En clave de western: Recordando el juego Sunset Riders

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¡Hola vaquer@s! Aquí os traigo una nueva entrega de la sección “En clave de western. Como sabéis (en caso de no saberlo os lo refresco), esta sección se encuentra dando sus primeros pasos por la web, y la finalidad de la misma no es otra que darle al western la visibilidad que merece sea la época que sea y el año que sea. Y por eso me apetece hablaros hoy de uno de esos juegos de arcade que fue una auténtica revolución en su día, y que en la actualidad sigue gozando de prestigio entre quienes jugamos a él en su día. Hoy es el turno de hablaros del juego… ¡Sunset Riders! Aquí os dejo la encantadora intro del juego, muy llamativa en su día cuando pasabas por delante de la máquina recreativa.

Creado en 1991 por Konami, estamos ante uno de los mejores juegos de su época sobre el salvaje oeste. ¿Cuál era la historia tras Sunset Riders? Realmente no estamos ante un juego que siga una línea temporal o una serie de acontecimientos conectados en cada nivel del juego, sino que durante los 8 niveles jugables, el objetivo en todos y cada uno de ellos era llegar hasta el jefe final, que era un forajido buscado, para acabar con él y cobrar la recompensa. No obstante, la gracia de este juego se encuentra en varios factores: los personajes, la variedad de escenarios, y el inmenso carisma que desprende.

Empecemos por los personajes. Los protagonistas elegibles por el jugador son 4 cazarrecompensas llamados Steve, Billy, Bob y Cormano. Mientras que los dos primeros llevaban revólveres, Bob llevaba un rifle y Cormano una escopeta. No obstante, la posibilidad de encontrarse alguna recompensa durante los niveles permitía que las diferencias entre un arma y otra no importase mucho al conseguir temporalmente disparos especiales. Junto a estos personajes, los antagonistas también tienen su punto de interés, porque cada uno de los jefes finales tiene un aspecto distinto y unas habilidades diferentes entre sí, a pesar de que nos pueda parecer todo muy automático.

Por otra parte, la variedad de escenarios y la jugabilidad en cada uno de ellos era muy disfrutable. Podíamos encontrarnos niveles en los que íbamos a pie disparando a todos los pistoleros que apareciesen, pero también había fases en las que tocaba ir a caballo, o sobre un tren, e incluso… ¡correr sobre los animales de una estampida! En cada nivel se podía ir por arriba o por abajo, en un formato de juego muy similar a otro juego que conoceréis, como era el Contra. Y sobre los escenarios, había un extenso recorrido por las diferentes zonas tan vistas en el western: desde recorrer poblados indios a trenes en marcha, pasando por peleas en el interior de un saloon, pasajes en bosques, o el recorrido por algún pueblo lleno de pistoleros y obstáculos a sortear. En definitiva, estamos ante un juego que proporciona mucho disfrute en su recorrido, y que puede causar un efecto similar a los Metal Slug salvando las distancias claro está. La posibilidad de jugar de manera cooperativa entre varios jugadores es un aliciente más para poder pasarse el juego con mayor eficacia.

Sobre el carisma del juego… ¿es obvio no? Estamos ante un JUEGAZO del salvaje oeste, con unos personajes protagonistas bien diseñados y una mecánica de juego muy adecuada para el formato arcade, si bien hay que admitir que cuando se adaptó este juego a la Mega Drive y la Super Nintendo, en ninguno de los dos casos mantuvo la calidad de la versión original por distintas razones. Es por ello que el western se disfruta en toda su intensidad en un juego como éste, dinámico, sin dejar un segundo de descanso, y que además se puede disfrutar en compañía de otras personas, lo que ayuda a crear una atmósfera de lo más intensa.

Porque sí, el western es un género fantástico para disfrutar en cualesquiera que sean los formatos donde se presente. En este caso ha sido en formato de videojuego, pero estamos ante una oportunidad fantástica de rememorar las mejores cosas del género, de cabalgar junto a los protagonistas hacia un nuevo amanecer y atrapar los diferentes enemigos que se buscan durante el juego. Y además, a día de hoy no es nada difícil que podáis jugar al Sunset Riders en alguna página de internet, y descubrir un placer olvidado o uno completamente nuevo que puede comenzar a partir de la lectura de este artículo. Y esto es todo por hoy. ¡Hasta la próxima cabalgada!



el autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Guionista del cómic "Un disparo en el desierto" (Ediciones Traspiés, 2017), y colaborador en el fanzine "La Revistica" de Granada. Dos de mis aficiones son la lectura y la escritura, y sigo fomentándolas, leyendo cuanto puedo y escribiendo relatos o guiones de cómic para sus posibles publicaciones.

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