Reseña de La muerte del capitán Marvel, ese enemigo jamás vencido

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En el mundo del cómic (bastante menos en el cine) hemos asistido a multitud de resurrecciones. Ya sea ese superhéroe al que era necesario hacer desaparecer un tiempo para aumentar las ventas (veáse La muerte de Superman) o cualquier villano aparentemente muerto que regresaba de las cenizas para atormentar a aquellos personajes que le habían derrotado, como el Thanos de Jim Starlin.

Precisamente, fue Starlin, creador de Thanos y de Adam Warlock, el no-personaje más importante del Universo Cinematográfico de Marvel, el autor de una novela gráfica, de las primeras de la Casa de las Ideas, en la que el protagonista moría. Teniendo en cuenta que este cómic data de 1982, podemos decir que la muerte de Mar-Vell es una de las pocas definitivas en el cómic superheroico.

Muchos habréis oído hablar de la Capitana Marvel a partir de los hechos acaecidos en Vengadores: Infinity War. Pues bien, Mar-Vell fue el primer Capitán Marvel. Creado en 1967 por Stan Lee y Gene Colan, fue el referente de la vertiente cósmica de Marvel durante los años 70. Para que os hagáis una idea, era mucho más importante que los Guardianes de la Galaxia y Thanos le consideraba su gran némesis. Todo esto, claro está, antes de la inmortal El guantelete del infinito, también de Jim Starlin.

Sin embargo, a principios de los 80, Jim Shooter, editor jefe de Marvel y el encargador de colocar a Chris Claremont a cargo de X-Men o a Frank Miller con Daredevil, quiso acabar con la colección del personaje. Así que le encargó a Starlin una novela gráfica, formato que acababa de iniciar la editorial, que diera fin al personaje hasta nuevo aviso. Sin embargo, Starlin, afectado por la enfermedad terminal que había terminado con la vida de su padre, hizo algo bien distinto.

La muerte del capitán Marvel es una rara avis en el cómic superheroico. Mar-Vell no muere por una mortal herida de Thanos, o salvando a algún planeta de una explosión. Nada de eso. Su vida se extingue por una causa tan frecuente en la realidad como extraña en el mundo superheroico: el maldito cáncer.

Así, un explorador kree que se convirtió en Protector del Universo muere a consecuencia de un hecho apenas anecdótico en su larga historia editorial. Ni los hercúleos esfuerzos de las mejores mentes de la tierra (Iron Man, Doctor Extraño, Bestia, Reed Richards…) pueden hacer nada para evitarlo. Lo vemos perder peso, quedar postrado en la cama y hasta llevar una sonda nasogástrica. La agonía de un héroe en la flor de la vida, en todo su esplendor, que afronta el fatal destino con resignación.

La dificultad de dar una mala noticia en una sola y silenciosa página.

No observamos tranquilidad en Mar-Vell. Intenta despedirse de su amor y de Rick Jones, su alter ego durante algunos años. Él, un fiel reflejo de los jóvenes lectores de cómic, no entiende como un superhéroe puede tener cáncer. Peor aún, le exige a Mar-Vell que evite lo inevitable. Él sabe que no puede hacer nada y, aunque su interior no deja de luchar contra su propio cuerpo, nada puede hacer.

El cómic tiene también cierto tono elegiaco. Mar-Vell, sabiendo de su enfermedad, decide grabar una especie de autobiografía para dejar huella en las generaciones venideras, lo que, por cierto, también ayuda a situar al cómic como una buena introducción al personaje. Vemos grandeza, pero también cansancio e incluso hay una acertada reflexión sobre la vida de los héroes del cómic. Me voy y he dejado más enemigos que amigos en mi vida, confiesa el capitán a su amor. También se siente mal porque sabe que cuando él muera, aunque haya sido una figura tan importante para el universo, el mundo seguirá girando y, al final, su silueta acabará desapareciendo de los recuerdos. Heroísmo. Grandeza. Egoísmo. Entereza. La vida misma.

En tan solo 72 páginas, Starlin dibuja y escribe su gran obra maestra. Puede que El guantelete del infinito sea mucho más épico y Una muerte en la familia más polémico, pero ninguna de sus obras es tan bella e intimista como La muerte del capitán Marvel, uno de los cómics fundamentales del siglo XX. Imprescindible.

Panini cómics ha editado esta La muerte del capitán Marvel en una edición sencilla, pero elegante, con tapa cartoné que la diferencia de otras grandes obras superheroicas. Al fin y al cabo, no es un cómic más.

Sed felices!



10.0 Obra maestra

Cómic atemporal. El héroe más cósmico muere de la forma más humana y nosotros le acompañamos por su periplo de despedidas, reflexiones sobre su vida y mucha, mucha dignidad. Imprescindible.

  • Argumento 10
  • Dibujo 10
  • Interés 10
  • User Ratings (2 Votes) 7.5

el autor

Médico residente. Intento aprender como si viviera para siempre. Intento vivir como si hoy fuera mi último día...con las cosas que me hacen feliz.

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