Lionsgate ganó la lucha que el pasado julio se iniciara entre productoras para hacerse con los derechos de la novela de Patrick Rothfuss El Nombre del Viento, y ya ha empezado a mover ficha. No solo ha conseguido un gran productor como Robert Lawrence (Jungla de Cristal: La Venganza), si no que ya ha confirmado a Lindsey Beer (Transformers 5) como guionista.
Y mientras esperamos a que el producto audiovisual nos asombre, hemos preparado una pequeña de reseña de este primer volumen de Crónicas de un Asesino de Reyes: El Nombre del Viento.
Kvothe es una leyenda. Miles de historias y de rumores corren sobre él. Y aunque todo el mundo cree que ha muerto, Cronista lo reconoce en el viejo y cansado dueño de una taberna. Con este fortuito encuentro, Kvothe accede a contar su historia. Criado en una compañía de artistas ambulantes, Kvothe empieza a interesarse por la magia cuando ve a un viejo mago llamar al viento por su nombre. Desde entonces, su objetivo será ir a la universidad a aprender magia, hasta que un día, toda su compañía es asesinada….
La historia de Kvothe engancha, es casi adictiva. Dinámica y atrevida, Rothfuss bebe directamente de Tolkien y Ursula K. Le Guin. Rothfuss, serio y concienzudo, se toma su tiempo para que el lector entienda y disfrute del mundo de Kvothe. Sus descripciones pueden parecer densas, pero te hacen adentrarte aún más en la historia, que es amena y bien hilada.

Como puntos negativos, el inicio y la presentación de personajes son algo confusos; demasiado extenso para ser solo una primera parte, te deja pensando que deberían haber pasado más cosas, y deja demasiadas tramas abiertas; además hacia la mitad del libro puede parecer algo repetitivo, y algunos personajes parecen desdibujados, como si no les hubiera dedicado el mismo cariño que al resto.
Como puntos positivos, el maravilloso dominio de la lengua; la normalización del mundo con unas reglas muy definidas y un trato maravilloso de lo sobrenatural; el tratamiento del tiempo, alternando presente y pasado de forma magistral, sin liar al lector; y, por último, pero no menos importante, la capacidad de hacer empatizar al lector con casi todos los personajes, sin encasillar a ninguno en el rol de “bueno” o “malo”.
Mi puntuación sería un 7. Si bien es un libro maravilloso, y Rothfuss un gran escritor, no es tan novedoso como el autor pretende hacernos creer. Para todos aquellos que hayan leído a Le Guin la historia será más que familiar. Aun así, es algo refrescante en comparación con el estilo “Juego de Tronos” que tan de moda se está poniendo.

Con respecto a que esperamos de la serie: pues no mucho. Más compleja que la obra de Martin (recordemos que las comparaciones son odiosas), y siendo Rothfuss mucho menos versado en el arte del guion y de la televisión, es mucho más difícil llevar a buen puerto una obra que es más tranquila, menos visual y cuyas escenas de verdadera acción están limitadas a un par. Aun así, esperemos que el trabajo de Beer nos dé a todos una alegría.




Una de mis novelas favoritas. Simplemente espectacular e inmersiva a mas no poder. Y que ganas ya de la tercera coj@#nes
Coincido con Manuel. Una gran novela con una calidad literaria mucho mejor que las de Martin. Lo mismo con la segunda. Y la tercera a saber cuándo. Y me parece que la serie se pegará un batacazo sonoro porque si están esperando otro Juego de Tronos no tiene nada que ver.