Análisis de Fear the walking dead. Temporada 4. Capítulo 6

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Este fin de semana la cadena AMC descansó en la emisión del nuevo capítulo de Fear the Walking Dead, por lo que aún tenemos tiempo de enterarnos de lo ocurrido en el 4×6 “Sólo por si acaso”.

Puedes ver aquí las críticas de todos los capítulos de la serie

El hilo de la cuarta temporada continúa con sus idas y venidas al presente y al pasado, enfocándose nuevamente en Naomi. Esta vez nos contarán parcialmente su historia, pero con lo visto es más que suficiente para entender las motivaciones que han hecho de Naomi lo que es.

Dorie se pone en modo “Búsqueda implacable” y Morgan comete una traición

El primer arco que nos presenta el capítulo 4×06 nos trae de vuelta al presente, cuando los pocos supervivientes del incendio en el diamante de béisbol van en busca de los buitres. En el capítulo anterior, Dorie y Morgan se quedaron atrás, sin unirse en esta campaña punitiva. Pero al final Dorie decide que debe seguir buscando a Naomi/Laura, y ahora sólo los buitres pueden darle respuestas.

Así, nos encontramos con un individuo muy hábil con las manos que está desvalijando una estación de gasolina de todo aquello que considera le será útil en algún momento. Se dirige a su furgoneta llevando todo en una carretilla, pero antes de que pueda continuar con su tarea, es sorprendido por la espalda con un desagradable ruido: un revólver amartillándose. Suena una voz que le aconseja no tratar de desenfundar su pistola. Dorie es un personaje muy carantoñero, parece que todo el tiempo está interpretando a un vaquero de pacotilla, algo así como el Woody de Toy Story. Y en esta escena se muestra así, tal cual es. Le ordena al buitre (pues eso es) que se de la vuelta. Le extiende una de las banderas que ha recogido y le anuncia que sabe quién es, no sólo por la bandera sino por la vestimenta. El outfit de los buitres, por cierto, no tiene nada de particular, pero parece que Dorie ha percibido algo en ello. Dorie, al ordenarle que se voltee hacia él, le anuncia que es porque no quiere dispararle por la espalda. Sí, así como diría Blondie en “El bueno, el malo y el feo”, Dorie aquí es “el bueno”, un vaquero con ética y principios incluso si se trata de matar a alguien. Dorie lo acaba de retar a un duelo al estilo viejo oeste. El tipo voltea y por su rostro enfurecido sabemos que no se entregará sumisamente. Morgan lo adivina y le dice que no sea estúpido, que Dorie puede acabar con él fácilmente. Sin embargo el tipo no se considera tan anodino y desenfunda. El vaquero cumple cabalmente y el tipo entre aullidos de dolor se despide de uno de los dedos de su mano diestra, amputado limpiamente por el disparo de Dorie. Sólo entonces, el tipo accede a colaborar. A su pregunta de qué es lo que quiere, Dorie dice que respuestas.

Mientras tanto, Althea conduce su blindado SWAT en busca de los buitres, cuando Alicia comienza a hacerle preguntas acerca del funcionamiento de las armas y torretas del blindado. Althea adivina que Alicia está pensando en hacer uso del blindado para realizar su venganza y frena en seco, literalmente. Les advierte que ni se les ocurra pensar en involucrarla en aquel conflicto que no es suyo. Les recuerda que ella se quedará detrás de una cámara, filmando todo lo que ocurra. Víctor le dice que eso es irreal, que nadie puede sustraerse al conflicto. La bella y bien peinada Althea le contesta que no sería la primera vez que logra con éxito permanecer al margen de un combate. Es probable que ella, antes del brote zombi fuera una corresponsal de guerra. Les pide que respeten el trato: ella los lleva hasta los buitres y ellos permiten que ella se limite a filmar lo que sea que vaya a ocurrir. Pareciera creer que el tener una cámara en mano la reviste de un poder que la guardará hasta de las balas.

De regreso a la estación de gasolina, Dorie quiere saber qué ocurrió con Naomi. Exige saber cuál será el próximo lugar de reunión de los buitres. Al no tener respuestas registra los bolsillos del obcecado. Y encuentra el croquis con las indicaciones del lugar donde se reunirán nuevamente. Entonces Morgan le pide que deje marchar al herido, sin la furgoneta, por supuesto. Pero antes de dejarlo ir, Morgan lo retiene y le advierte que debe avisar a los demás que no vayan al punto de encuentro, puesto que allí los estarán esperando otras personas que van a asesinarlos. ¿Por qué Morgan comete esta delación en perjuicio de Alicia, Victor y Luciana? Quizá sea para salvar a Althea, o sigue siendo parte de su trauma post Walking Dead. Por su parte Dorie está convencido de que Naomi ha muerto, sólo quiere que le den los detalles de cómo murió y que pueda saber que no sufrió en su tránsito a la otra vida.

La enigmática y frustrada fuga de Naomi

Y en este punto nos regresan al pasado, antes de que ocurriera quién sabe que revuelta sangrienta en el estadio de béisbol. Volvemos a encontrarnos con Naomi, fungiendo como enfermera, curando el brazo herido de Alicia. Aparece Madison, volvemos a ver a Nick con su novia Luciana y Víctor, planificando una salida en búsqueda de provisiones. El capítulo aprovecha para informarnos que fue Madison quien rescató a Alicia, Juliana y Víctor cuando el dique explotó en el último capítulo de la temporada 3. Víctor aún no comprende por qué Madison lo rescató, siendo que en toda la temporada 3 se comportó como un cretino egoísta y traidor. Las reflexiones se interrumpen cuando Naomi trata de salir del estadio en un vehículo. Obviamente los centinelas no la quieren dejar salir y la amenazan con sus armas. Ella imperturbable espera detrás del volante, pero luego desciende y aclara que no pensaba escapar. Quiere, afirma, ir a un complejo en el que pudiera ser que encontrasen gran cantidad de víveres y provisiones: semillas, fertilizantes, comida enlatada. Madison y Victor se ofrecen a acompañarla, no debe hacer esa búsqueda sola.

Los tres pernoctan en un hotel de carretera y Naomi se entera que Madison y Víctor han pasado por muchos lugares en su retorno desde México. Entre esos lugares, Roswell, Nuevo México. Luego interrogada a su vez por su pasado, Naomi dice que no quiere hablar de ello, pero a continuación se comporta como una cretina y confiesa que sí, en realidad se estaba fugando. Pero que dejaría un mapa… Víctor reacciona como si fuera el modelo de rectitud y confiabilidad. La llama cobarde, entre otras lindezas. Le quitan las llaves del vehículo y Madison propone que duerman un poco. En ese lapso de descanso, Naomi encuentra otro vehículo y se fuga. Al día siguiente la vemos llegando al refugio, el cual está infestado de zombis. Madison y Víctor deciden ir tras ella, y en medio de la discusión, pues Víctor no desea hacerlo, él le hace ver que la gente no cambia. Que él mismo, hacía apenas una semana, pensó en fugarse y abandonarlos a su suerte, llevando sus propias y bien abastecidas provisiones. Madison nuevamente lo perdona. Y van tras Naomi.

En el complejo, Naomi termina encerrándose sola, distraída al ver unos dibujos infantiles adheridos a las paredes.  Los muertos comienzan a rodearla pero ella no puede matarlos porque los reconoce a todos como sus antiguos camaradas. Decide subirse en un entramado metálico. Y allí la encuentran Madison y Víctor. Finalmente éste decide jugarse la vida para rescatarla. Una vez rescatada y fuera de peligro, Naomi continúa vomitando tonterías. Que había ido a ese refugio a compensar su error, que ella debía estar adentro y en peligro, no ellos… Habla de Hellen, una compañera ahora convertida en zombi que usaba la expresión PSAP: Por si algo pasa, y les daba adiestramiento para poder sobrevivir. Naomi les cuenta entonces que se considera la culpable de que todos adentro se hayan convertido en zombis, y que si… una vez consumado su error escapó del centro, y ahora quería regresar y compensarlo. Relata que ella llegó a ese centro acompañada de su pequeña hija. Que la niña enfermó y Naomi salió en busca de medicamentos para tratar la fiebre. Aunque en realidad Naomi sabía que la niña había contraído la gripe zombi. La ocultó para que los demás no decidieran matarla y por este motivo, cuando la niña se transforma en zombi, esparce la epidemia dentro del complejo, convirtiendo a todos, menos a su madre, en muertos ambulantes. Sin embargo, entre la multitud de zombis que hace unos minutos quisieron merendársela, no vemos a ninguna niña, cosa que nos extraña, ya sabiendo que a los productores de la serie les encanta mostrarnos cómo sufren sus protagonistas cuando se encuentran con sus seres queridos convertidos en zombis (como el caso de Morgan con su esposa, el Gobernador con su hija, etc). Así que eso nos da más que una fundada sospecha, de que tal vez la historia de Naomi es falsa.

El regreso triunfal al diamante de béisbol

Tras su confesión y de que fuera perdonada por Madison y Víctor, Naomi los conduce hasta una camioneta donde se encuentra la vieja Hellen convertida en zombi. El vehículo está repleto de provisiones, y una vez liquidada la ex mentora devenida en muerta ambulante, se apoderan de él. Cuando vuelven al estadio, los buitres se percatan de que esa comunidad no caerá tan fácilmente y deciden marcharse de inmediato, levantando el asedio pasivo, pero antes de irse, el líder de los buitres le dice a Madison que tenga cuidado, pues en su experiencia, las cosas realmente, muy malas, jamás las ves venir.  En la comunidad del complejo deportivo vuelve a levantarse el ánimo, incluso Víctor vuelve a tener posibilidades con el hombre que le gusta. En privado, Madison le ordena a Alicia que en secreto prepare un vehículo con provisiones y suministros médicos, sólo por si acaso. Y aquí regresamos al presente.

¿Nos despediremos tan pronto de John Dorie?

Alicia, Luciana y Víctor están esperando a los buitres en el punto de reunión. Pero quienes llegan son Morgan y Dorie. Los obligan a arrodillarse y les preguntan qué diablos hacen allí. Morgan confiesa que nadie más vendrá, ya que el mismo advirtió a los buitres que no se acercaran. Pero antes de que puedan ajustarle cuentas por traidor, llegan los buitres, bien armados. Frente a frente, los dos grupos están dispuestos a abrir fuego, pero… Morgan con su fastidiosa actitud de Nobel de la Paz se sitúa en medio y pide que se reflexione y se llegue a una solución pacífica. Nadie le escucha, pero tampoco abren fuego. Y en ese momento, si ya nos había comenzado a dar alergia Naomi, termina por convertirse en la peor de las villanas. Porque en ese instante de tensión, el radiotransmisor que el líder de los buitres lleva en la cintura “vomita” la voz de Naomi, preguntándole a los buitres dónde están todos. Él se ríe y le pregunta a uno de los suyos si alguien la advirtió de lo que iba a ocurrir, y le responden que no, nadie le dijo nada a “ella”. “Esto no les va a gustar”, les dice el líder de los buitres. Se acerca el vehículo que Madison le había ordenado a Alicia que llenara con provisiones, y quien desciende de él es… claro, Naomi. Ella se acerca con rostro frío e impenetrable. No le importa la suerte de las personas que la acogieron en el estadio. Pero en ese momento Dorie la reconoce y la llama por el nombre que el le dio: “¿Laura?”. El rostro de ella entonces muestra emoción y le replica con sorpresa: “¡John!” Althea está registrando todo con su cámara. Dorie se acerca feliz a Naomi, pero Alicia no reacciona bien. Allí se da cuenta que fueron traicionados e infiltrados no sólo por Charlie, también Naomi era del grupo de los buitres, quizá su líder. Es probable que la niña del relato de Naomi, supuestamente convertida en zombi, sea la misma Charlie y esa pérdida de la madre nunca haya ocurrido. El hecho es que Alicia explota y decide matar a Naomi, pero Dorie se atraviesa en la trayectoria de la bala, para defender a su Laura. Cae herido, y Morgan corre para auxiliarlo. Naomi está sobre Dorie haciendo presión sobre la herida. El próximo episodio no puede tener otro inicio más que explosivo, a no ser que Alicia y sus dos compañeros de infortunio sean reducidos de inmediato por los buitres. Ya veremos.



el autor

Ex colaborador de Las cosas que nos hacen felices al que agradecemos su tiempo y su aportación. Muchas gracias.

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