abren debate día sí día también, porque aunque encontramos a sagas como Piratas del Caribe que dejan esa miguita de pan al final de todo, corregidme si me equivoco, creo que a nadie le molestan.
¿A favor o en contra?
Es un tanto odioso tener que esperar entre 5 y 10 minutos por verlas, pero son un plus que siempre puede ofrecernos algo interesante. Evidentemente, como ya he dicho, me parece una salvajada la utilización excesiva de ellas, es cansino, tedioso y acabas por preferir irte sin verlas. Pero como recurso es en realidad bastante útil, puesto que el espacio que hay entre el final y éstas consigue que el espectador desconecte en cierta medida con lo que ha visto y pueda el autor, en caso de ser necesario, situar una escena que él crea que deba verse aparte del metraje completo.
Y si bien me gusta que universos cinematográficos como el de Marvel las usen, me duele un poco que hayan pasado a convertirse en un pequeño adelanto de lo que está por venir en vez de seguir siendo por antonomasia ese recurso cinematográfico de interesante utilidad.
Por último, y, precisamente, como escena post-créditos de estas líneas, os invito a que leáis el último ejemplo de ello: Black Panther. Según mi compañera Sofía, las escenas adicionales no aportan nada relevante, algo bastante plausible, pero nunca está de más oír vuestros comentarios acerca de ello.
Sed felices.




Pues en cuanto a las escenas post-créditos de Black Panther, la realidad es que sí pueden ser relativamente importantes. Es cierto que la primera podrían haberla integrado directamente a la película, pero como incluye un mensaje político bastante directo quizás consideraron mejor ponerlo aparte, más allá de que sirva para orientar el futuro de Wakanda en el MCU. Y de la segunda no puedo hablar sin spoilers, pero muestra a un personaje muy querido por muchos fans y del que no se sabía demasiado desde hace un par de películas ya. Y había que mostrarlo antes de Infinity War.