Mezco Toys lanzará próximamente su nueva figura de Popeye

0

De todos es sabido mi pasión por las figuras de acción. Además del sentido estético que confieren a mi bat cueva está el impagable nexo de unión que construyen desde mi infancia hasta el día de hoy. Aunque mi colección aún no es muy dilatada hay ocasiones en las que no puedo reprimir el deseo de adquirir cierta figura. Y ese impulso irrefrenable es el que siento desde hace unos días con el próximo lanzamiento de Mezco Toys. Popeye el Marino.

Me recuerdo a mí mismo como si fuera ayer, desayunando con apenas seis años y viendo en la tele los dibujos del marinero enamorado de Olivia y cuya fuente de poder y fortaleza se escondía en las latas de espinacas que siempre aparecían en el momento más adecuado para poder vencer a su némesis Brutus. Ahora Mezco Toys va a lanzar al mercado, se supone que en un mes aproximadamente según anuncian ellos mismos en su web, una figura de Popeye tan real que no he podido evitar un estremecimiento al verlo. Con más de veintiocho puntos de articulación y aproximadamente catorce centímetros de altura, el aspecto de esta creación sin duda adornará mis vitrinas en muy poco tiempo. En palabras de la propia casa, la figura presenta dos retratos de cabeza magistralmente diseñados, una mirada severa y un resplandor salado. Popeye viene presentado con su ropa clásica de marinero, un abrigo extraíble, una bolsa de lona con cordón funcional, una brújula, dos latas de espinacas ( imprescindibles ), un catalejo y dos pipas de mazorca de maíz. A eso hay que sumarle hasta siete manos intercambiables y tres sombreros diferentes ( marinero, capitán y estibador ).

Popeye fue creado por Elzie Crisler Zegar en 1.929 y apareció por primera vez en la tira cómica Timble Theatre del New York Evening Journal. Sería en 1.933, tras el gran éxito y popularidad que alcanzó el personaje, cuando se crearon los primeros cortometrajes del marino que debía su fuerza al consumo de espinacas. La referencia al vegetal aumentó tanto las ventas que incluso la ciudad de Crystal City en Texas, dedicada originariamente a la producción de espinacas, erigió una estatua en su honor.

Personalmente la figura me parece una maravilla y su precio bastante asequible ( ochenta dólares ). Si os parece caro os recomiendo que os deis una vuelta por la web de Hot Toys tras lo que ya no os lo parecerá tanto. Cierto es que si sois mucho más jóvenes que yo no sentiréis la llamada evocadora que despierta en mí esta figura y puede que no encontréis mucho sentido en ella. Pero los que rondáis y sobrepasáis el Rubicón de los cuarenta … Seguro que algo me entendéis. Y verlo reflejado con tanto realismo es algo que me carga de ilusión tanto como si me acabara de comer tres latas de espinacas con su envoltorio y todo. Y eso que más tarde se demostró que las espinacas no tenían ni la décima parte de hierro que se pensaba cuando se creó el personaje. Un error en los químicos que realizaron el análisis hizo que el decimal cuantitativo se pusiera en el lugar incorrecto. Error que se subsanó años más tarde. Aunque ya daba igual. Las ventas del vegetal ( que aún así es de los más recomendables que existen ) se habían disparado gracias a las aventuras en el mar de mi querido amigo.

Llevo un ancla tatuada en el corazón desde hace más de treinta años. Fueron muchas mañanas desayunando pegado a la tele mientras mi madre me decía ¨ ¿ Ves ? Come espinacas para ponerse fuerte … ¨ Aquellos antebrazos desproporcionados, esa mirada furiosa y a la vez divertida, el amor por su querida Olivia y cómo siempre resultaba vencedor frente al malvado Brutus. Todo aquello me acompañó en mi infancia y ahora todos esos recuerdos pueden quedar amalgamados en una figura que adquiriré en poco tiempo. Ya estoy imaginando las fotos que voy a poder hacer y las situaciones que crearé. Por no decir que el nivel estético de mi vitrina se verá aumentado exponencialmente. Pero nada de eso será lo más importante. Lo que sentiré cada vez que mire esa figura será lo que compense el precio pagado. Porque cuando la mire ella me devolverá la mirada cargada de recuerdos. Un tipo de recuerdos que no se compran con dinero. Ni se deben dejar en el olvido por mucho tiempo que pase o de arrugas que que pueblen nuestro rostro.

Un abrazo a todos.

 



el autor

Escritor y superviviente. Autor del libro ¨Mi faro en las Estrellas ¨ disponible en Amazon. Pienso y algunas veces acierto.

Deja tu comentario

Recomendado en Las Cosas felices
¡Ah, la Navidad! Otro año que se va, y otro año que los chicos de Las Cosas que Nos Hacen Felices venimos a contaros nuestras…