Reseña del Frankenstein ilustrado por el gran Bernie Wrightson

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Hola gente, aunque habitualmente las reseñas que hago de material de lectura están centradas en cómic, hace poco he leído la nueva edición que ha publicado Planeta Cómic del Frankenstein ilustrado por Bernie Wrightson. Y he aquí que quiero compartiros mis impresiones sobre la novela de Mary Wollstonecraft Godwin (que una vez casada es conocida como Mary Shelley) con las bellísimas ilustraciones de Wrightson, que para mí son lo mejor del libro.

Antes de empezar con el análisis en sí, me gustaría recordaros que, en nuestra sección de la lista de la compra de este mismo mes de junio, ya os recomendaba esta obra, y os confesaba algo sobre lo que ahondaré aquí: que la novela en sí no me gusta, pero sí me agrada el legado que vino posteriormente gracias al cine y a los cómics.

Dicho lo anterior, empecemos por la novela de Mary Shelley, pero sin contaros la sinopsis porque a estas alturas es más que conocida. La primera vez que leí hace unos años “Frankenstein”, me pareció tediosa y cansina, dejándome la impresión de que con la mitad de extensión, la señorita Shelley habría podido contar tranquilamente la historia, llena de relleno y pasajes repetitivos. Al llegar a mis manos esta edición con las ilustraciones de Wrightson, leí por segunda vez la novela, y mis impresiones son todavía peores que la primera vez. Pero qué demonios, el trabajo de Wrightson es una barbaridad, y sus ilustraciones por sí solas son lo mejor de todo con diferencia. Si hay un “monstruo” en todo esto, y os lo digo en el mejor de los sentidos, no es la criatura de la obra, sino Bernie Wrightson, autor al que el propio Stephen King (que realiza el prólogo), pone en el altar que se merece. El ilustrador falleció en 2017, pero su labor ha sido, es y será imperecedera.

Si me apuráis, solo con las páginas de Wrightson y pequeños textos a pie de página (cosa que podéis apreciar en este tomo), se podría contar la historia de Victor Frankenstein y su creación. Porque todo lo que Shelley nos contaba mil y una veces en la novela, lo resumen el ilustrador en sus espectaculares trabajos artísticos. El frenesí con el que Víctor Frankenstein, tras haber adquirido los conocimientos necesarios, se embarca en la ardua creación de su criatura, queda plasmado en una serie de imágenes absorbentes. Pero también siguen la misma síntesis otras ilustraciones donde ya vemos a la deformada criatura una vez viva, y el posterior paso del tiempo tanto para ella en su descubrimiento del mundo y la bondad y maldad humanas, como para Víctor, que para siempre sufrirá las consecuencias de sus delirios de grandeza en el pasado. Y por supuesto, el que la información se nos transmita en imágenes no resta dramatismo a la búsqueda final de la criatura por parte de Vïctor, una vez que, perdida toda ilusión por la vida, vive por y para la venganza, terminando en el polo, donde lo encontrará uno de los personajes de la historia, dando así lugar la narración de toda la historia de Víctor Frankenstein.

Hay algo sobre lo que querría puntualizar unas cosas. El que no me guste demasiado la novela no quita el hecho de que sí que tiene cosas buenas, como es la manera de mostrar las emociones de los personajes. Por un lado, tenemos a Víctor Frankenstein, quien movido por sus ansias de conocimiento y de dejar su impronta en la historia, termina acometiendo la horripilante tarea de generar vida de la materia inanimada. Luego, una vez logrado, será como si le hubieran pinchado la burbuja en la que estaba, y todo lo que hará será rechazar su creación, con las funestas consecuencias que ello tendrá para él, viendo cómo todas las personas que ama son asesinadas por su creación. No obstante, Shelley nos cuenta tantas veces el estado de ánimo de Víctor, en especial cuando va conociendo los crímenes de su criatura, que satura inmensamente al lector. Y esto es algo cíclico con cada persona que le es querida y muere.

Por otra parte, el monstruo de Frankenstein también queda bien retratado, siendo descrito como un ser que, con todo un mundo de emociones y sentimientos por descubrir, va conociendo lo peor de la naturaleza humana como consecuencia de su aspecto deforme. Es alguien que, a pesar de desear tan solo aprobación, compañía y aprecio de los seres humanos, no encuentra jamás eso, sintiéndose un ser solitario y desgraciado, razón por la cual centra toda su ira en su creador, que renegó de él, y al cual querrá hacer sufrir.

También hay otras cosas a destacar de la obra, como el hecho de la propia creación de la vida prácticamente de la nada, solamente con conocimientos de distintas disciplinas y materia prima para ello. Shelley no especifica luego a través de qué forma se logra el éxito (se intuye por distintas cosas que se mencionan y porque en las películas vemos el proceso en sí, gracias al uso de la electricidad), pero al menos describe la idea y los diferentes pensamientos que suscita una creación así; esto último se ve cuando el monstruo le pide a su creador una compañera para él, y Víctor debate las consecuencias que ello tendría. Pero al final las cosas a destacar quedan eclipsadas un poco bajo esa narración cansina y repetitiva, de ahí que en mi opinión la novela esté sobrevalorada.

¿Merece la pena el tomo? SÍ CON CONDICIONANTES. El sí es por el brutal trabajo de Bernie Wrightson, sin cuyas ilustraciones la obra habría sido realmente soporífera. Si nos ceñimos a eso, estas ilustraciones merecen ser vistas por completo y que disfrutéis del arte de este crack, merecedor de estar en cualquier colección. Sobre la edición de Planeta Cómic, es genial y nada se le puede reprochar, porque es tapa dura (con un marcapáginas) y a gran tamaño, para poder disfrutar plenamente del apartado gráfico. Esto es todo por mi parte, estaré encantado de responder comentarios. ¡Hasta la próxima!

el autor

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada. Guionista del cómic "Un disparo en el desierto" (Ediciones Traspiés, 2017), y colaborador en los fanzines "Hormigas" y "La Revistica" de Granada. Dos de mis aficiones son la lectura y la escritura, y sigo fomentándolas, leyendo cuanto puedo y escribiendo relatos o guiones de cómic para sus posibles publicaciones.

4 comentarios

    • José Carlos García el

      Hola Emilio, gracias por tus palabras. Si por la ilustración fuera, te diría que sin lugar a dudas te hagas con el tomo, aunque la novela se me hace pesada, y quería ser honesto con la valoración. No obstante, el arte de Wrightson es fabuloso. ¡Un saludo!

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