Ya he podido ver ‘G20’, la nueva propuesta de acción de Amazon Prime y si tuviera que resumir la calidad de esta cinta lo haría comparándola con un plato de sobras recalentado que ni sabe bien ni tiene buen aspecto.
La trama parece sacada de un mercadillo de guiones venido a menos, ya que no puede tener más clichés y diálogos peor escritos ni a propósito. Tenemos a Viola Davis en el papel de presidenta de los EE. UU., anteriormente heroína de guerra que se verá involucrada en el secuestro de los dirigentes del G20 (de ahí el título) en Ciudad del Cabo llevado a cabo por Rutledge (Anthony Starr).

Agarrándose a términos tan modernos como ‘deepfake’, criptomonedas o las redes sociales, ‘G20’ trata de construir algo que suene a peligroso y actual, pero se queda a medio camino de una comedia involuntaria por lo risible de las motivaciones de los personajes. La trama está tan torpemente escrita que tiene que desvelarnos detalles de los protagonistas con diálogos forzados e innecesarios que nos hacen sospechar a la legua que eso tendrá que ver en el devenir de la historia.
Si tengo que resumir lo que me ha hecho sentir ‘G20’ es que me encontraba ante ‘película genérica 134’ de esas que nunca pasaron el corte de un estudio y acabaron en un cajón cogiendo polvo.
Todo esto envuelto con clichés que ya eran clichés en filmes de hace más de 30 años y que solo aportan vergüenza ajena y nos recuerdan a esos chistes de cuñados en las reuniones familiares.

Lo peor es que como cinta de acción, ‘G20’ es muy fallida; las escenas están repletas de coreografías sin nada nuevo que aportar. En una época en la que los filmes de esta temática han resurgido gracias a ‘Atómica’, ‘John Wick’ o ‘Nadie’, esta propuesta de Amazon Prime es sosa, insípida y olvidable.
Viola Davis es una actriz de talento incuestionable y queda reducida a un típico personaje de acción de los 80-90, pero de los que daban pena y no llegan ni a ser dignos de la peor remesa de la Cannon. Su rol de presidenta exmilitar es tan poco creíble como lo fue el presidente expiloto de Bill Pullman en ‘Independence Day’. Ni sus acciones, ni sus diálogos consiguen que me crea por un momento lo que nos trata de vender esta cinta.
El ingrediente que no puede faltar es la típica niña rebelde que le pone las cosas difíciles a sus padres para que se vea lo dura que es la vida de esta presidenta. Una niña hacker, capaz de evadir la seguridad de La casa Blanca y que obviamente (alerta spoiler) se verá involucrada en esta situación con rehenes de la que saldrá cambiada como persona. Innovación en estado puro…

Anthony Starr es la némesis de la presidenta Sutton, un actor que me encantó en Banshee y que como ‘Patriota’ en ‘The Boys’ tiene una presencia y carisma que aquí ha desaparecido. Aquí se reduce a poner mirada psicópata y sonrisa de anuncio de dentífrico. Su personaje es un malo de manual de esos que no pasarán a la historia y que debe morir (como las cintas de antaño) varias veces y la definitiva de manera dolorosa. Para que todo parezca importante, lo recubrimos con un poquito de pseudomotivaciones que intentar dar profundidad a alguien que no valdría ni para secuaz de Hans Gruber.
No quiero olvidarme al primer ministro inglés que es el fallido alivio cómico que se redime durante el filme o a la presidenta del Fondo Monetario Internacional que nos regala una escena que busca ser empoderante antes de lanzarse a conducir el coche presidencial, pero que queda en comedia involuntaria.
Cuando una cinta que está destinada al entretenimiento sin más no consigue hacerlo es para hacérselo mirar, ‘G20’ no hace más que demostrar que a las plataformas no les importa la calidad de sus productos y que la idea es sacar muchos y de forma rápida. Porque si algo tengo claro es que este guion (escrito entre copas en una servilleta) no habría pasado el corte de ningún estudio, al menos actualmente; en la década de los 80 quizás.

Conclusión
‘G20’ aburre y camina por senderos tan gastados y reutilizados en las peores propuestas del género que siempre tienes la sensación de que estás ante una de esas películas cutres con portadas engañosas que había en los fondos de los videoclubs.
Añadiendo el tema de las inteligencias artificiales y las redes sociales, se ha buscado darle una frescura que no tiene a un guion que hace aguas y que tiene momentos ridículos y mal escritos en cada una de sus páginas.
Mi recomendación es pasar de largo ‘G20’ y no verla si no es para reírse un rato (cosa que a mí no me ha pasado) porque, si se busca entretenimiento o cine de evasión, esta cinta no lo cumple.
Aquí os dejo el tráiler de ‘G20’ de Amazon Prime:
Un saludo y sed felices.




Amigo Juanma….Eres un grande. Yo ni me atrevería a verla. Creo que perdí una par de neuronas con solo ver el tráiler. Gracias por la reseña.
Estoy convencido de que muchos guiones actualmente se están realizando tirando de IA. Y encima, luego tienen los santos cojonazos de ponerse críticos con el asunto.xD
Esto es como AppleTV o Amazon vendiéndote sus series/denuncia contra el cambio climático: Hipocresía pura y duro como pared de cemento.
Hola Solidus
Fue duro, pero alguien tenía que hacer ese trabajo… XD.
La propuesta está mal ejecutada y los personajes están muy mal escritos, además de tener acción pésima. Un despropósito.
Un saludo
Si alguien ve el trailer y se molesta en leer la sinopsis, y a pesar de todo ve la película, se merece cualquier cosa que le pase.
jajaajajaja ¿Tan horrible es?