Retro-análisis de Moon, la precuela espiritual de Mute

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De la mano de Netflix, Duncan Jones nos presenta el próximo 23 de Febrero MUTE, la secuela espiritual de Moon, película protagonizada por Sam Rockwell, quien está nominado este año a Mejor Actor de Reparto por su magnífico papel en Tres anuncios en las afueras. Celebrando tal efemérides (me refiero al estreno de Mute, la película que más espero este año) no podíamos perder la oportunidad de realizar un retro-análisis de Moon. En este caso será desde un punto de vista diferente, no me centraré en el guión, ni en la música, ni en la dirección, ni en el reparto, sino que hablaré sobre lo que esta cinta consigue transmitir. Aviso SPOILERS.

En las profundidades de los sentimientos

Circula por ahí cierto rumor, muy extendido y creído por gran parte del gentío, rumor que escucharás por todos lados y que alguien, o mejor dicho, algunas personas quieren que creas, quieren que todos lo creamos, pero no lo consiguen y nunca lo conseguirán, pues ese rumor, que a mis oídos suena tal que: “vivimos en un mundo libre“, se desmiente día a día, millones de veces por todos lados. Teóricamente, el mundo está regido por normas y leyes que tratan de facilitar y mejorar nuestras vidas como individuos separados y como armónicos conjuntos. Sin embargo, esas leyes distan mucho de la perfección, y ahí radica el problema. Por el hecho de ser humanos y de haber nacido ya se nos adjudican unos derechos que nos protegen y sin los cuales nuestra vida podría llegar a ser un infierno. El asunto se tuerce cuando en ocasiones se incumplen los derechos y mucha gente queda desprotegida por culpa de la estructura social que se lleva conformando desde hace siglos, ¿o debería decir milenios? Los poderosos lo controlan todo a su gusto desde la sombra apoyados por el dinero, viven en su fortaleza, protegidos por todos y cada uno de sus privilegios. Algunos son suyos por el hecho de haber nacido, pero otros, ciertamente exclusivos, los compran con sus fortunas. ¿Podría decirse entonces que ese rumor del que hablaba, realmente debería dictar: “vive en un mundo libre el que tiene dinero y se lo permite“? Podría ser… pero yo no soy quién de asegurarlo.

Dicho así, todo ello puede parecer una historia de ciencia-ficción, un futuro distópico salido de una novela de George Orwell. Y podría serlo, pues muchas de las historias de ciencia-ficción nacieron para criticar el sistema social existente y analizar el comportamiento humano, así como prever los problemas futuros que se darán por nuestra culpa. Nunca estaremos seguros de si todo es una fantasía o realmente el mundo funciona así, pero lo que sí sé seguro es que Moon es una obra completamente ficticia, salida de la mente de Duncan Jones, que refleja, a pesar de todo, algunas de aquellas verdades.

El protagonista de esta historia, Sam Bell, o un clon de Sam Bell mejor dicho, tiene una familia a la que ama, con la que quiere estar. Eso ya le hace feliz. Es un hombre con grandes metas, con un gran afán de superación y por supuesto, con una preparación física y mental y unos estudios sobresalientes. Todo ello se refleja en que ha conseguido viajar al espacio, más concretamente a la Luna, donde se ocupa de una estación espacial que proporciona He3, es decir, energía limpia, para una mejor vida de la especie humana en la Tierra. Está ayudando a todo un planeta. Es probablemente una de las personas más importantes de su generación, y él lo sabe. Por ello, supongo, recibirá una gran recompensa y podrá vivir desatado de cualquier trabajo durante el resto de su vida con su familia, disfrutar todo lo que le queda de la mejor manera posible. Un sueño hecho realidad. Pero ahora mismo está ocupándose de sus obligaciones en la base lunar, y todavía quedan unos días para que los tres años de contrato terminen.

Podría decirse pues, que su mayor motivación a la hora de hacer su trabajo es ese sentimiento construido a base de todo lo que lo hace y va a hacerlo feliz, básicamente su familia. ¿Qué pasa entonces cuando ese hombre, levantado sobre los pilares de su pasado descubre que tal pasado nunca existió? Es difícil ponerse en situación, pero es evidente que ese hombre (o ser aparentemente humano) se derrumbará. Esto es Moon: como un hombre puede derrumbarse en un instante, y Sam Rockwell lo hace fantásticamente bien.

Sumémosle que la vida del clon se agota y comienza a fallar, lo cual se traduce en esa apariencia de moribundo, ojos rojos, ronchas, vómitos, escalofríos,… Físicamente se muere, a la vez que psicológicamente. Y aquí entra el tema con el que abría el artículo, aquellos ricos que se aprovechan de los demás. Démosle esa capa de barniz distópico a la historia, y perfectamente encaja con el hecho de que una empresa, por no gastar en mano de obra, clona a un operario espacial para utilizar las copias como esclavos, esclavos que creen que son libres pero no tienen, en sus escasos tres años de existencia, un ápice de libertad. Nacen pensando que despiertan de un sueño, viven sumidos en un gran engaño y mueren creyendo que volverán a la feliz vida que nunca tuvieron. Son como insectos con esperanza.

Por tanto, los clones de Sam Bell, tan humanos como el propio Sam, son una especie de neo-esclavos, atrapados en la Luna y sin posibilidad de supervivencia ni redención. En teoría, Lunar Industries se ocupa de que nunca sepan la verdad, pero nuestro protagonista la descubre y se acaba dando cierto paralelismo con la historia de Roy Batty, el replicante de Blade Runner. Ese sentimiento de perdición, de inutilidad ante el mundo, ser consciente de que tu final está a la vuelta de la esquina y no puedes hacer nada por cambiarlo. Claro, existen diferencias, Batty pudo vengarse del cruel individuo que lo creó, Sam ni siquiera pudo salir de un habitáculo a 384.000 kilómetros de la Tierra. Batty murió casi súbitamente, Sam se fue pudriendo por dentro poco a poco, pero lo que ambos sintieron durante los últimos días fue lo mismo.

Probablemente recordaréis esa escena en que un clon de Sam Bell llama vía Skype a su hija, se entera de que su mujer ha muerto y que realmente él no forma parte de esa familia al escuchar la voz del Sam Bell verdadero. En mi opinión es el punto cumbre de la destrucción interior del protagonista, descubrir que la familia a la que quieres y crees haber querido toda tu vida no sabe ni que existes.

En Moon se explora además una curiosa relación, entre el clon de Sam y Gerty. Gerty es un robot que en primera instancia podría parecer poseedor de sentimientos propios. Ayuda a Sam (hablaré de Sam refiriéndome al clon) sin importar aquello que le pida y pone esos emoticonos que le hacen parecer más “humano”. Sin embargo, no creo que un robot pueda tener sentimientos. A Gerty no le importa Sam como ser viviente, sino que tiene la misión de protegerlo y hacer lo que le pida, está programado para eso y es lo que hace. No es que sea un robot bueno, o malo, como Hal 9000. Salvando las diferencias (que tampoco son tantas), Hal y Gerty son iguales. Sin embargo, Hal está programado para asegurar el éxito de una misión y Gerty para cumplir órdenes de un individuo. No son sentimientos, es lo que tienen que hacer porque se fabricaron para ello.

En resumen, desde el primer visionado Moon ha conseguido transmitirme ciertas ideas y sentimientos a través de una historia más que sencilla, lo cual valoro enormemente, porque cuando una película se pone sentimental suele darme vergüenza ajena… Vamos, el cine está lleno de sentimentalismo barato y me cuesta digerirlo. Dicho esto, creo que realmente Moon no pretendía jugar con esas sensaciones, y también creo que a la mayor parte de vosotros os parecerá una película cutre y vacía. De hecho, si habéis llegado hasta aquí el análisis os habrá resultado una divagación bastante marciana, pero quería dar a conocer mi visión, la cual, espero haya sido de vuestro agrado.

Confío en Duncan Jones y en Mute, y ya queda poco para comprobar si será tan interesante como su predecesora.

En el ínterin, sed felices.

 



el autor

Soy, entre otras cosas, estudiante, cinéfilo, músico y lector; escribo sobre lo que me gusta y también tengo twitter @maffdecine

6 comentarios

  1. Un articulo cojonudo Mario. A mi tambien me gusta mucho esta peli. Como dices, tiene varias lecturas y subtexto. Creo que habla de un tema muy interesante , y que en un futuro no muy lejano quiza sea una realidad: la clonacion humana, y los conflictos eticos que puede traer.
    Tambien seria interesante saber si el Sam Bell original, cuando firmó su contrato con la empresa Lunar Industries , y dio su consentimiento para ser clonado, si era consciente de como tratarían a sus clones, que no dejan de ser seres humanos. O quizá la empresa le ocultó que utilizarian de esa manera a sus clones.
    Creo que se podria hacer un pequeño paralelismo con la situacion de los clones en la peli y el estado del mercado laboral actual, con muchisima gente con contratos temporales, con fecha de caducidad desde el principio (como los clones), y cada vez que estos se terminan, toca empezar de zero otra vez , como los clones en la peli. O quiza es una paja mental mia, que tambien puede ser 🙂
    Lastima que la secuela no se estrene en cines, como no tengo netflix tendré que esperar a que salga en blue ray.
    ¿ Se sabe si esta secuela seguira la historia del clon de Sam que consigue llegar a la Tierra?
    Un saludo!

  2. Mario Fernández el

    Un placer leerte Malcolm. Es interesante esa visión que tú expones sobre los clones y los trabajadores. Realmente no creo que Duncan Jones escribiera el guión pensando en estas sublecturas, aunque sí está bien planteárselas. Hubiera intentado continuar con ello desde otros puntos de vista, pero me extendería demasiado y sería un coñazo… 😛
    Yo también me pregunto si Sam Bell sabe que lo han clonado, pero creo que no (no tengo argumentos para defender eso porque no los hay, pero me gusta creer que no lo sabe).
    Por otra parte, siento decepcionarte pero Mute no saldrá en DVD/Blu-Ray ni en ningún otro tipo de formato doméstico. Solamente Netflix… Y no sé si has visto el trailer o leído el argumento pero la historia es solamente una secuela espiritual, es decir, que hay relación con el universo y no se descarta un cameo de Sam Rockwell, pero no continuará esa historia. Sin embargo, por la información que he leído, diría que la empresa Lunar Industries tendrá algún tipo de importancia (secundaria probablemente).
    Un saludo!

    • Pues no me habia dado cuenta de esto hasta que tu me lo has dicho, que netflix no saca sus pelis en blue ray.
      Por qué hacen eso ?? Sus series en cambio, si las sacan en formato domestico. Que raros son.
      A ti te sugiere algo el titulo? A mi me desconcierta un poco, en el buen sentido, no se por donde van a ir. Quiza siguen explorando el tema de los clones.
      Un saludo!

      • Mario Fernández el

        Yo tengo entendido que Netflix nunca lanza sus productos a mercado doméstico (igual me equivoco pero los que hay deben de ser series que anteriormente no eran de Netflix).
        Mute, que significa mudo, es un titulo que define al protagonista, que, obviamente es mudo 😉 Y creo que el tema de los clones en sí no, pero sí ciertos temas de interés distópico.
        Un saludo.

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