La realidad supera a la ficción: Novelas basadas en hechos reales

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Historia basada en hechos reales. No sé vosotros pero si una obra de terror empieza advirtiendo de que los hechos que va a presentar no son totalmente ficticios, yo ya siento un ligero malestar en el cuerpo. La realidad supera muchas veces a la ficción y no son pocos los ejemplos de novelas del género de terror que se inspiraron en sucesos reales para presentarnos un mundo de pesadillas que se vuelve aún más terrorífico al saber que no salieron de la imaginación del autor sino de experiencias vividas por personas de carne y hueso, como tú y como yo. Voy a presentaros cinco novelas inspiradas en hechos reales y que quizás os sorprendan y hagan que las miréis con otros ojos al saber que, lo que pasó, le ocurrió a otros. ¿Quizás también a ti…?

Sin más que añadir, estas son las recomendaciones que demuestran que la realidad puede ser más terrorífica que las invenciones de cualquier autor:

1. Psicosis, de Robert Bloch (1959)

Esta novela alcanzó una mayor popularidad a raíz de su adaptación cinematográfica a manos de Alfred Hitchcock en 1960, dejándonos con la mítica escena de la ducha, y contando también con su propia serie llamada Bates Motel y emitida entre el 2013-2017. Esta novela tiene como protagonista a Mary Craine, quien busca un lugar donde pasar la noche y acaba en el Motel Bates, siendo el encargado un hombre llamado Norman Bates. Empezará entonces una estancia que Mary nunca olvidará…

Bloch tomó como inspiración para su inquietante novela los asesinatos perpetrados por Ed Gein en Painfield, un pequeño pueblo situado en Wisconsin, en la década de los 50. Ed había crecido bajo el tiránico y asfixiante control de su madre, no impidiendo los malos tratos a los que le sometió que desarrollara un fuerte complejo de Edipo y que la muerte de ésta le hundiera. No obstante, también tras el fallecimiento de su madre salió a relucir el monstruo que habitaba en él asesinando y descuartizando a mujeres, además de tener en su propia casa restos de sus víctimas y haber profanado tumbas. Gein fue detenido y pasó el resto de sus días cumpliendo condena en un manicomio hasta que falleció en 1984.

Ed Gein, a la derecha.

Ed Gein también ha servido como fuente de inspiración para otras obras muy populares entre el público, como son La matanza de Texas y El silencio de los corderos.

2. El exorcista, de William Peter Blatty (1971)

Hayas leído/visto o no la novela o su posterior adaptación cinematográfica, es improbable que al leer este título no se te venga a la cabeza la imagen de la niña poseída por el demonio que giraba el cuello y te estremecía con solo mirarla. En la novela, se nos presenta al padre Lankester Merrin, un anciano sacerdote que se encuentra en una excavación en Irak y que tiene presagios siniestros sobre la llegada de fuerzas malignas al encontrarse con unos objetos en el lugar. Sus presentimientos se harán realidad cuando, al volver de Irak, el obispo le pida que haga un exorcismo a una niña llamada Regan MacNeil, cuyo comportamiento hace sospechar que ha sido poseída por el demonio.

Tampoco es algo sorprendente que esta novela esté basada en hechos reales pues no sería el primer caso de una persona que ha sido sometida a exorcismos por creerse que la había invadido el diablo. Para su novela, Blatty se inspiró en un caso que leyó en el periódico y que aconteció a finales de la década de los 40. La noticia recogía el caso de Roland, un joven de 13 años que empezó a manifestar comportamientos extraños a raíz de la muerte de su tía. Teniendo en cuenta la actitud del niño y los sucesos inexplicables que ocurrían en el hogar familiar, sus padres buscaron ayuda para que algún sacerdote le hiciera un exorcismo para sacarle el mal que le había invadido. Cuando un sacerdote fue a la casa y vio al joven, solicitó permiso a la Iglesia para practicarle un exorcismo pero, antes de poder hacer eso, debía pasar por un hospital, ingresando en el Hospital Universitario Georgetown, que era administrado por jesuitas y del que fue expulsado por atacar a un sacerdote.

La pesadilla acabó cuando apareció el padre William Bowdern, quien obtuvo permiso para hacer el exorcismo con la condición de que estuviera al frente de éste y no revelara el lugar donde se haría. Tras infringirle una gran cantidad de exorcismos y ocurrir hechos extraños durante estos, parece ser que Roland volvió a ser el que era antes y que lo que fuera que le había poseído se marchó.

3. Aquí vive el horror: la casa maldita de Amityville, de Jay Anson (1978)

A lo largo de las páginas de esta novela, Jay Anson nos presenta a la familia Lutz, compuesta por el padre, la madre y sus tres hijos. Los Lutz verán su vida dar un vuelco a raíz de su mudanza al 112 de Ocean Avenue en Amityville, que no es una casa como otra cualquiera, pues hace un año atrás fue el escenario donde Ronald DeFeo asesinó a todos los miembros de su familia mientras estaban dormidos. A pesar de que la casa fue bendecida por un sacerdote antes de que empezaran a vivir ahí, la familia Lutz tendrá que enfrentar una serie de sucesos siniestros que harán de la casa un infierno.

La familia Lutz y su desgracia no nacieron de la mente de Anson, pues él se limitó a recopilar para su novela los hechos que tuvieron que enfrentar los Lutz (porque sí, esa familia existe de verdad) durante su estancia en aquella casa demoníaca a partir de una serie de entrevistas con la familia.

112 Ocean Avenue.

Así, también por desgracia es real la matanza que Ronald DeFeo hizo en su casa y de la que fue víctima su propia familia. Durante su juicio, su abogado intentó alegar que su cliente había sido víctima de voces que estaban en su cabeza y le empujaron a cometer estos abominables asesinatos. No obstante, el psiquiatra alegó que era plenamente consciente de sus acciones y en 1975 fue declarado culpable, cumpliendo actualmente con esta condena y sin saberse todavía las razones por las cuales cometió estos actos.

4. La chica de al lado, de Jack Ketchum (1989)

Las protagonistas de esta historia son Meg y Susan, dos hermanas que se mudan a la casa de su tía y sus primos tras el fallecimiento de sus padres. Lo que debería haber sido el inicio de una nueva vida se convierte en el principio de una terrible pesadilla que sufrirán estas dos hermanas al ser víctimas de todo tipo de abusos y torturas en el sótano de la casa, donde quedan encerradas a merced de sus primos y su desequilibrada tía.

Ojalá pudiera decir que esta novela es totalmente ficticia pero, por desgracia, hay muchos monstruos que existen fueran de la ficción y están entre nosotros. Monstruos que tuvo que conocer la pequeña Sylvia Likens, a quien Jack bautizó en su novela como Meg y cuya historia le sirvió para escribir esta historia que te pone los pelos de punta por la brutalidad de lo que se plasma, incrementándose la sensación de ira y angustia al saber que fue real.

Sylvia Likens.

Sylvia tenía 16 años cuando empezó su pesadilla: sus padres trabajaban en un circo ambulante y decidieron dejar a Sylvia y a su hermana Jennifer al cuidado de Gertrude Baniszewski, una mujer divorciada que tenía seis hijos y que, junto a sus vástagos y otros miembros del vecindario, infringieron toda clase de torturas y violaciones a la pequeña Sylvia, obligando incluso a la propia Jennifer a participar. Todo este tormento provocó que Sylvia acabara falleciendo por hemorragia cerebral, desnutrición y shock. Gertrude y otras cinco personas más fueron declarados culpables y cumplieron condena (una condena demasiado escasa en mi opinión), aunque fueron muchos los que participaron en estos hechos.

Sinceramente, uno no puede evitar que se le llenen los ojos de lágrimas al conocer los hechos. Muchas veces, las criaturas que más terror dan no son los espíritus sino las propias personas.

5. Casa de la Oscuridad, Casa de la Luz: La verdadera historia, de Andrea Perron (2011)

Probablemente, muchos a este punto os estaréis preguntando: ¿y los Warren pa cuando? Pues para cerrar este artículo, os presentaré la obra en la que se basaron para la película El Conjuro, estrenada en el año 2013. Por si no sabes quiénes son los Warren, se trata del matrimonio compuesto por Ed y Lorraine Warren, unos de los más famosos investigadores paranormales que vivieron un sinfín de casos espeluznantes que han dado pie a películas de terror.

Esta obra, al contrario que las anteriormente mencionadas, está escrita por una persona que vivió directamente los hechos que en ella se explican: Andrea Perron, una de las hijas de Roger y Carolyn Perron, quien narra los sucesos paranormales que tuvieron que vivir los miembros de la familia a raíz de que sus padres compraran la hacienda Arnold. Apariciones fantasmales (un hombre ahorcado, por ejemplo), voces y golpes fueron los sucesos que hicieron al matrimonio contactar con los Warren para que les ayudaran a poder vivir en paz. Los Perron se quedaron unos cuantos años más y ni los Warren pudieron poner fin a la maldición que pesa sobre la casa, pues todos los que la han habitado afirman que, en menor o mayor grado, han vivido experiencias que no tienen explicación.

Hacienda Arnold.

¿Conocías las historias que inspiraron estas novelas? ¿Cuál te ha sorprendido más? Estas obras nos enseñan que la realidad es a menudo mucho más terrorífica que la ficción, no pudiendo escapar de ella al no tener ningún libro que cerrar o un mando con el que apagar la proyección.



el autor

Soy una pobre alma en desgracia que espera su carta de Hogwarts todavía en el Castillo Ambulante. Maestra y friki desde que tengo uso de razón. Devoradora de novelas y mangas. Amante del cine y el anime. Mis padres son DC y Marvel.

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