Nunca es fácil hacer una adaptación cinematográfica. Sumado a las dificultades que pueda entrañar trasladar a la gran pantalla una historia por diversas razones, hay que añadir el estilo propio del equipo responsable de la cinta y, por supuesto, al elenco designado para dar vida a cada uno de los personajes y que son con demasiada frecuencia víctimas de críticas anticipadas fundamentadas, en su gran mayoría, en prejuicios por trabajos anteriores que han desempeñado en el mundo audiovisual.
Las redes sociales se han convertido en los portales donde personas amparadas en el anonimato predicen cómo será la interpretación del actor o actriz sin tener siquiera imágenes promocionales o un tráiler que le pueda dar una idea de si su crítica puede o no estar bien orientada. A menudo, todos solemos dejarnos llevar por los prejuicios y valorar a personas e historias en base a estos y no son pocos los profesionales del mundo de la actuación que han sido objetos de todo tipo de comentarios ofensivos por haber interpretado papeles que algunos consideran “insuficientes para justificar su elección para ser tal personaje”.
El mundo del cómic, por supuesto, no se queda atrás. No es extraño que cada vez que se anuncia a la persona que interpretará a un superhéroe o villano salten personas criticando sin base alguna o comparándolo con alguna interpretación anterior. Joaquin Phoenix, protagonista de la nueva película de Joker que ya puede visualizarse en cines españoles, no fue inmune a esta realidad y tan pronto salió a la luz el primer tráiler comenzaron las comparaciones con la, hasta la fecha y para muchos fans, mejor interpretación del Joker: la del fallecido actor Heath Ledger.

La sombra de Ledger es alargada y es inevitable que no pocos empezaran a trazar paralelismos entre su actuación y la de Phoenix y predijeran que la de este superaría o no a la del oscarizado actor, basándose únicamente en la visualización de un tráiler. Aunque las comparaciones no se pueden evitar, es innegable que el Joker de Phoenix será muy diferente al mítico de Ledger. Ya lo dijo Todd Phillips, director de la última película sobre el villano de Batman: “no creo que el objetivo de Joker sea ver arder el mundo […] Es un tipo en busca de su identidad”. Joaquín encarna el principio y Heath, la consecuencia de un camino que se nos presenta en esta película por lo que se podría decir que no podemos entender a un Joker sin el otro, aunque se nos presenten bajo diferentes enfoques.
No obstante, retomando el asunto de las críticas anticipadas, ni siquiera el insuperable Heath Ledger pudo librarse de estas. En su caso, al igual que sucedió y seguirá sucediendo con muchos otros, se basaron en su filmografía anterior y no fueron pocas las voces que criticaron tanto al actor como al director de “El caballero oscuro”, Christopher Nolan, por la elección de Ledger como Joker debido a que el actor había encarnado roles protagonistas en películas con un perfil radicalmente opuesto al que iba a incursionar con este papel: “10 razones para odiarte”, “Los Hermanos Grimm” y “Brockeback Mountain”, entre otras.

Fue la película “Brockeback Mountain” la razón en la que muchas personas se basaron para rechazar la decisión de que Heath asumiera el rol de Joker. No importaba el positivo reconocimiento de la crítica ni los premios que el actor recibió por su interpretación en esta cinta, pues una parte del público no podía concebir que el protagonista de una película en la que se mostraba una relación amorosa entre vaqueros fuera capaz de ponerse en la piel de manera satisfactoria de uno de los villanos más míticos del mundo del cómic.
Entonces, Heath Ledger cerró la boca a todos aquellos que le habían condenado por ser un guaperas y haber trabajado en películas que consideraban razón más que suficiente para anticipar que iba a hacer un trabajo mediocre en esta película de Nolan. Cerró bocas brindando la que muchos consideramos la mejor interpretación del Joker, dejando de manifiesto su enorme talento para interpretar tanto a un alumno de instituto como a un perturbado. Una actuación tan brillante que le valió un Óscar póstumo y ser inevitablemente recordado y comparado con cada uno de los actores que han interpretado el papel de Joker.
Por tanto, aunque todos pequemos de dejarnos llevar alguna que otra vez por prejuicios, es necesario reconsiderar esta situación y apartarlos para ser capaces de valorar con razones de peso. Nunca lloverá a gusto de todos pero, si se van a emitir críticas o trazar comparaciones, ¿no es lógico esperar a ver la obra adaptada y el trabajo del equipo de dirección y actores para formarse una opinión fundamentada en lo visto?
Lo sufrió Heath Ledger y su respuesta fue regalarlos una actuación impecable e inolvidable. Joaquin Phoenix fue objeto de comparaciones tanto positivas como negativas solo con la vista del tráiler. Siguiendo en el universo de Batman, otra víctima de prejuicios como los que padeció Ledger está siendo Robert Pattinson, a quien su papel como Edward Cullen en “Crepúsculo” le está valiendo a muchos para rechazar su interpretación sin haber visto ni una toma siquiera.
Así, antes de hacer una batalla entre Jokers y criticar el trabajo de Phoenix, te invito a formarte tu propia opinión yendo a ver Joker y no por comentarios de otras personas o prejuicios.




Muy cierto!! y es que así son los retos del cine!!! también es verdad que el amor por un actor de hace 10-15 anos no se tendra en la actualidad sobre todo los nuevos cinéfilos por muy clásica que sea la película a causa del contexto y tiempo histórico que se viva!!!
Pero yo creo que los nuevos cinéfilos pueden llegar a sentir amor por actores más antiguos conformen vayan adentrándose en el mundillo pero sí te doy la razón en que el contexto de ahora es diferente.
Recordemos tambien hace años el caso de Daniel Craig con James Bond que luego cerró muchas bocas.
También. Si es que la lista de actores que han sido prejuzgados y luego han callado bocas es larga.
Buenas tardes. Parece ser que hoy día hay, una necesidad imperiosa por decir «Qué es mejor» y tratar de imponer un criterio, o valipendiar con el que no estamos de acuerdo, sin centrarse en lo verderaderamente importante, disfrutar de lo bueno.
Exactamente. No siempre a todos nos va a gustar lo mismo pero todos los gustos son igualmente válidos pero algo tan básico parece que hay gente que va de más «enterada» que no lo entiende. Es como tú dices, lo importante es disfrutar.