Reseña de Capitán América: Operación Renacimiento, de Mark Waid y Ron Garney. Un héroe que trasciende el tiempo y el espacio.

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Recoger el testigo no es nada fácil. Sobre todo de alguien que lo ha hecho bien. Peor aún, de alguien que, con sus buenas o malas tramas, caló hondo en el público durante casi una década. En 1995, en una Marvel convulsa, Mark Gruenwald dejaba la colección que había escrito durante diez años. Mark Waid y Ron Garney le sustituyeron en Capitán América durante once números muy valorados por la crítica hasta que la iniciativa Heroes Reborn los desplazó del personaje.

Reseñas de diferentes cómics del Capitán América, cortesía de Lascosasquenoshacenfelices.

En este artículo analizaremos el primer arco de cinco número, Operación Renacimiento. Una trama entretenida con algunos detalles interesantes, pero lejos de alcanzar la excelencia de otras historias del personaje.

Gruenwald dejó al Capitán América al borde de la muerte. Al igual que su colección, que atravesó una lenta decadencia hasta el final, el suero del supersoldado comenzó a matar lentamente al personaje, deteriorado hasta el punto de tener que usar una armadura para compensar su debilidad. En el último número, pese a que convalecía en una cama, sus compañeros Vengadores encuentran la armadura vacía. El capitán América había desaparecido… y Waid era el encargado de encontrarlo.

Waid, por aquel entonces especializado en revitalizar franquicias como Flash, apostó por una historia made in los 90, con mucha acción, y por el regreso de varios de los personajes icónicos de la colección.

Lo más llamativo fue el primer número, en el que se habla sobre el Capitán América como símbolo…sin que aparezca el héroe de las barras y estrellas. Los Vengadores deben solucionar una amenaza en la que unos terroristas demandan la presencia del Capitán América o la plana mayor del gobierno estadounidense morirá.

De este modo, siguiendo la máxima de no conocer la importancia de una persona hasta que la pierdes, Waid aborda el significado del Capitán América desde tres puntos de vista: desde lo más superficial (la demanda de los terroristas), pasando por lo práctico (sin él, los Vengadores pierden a su líder táctico) hasta sus valores en boca de sus más íntimos aliados.

Posteriormente, el final del primer número nos deja claro que el Capitán América está vivito y coleando…por obra y gracia de Cráneo Rojo, su archienemigo y, a su vez, el hombre cuya sangre le ha revivido. Cráneo lo necesita para recuperar el Cubo cósmico de un nuevo renacimiento de un Cuarto Reich dirigido por el enemigo original del Capitán, tanto fuera como dentro de las viñetas: Hitler, el dictador nazi.

Junto a Cráneo Rojo, contamos con el regreso de Sharon Carter, la agente número 13, el amor del Capitán. Desaparecida en combate desde hacía tiempo, su vuelta trae consigo una actitud cínica y hostil hacia Steve Rogers por no haber hecho lo suficiente por encontrarla con vida.

De esta manera, Waid orquesta una nueva etapa abanderada por una imagen, cuanto menos, curiosa: protagonista y antagonista luchando codo con codo. La historia no da mucho más de sí, salvo un número que funciona a modo de what if que cuenta con el regreso de Bucky Barnes ayudando al Capi a derrotar a los nazis. Realmente, es un arco en el que prima la acción sin descanso y las pocas motivaciones. Podría haber dado mucho más juego la relación ambivalente entre Steve Rogers y Cráneo Rojo, pero Waid apuesta por el espectáculo.

Acompañando a Waid encontramos al dibujante Ron Garney, que se luce especialmente en el diseño del villano, que en muchos momentos aparece casi caricaturizado, con múltiples comisuras y líneas.

Al final, lo que queda es un mensaje que se ha repetido hasta la saciedad en la época moderna del personaje: Aunque nació como estandarte propagandístico contra los nazis y defensor absoluto de los valores de su país, el Capitán América es un héroe que ha reflejado, para bien o para mal, todo lo bueno y malo que ha gestado el país más poderoso de la tierra. Al final, aunque su nombre incluye un componente nacionalista, Capitán América no es un hombre que defienda los valores de una nación, si no los universales. Y, por supuesto, es un héroe que trasciende el tiempo, no solo el espacio, para convertirse en el supremo defensor de la libertad y de la nobleza.

Enlace a edición de Panini 100% Marvel

Un saludo y sed felices!



el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

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