Continuamos con el análisis de la etapa de Garth Ennis a cargo de El Castigador, la más laureada en la historia del personaje.
Reseña de Marvel Saga El castigador 3: Cocina Irlandesa.
Reseña de Marvel Saga El castigador 6: Los esclavistas
Reseña de Marvel Saga El castigador 8: Barracuda
Cinco mujeres relacionadas por una tragedia. El Castigador asesinó a sus maridos. Dejó sus vidas destrozadas. Ahora, buscan venganza, y han elaborado un plan perfecto para conseguirla.
Dentro de las historias del Castigador de Ennis existen tres tipos claramente diferenciados: las historias propiamente protagonizadas por Frank Castle, las que nos ofrece un Ennis totalmente desatado (me viene a la mente Barracuda y El regreso de Barracuda) y, por último, aquellas en las que El castigador cede el primer plano a otros personajes para retratar un aspecto turbio de la sociedad actual. Ocurrió en Cocina Irlandesa, con el conflicto irlandés como telón de fondo, y en Los esclavistas, en el que el guionista irlandés tenía la oportunidad de hablar sobre la trata de blancas. Las viudas permanece a medio camino entre el segundo y el tercer tipo. Es un arco en el que Castle permanece como mero espectador, mientras que el argumento está aderezado con los habituales puntos de locura de Ennis. Eso sí, sobre un fondo muy interesante.
El arco argumental discurre a través de cuatro tramas que acaban confluyendo al final del tomo. El primero y más importante se centra en las cinco viudas. Cinco mujeres cuyos maridos han sido asesinados por el Castigador, y quieren venganza por ello. No son inocentes. Aunque no eran el brazo ejecutor, conocían las actividades delictivas de sus esposos y miraban hacia otro lado.
La siguiente trama se centra en otra mujer, que no desvelaré por no reventar la trama. Simplemente diré que es el reverso femenino de El Castigador, una mujer con un pasado muy duro y un objetivo muy claro que chocará con estas cinco viudas.

Por otro lado, tenemos a un veterano policía de Nueva York en supervisión psicológica tras haber matado a un niño que había asesinado a varios de sus compañeros de clase en un tiroteo de instituto. Un hombre atado por el sistema y por tecnicismos legales que se verá en la disyuntiva de convertirse en alguien similar a El castigador.
Por último, veremos como Castle investiga una red de pornografía infantil en la trama que tiene menos importancia en este tomo.
Las viudas es un tomo que juega con los daños colaterales de la labor de El castigador, un justiciero que no tiene ningún tipo de piedad a la hora de acabar con el crimen. La línea es muy fina en esta etapa de Ennis. El personaje es tan frío y carente de emociones que es difícil empatizar con él. Sabiendo eso, Ennis es tremendamente inteligente al analizar a lo largo de toda su etapa lo que simboliza Frank Castle: la figura del justiciero urbano y los focos criminales en los que se centra. Quien busque cómics de superhéroes, se ha equivocado de lugar. El castigador de Ennis es violento, brutal y, en casi todos los casos, un cómic denuncia.
De hecho, el personaje es tan duro que, en un momento de este cómic y en una de las páginas más potentes de toda la etapa, un personaje pretende disparar a Castle y este, sin miedo a la muerte, se acerca poco a poco a él hasta que le dice: “¿Quieres ser como yo?” La respuesta es, probablemente, lo que pensamos casi todos los lectores.

Sin embargo, pocas veces pensamos en las familias destrozadas que deja la labor de El castigador. Se ve en las viudas, aunque son tan criminales como las víctimas de Castle, pero también los hijos traumatizados que deja y en el peligroso mensaje que conlleva su misión. Imitadores puede haber muchos, pero al final solo queda un reguero de sangre que es difícil de aguantar, salvo por Frank Castle.
Otro tema a remarcar de esta etapa es lo bien que está acompañado Ennis con los lápices. En este caso, no cuenta con Leandro Fernández (propio de arcos más serios) o con Goran Parlov, con un estilo más cartoon idóneo para tramas más desatadas; si no con Lan Medina, dibujante del primer tomo de Fábulas y que cumple a la perfección con un estilo realista.
En definitiva, Las viudas es otro tomo más que recomendable de esta fenomenal etapa de Ennis a cargo de El castigador. No es un cómic de superhéroes, y tampoco para niños. Es una magnífica disección de los efectos que produce un justiciero en una sociedad y un retrato del papel de las mujeres en las organizaciones criminales. Hay quien piensa que la mujer de un criminal no conoce los negocios de su marido y es inconsciente a todo lo que ocurre a su alrededor (véase un destacado miembro de la Familia Real española) . Queda clara la opinión de Ennis al respecto.
Un saludo y sed felices!



