InicioVideojuegosNoticias y novedades de videojuegosQue debes saber antes de empezar Dark Souls III (segunda parte)

Que debes saber antes de empezar Dark Souls III (segunda parte)

¡Alabada sea la oscuridad! como ya dije en el anterior artículo, con motivo a la inminente llegada de Dark Souls III, he querido resumir la historia de las dos entregas anteriores.

Repito lo mismo de la última vez: No habrá ni Demon’s Souls ni Bloodborne, solo Dark Souls. Sí, tengo fácilmente unas 500 horas en Dark Souls II, pero aun así puede haber datos que se me escapen, a parte de que no he tenido la oportunidad de jugar a la versión Scholar of the First Sin que supuestamente añade un poco más de información, así que si puedes aportar algo más, escribelo en los comentarios. Solo resumiré las partes más importantes de la historia de cara a Dark Souls III, no habrá historias secundarias de NPCs. Creo que sobra decir que prácticamente destriparé la historia, así que si no has jugado deberías dejar de leer y descubrirla por tu propia cuenta, es una gran experiencia que compensa las mil una muertes.

Eso es todo, vamos allá.

Dark Souls II:

A diferencia de Dark Souls I, la intro de Dark Souls II no nos pone al corriente de la situación en el mundo. Como no nos cuenta si quiera los eventos más importantes antes de nuestra llegada, haré un breve resumen:

El nuevo monarca, Vendrick, con su hermano Aldia, llegaron a la tierra de Drangleic y fundaron el reino. Un día apareció Nashandra, que gracias a su “belleza inigualable” se convirtió en reina. Nashandra convenció a su rey de que cruzara el mar y saqueara la tierra de los gigantes, trayéndose a algunos en cautiverio y un “premio”. Con dichos gigantes, Vendrick creó a los golems, y con los golems el castillo de Drangleic como un regalo a su reina. Mientras tanto, Aldia, recluyéndose en su castillo y experimentando con ellos, creó a los dragones. Más adelante llegó la venganza de los gigantes, que invadieron Drangleic y azotaron el reino durante generaciones. En el apogeo de la guerra, Vendrick huyó a su castillo, donde supuestamente, descubrió “la esencia del alma“. Luego el rey, al saber del oscuro secreto de Nashandra, abandonó Drangleic, se despojó de su alma y encontró su descanso final en la Cripta de los No-Muertos. En cambio Nashandra permaneció en el castillo.

Y entonces, tras no sabemos cuanto tiempo, llegamos nosotros como se ve en la cinemática.

Los gigantes, el premio y el trono:

Para empezar debo contaros un pequeño secreto gritado a voces que muchas veces pasa inapercibido: Drangleic fue originalmente la tierra de los gigantes.

Este tema plantea muchas preguntas, a la que la mayoría no han dado respuesta. ¿Para empezar, por qué Nashandra quiso que Vendrick saqueara la tierra de los gigantes? ¿Y qué fue ese premio que se trajo consigo? Como he dicho, en el propio juego hay muy poca información al respecto (ni si quiera el origen de los gigantes), la mayoría son suposiciones que pueden ser perfectamente tanto ciertas como erróneas. Posiblemente la única afirmación completamente verdadera sea esa.

Los gigantes son criaturas prácticamente imparables, poseedores de una ira inigualable. Puede que en un principio los gigantes fuesen pacíficos, y Vendrick al saquear sus tierras, raptandolos y robandoles algo especial, entraron en ese estado de ira ciega. Ese “premio” es algo esencial para entrar en el Trono del Querer o para descubrir “la esencia del alma”. Nashandra sabía donde estaba el trono y cual era su función, y por supuesto quería acceder a el, pero necesitaba algo más que la inmensa alma que portaba Vendrick. Sabemos que el premio en cuestión no es el objeto “afinidad con el gigante“, pues este lo posee el Señor de los Gigantes que invadió Drangleic después de que Vendrick saqueara sus tierras. También hay que añadir que Vendrick rechazó el trono, nunca se sentó en el. Lo que está claro es que el trono sirve para enlazar el fuego y para ello, como vimos en Dark Souls I, se necesita un alma colosal. Un alma como la del rey Vendrick. Puede que Vendrick al descubrir la esencia del alma, descubriera el origen de estas y el origen del ciclo de la luz y la oscuridad. Quizás gracias a eso descubrió la autentica naturaleza de Nashandra, lo que le hizo huir lejos del castillo y lejos de ella. Es posible que su “premio” le ayudase en esa tarea.

Pero como he dicho, esa información se queda en suposiciones, ya que no hay nada que explique el qué es ese premio o qué es realmente la esencia de las almas. Por otra parte, y aquí me temo que debo aportar una hipótesis, puede que el Señor de los Gigantes también consiguiera descubrir la esencia del alma cuando estaba en Drangleic, quizás incluso sí que se sentó en el trono para luego abandonar esa tierra con el resto de su reino.

nashandra y el trono las cosas felices
Nashandra, hija de la oscuridad, prisionera del deseo

Desgraciadamente supongo que debemos esperar a Dark Souls III para encontrar respuesta a estas preguntas.

Los fragmentos del abismo:

El abismo se fragmentó, y poco a poco esos fragmentos se reunieron y obtuvieron forma. Cuatro fragmentos, cuatro reyes y cuatro coronas.

Vendrick las cosas felices
El rey Vendrick, rendido, sosteniendo su corona

Cuando Manus fue vencido por el no-muerto elegido, hablamos de una era de hace posiblemente miles y miles de años antes de Drangleic. Debemos recordar que antes de este reino hubo muchos otros, y en todo ese tiempo puede que surgieran otros señores de la oscuridad después de Manus. O puede que no, claro está. Nashandra, Nadalia, Elana y Alsanna son las hijas del abismo que buscan, con aun más ahínco que el propio Manus, el reinado de la oscuridad. Para ello se acogieron, en distintas épocas, a reyes que poseían almas gigantescas. Cada una de ellas representa una fuerte emoción o un estado de Manus, siendo Elana la representación de su ira, Alsanna la de su miedo, Nadalia la de su soledad y Nashandra la de su deseo. Curiosamente Nashandra es el fragmento más débil de los cuatro. El alma proviene de la llama original y dentro de esta se encuentra la oscuridad. Para enlazar el fuego o comenzar una era de tinieblas, necesitas un alma muy poderosa. Es por ello que cada hija de la oscuridad esperó a que su rey accediera al Trono del Querer para apoderarse de su alma. Pero ninguno de ellos lo hizo.

Posiblemente Vendrick, aun siendo incapaz de hacer frente a la oscuridad (por amor, no por cobardía), fue el monarca que más avances hizo para romper la maldición de los no-muertos. Raptar a una de las Milfanito fue, entre tantos otros, un intento desesperado para ello. La razón por la que Vendrick quería descubrir “la esencia del alma”, como supondréis, era para acabar con la maldición, y es posible que descubriera como hacerlo. Las cuatro coronas reunidas, tienen esas capacidad. ¿Pero entonces, si Vendrick descubrió una cura para la maldición, por qué no viajó a las antiguas épocas para conseguir las coronas? Sencillamente porque por un lado ya no poseía su alma y su poder se debilitaba cada vez más, y por otro le invadía la amargura de un terrible desengaño con su querida reina.

El destino inquebrantable:

El trasfondo de Dark Souls II gira principalmente entorno a la búsqueda de romper un destino inevitable. No solo la muerte en sí, si no también la maldición. Aldia estuvo a punto de conseguirlo, pero de una forma distinta a la de su hermano Vendrick. Mientras Vendrick buscaba “la esencia del alma” Aldia buscaba el secreto de la inmortalidad. Y para que quede claro, ese secreto no es otra cosa que convertirse en su ser externo al ciclo.

Aldia consiguió resucitar a las criaturas que estaban fuera del alcance de ese ciclo: los dragones. Para ello utilizó a los gigantes, pero solo pudo recrear sus cuerpos, no su naturaleza. Descubrió el Corazón de neblina de cenizas, que le permitió viajar hasta la Edad de los Ancianos cuando no había ni luz ni oscuridad y se trajo consigo el cuerpo de un Dragón Antiguo sin alma (de hecho, nosotros mismos se la arrebatamos en el pasado) y entonces le dio vida con el alma de un gigante. ¿Parece un Dragón Antiguo? Sí ¿Es tan grande como un Dragón Antiguo? Sí ¿Escupe fuego como un Dragón Antiguo? También, pero en su naturaleza no es un Dragón Antiguo, si no un gigante, con lo cual sigue atado a ese destino. Como el secreto de la inmortalidad se le quedaba muy lejos, y aquí vuelven las suposiciones, es posible que Aldia experimentara consigo mismo, transformándose en una criatura enorme y deforme envuelta en llamas, como si estuviera en armonía con la llama original. Quizás consiguió justo lo contrario a lo que buscaba.

Ahora bien, Aldia en este estado nos revela algunos secretos bastante antiguos, como si de alguna forma tuviera la capacidad de viajar en el tiempo sin el Corazon de neblina de cenizas. Uno de ellos, y creo que es el más importante, es el de que una vez un señor de la luz consiguió desterrar la oscuridad y con ella la humanidad. Debido a esto los humanos obtuvieron una forma aun más débil, pero aun sin humanidad la maldición de los no-muertos sigue existiendo. Ahora la maldición se basa en las almas, y la humanidad se ha reducido a un pequeño y frágil objeto. Es posible que la maldición sea un estado natural de la existencia que obligue al ciclo a funcionar. Seguramente sabremos más de esto en Dark Souls III.

aldia las cosas felices
Aldia, erudito del primer pecado

Las almas se heredarán y al igual que los eventos más importantes, tendrán una grave repercusión sobre el mundo. Cuando la gran llama se apague y vuelva a surgir de entre las cenizas, las almas también resurgirán. Siempre habrá un alma inmensa representando a un gran monarca, siempre habrá un alma encargada de cuidar de los muertos, siempre habrá un alma que busque controlar el poder de la llama, y por supuesto, siempre habrá un alma que desee la oscuridad. Y un día los humanos nacerán malditos.

Como ya he dicho, Dark Souls II no aporta tanta información sobre el universo como Dark Souls I, y de hecho no solo no resuelve algunas dudas que dejó la primera entrega, si no que además plantea otras nuevas. Hasta que no machaquemos a Dark Souls III con otras 500 horas de juego y mil una muertes, todo se queda en suposiciones por confirmar.

Un saludo, gracias por leer y que la oscuridad ilumine vuestro camino.

Ex colaborador de la webhttps://www.lascosasquenoshacenfelices.com
Ex colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

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